Israel abre una fábrica de drones en Marruecos

Siguiendo con la estrecha colaboración entre ambos países, Israel ha abierto una fábrica de drones a unos 50 kilómetros de Casablanca, en la ciudad de Benslimane. La nueva planta es propiedad de BlueBird Aero Systems, una empresa afiliada al grupo Israel Aerospace Industries.

La producción anunciada se centra principalmente en drones tácticos, incluyendo el modelo SpyX, presentado como una herramienta versátil capaz de realizar misiones de reconocimiento prolongadas y operaciones específicas. Con esta opción industrial, el gobierno marroquí busca fortalecer las capacidades existentes de inteligencia y vigilancia, a la vez que reducen la dependencia de las importaciones de equipos terminados. La opción de fabricación local, incluso parcial, también permite un acceso más rápido a sistemas sensibles.

La fábrica no se limita al ensamblaje de drones. Se basa en una gama de tecnologías asociadas, especialmente en las áreas de observación y recopilación de información. Se espera que los sistemas satelitales de nueva generación, suministrados por empresas europeas, complementen estos equipos, reforzando así la proyección de fuerza del ejército marroquí.

El objetivo es contar con una cadena tecnológica que va desde la recopilación de datos hasta el uso operativo.

Otro aspecto del proyecto se refiere a la capacitación de las tropas. El personal militar marroquí ha recibido formación especializada en Israel, directamente de los equipos de BlueBird. Esta transferencia de conocimientos tiene como objetivo desarrollar la experiencia local capaz de garantizar el mantenimiento, el desarrollo y, en última instancia, la adaptación de estos sistemas a las necesidades específicas del país.

La apertura de la fábrica es inseparable del marco diplomático establecido por los Acuerdos de Abraham, firmados en 2020. Para Rabat, los acuerdos consolidaron el camino para una cooperación reforzada con Israel en diversas áreas, incluida la defensa. A cambio, Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, un punto central de la política exterior de Rabat. Esta ecuación diplomática sigue influyendo en las decisiones estratégicas tomadas desde entonces.

En el ámbito estrictamente militar, la colaboración va más allá de la cuestión de los drones. Incluye programas de entrenamiento, intercambio de conocimientos y la adquisición de equipos adicionales para modernizar el arsenal marroquí. También están negociando ejercicios conjuntos y asociaciones industriales, lo que refleja el deseo de establecer esta relación a largo plazo. Marruecos busca así posicionarse como un actor con una sólida base industrial en defensa en el norte de África y más allá, junto con países como Egipto y Nigeria.

Sin embargo, esta cooperación plantea interrogantes, especialmente a la luz de los actuales acontecimientos regionales e internacionales. La inauguración de la fábrica tuvo lugar mientras la Guerra de Gaza generaba una conmoción mundial. En Marruecos, donde la cuestión palestina sigue siendo sensible entre la población, la discreción en torno al proyecto ha alimentado el debate sobre la pertinencia y el momento oportuno de tal iniciativa. Si bien el gobierno enfatiza los imperativos de seguridad nacional y soberanía industrial, la elección del socio israelí muesra una dependencia creciente.

Otras preguntas se refieren al propósito preciso de la producción. ¿Los drones fabricados en Benslimane están destinados exclusivamente al ejército marroquí? Es posible que se estén considerando perspectivas de exportación a medio plazo, dada la creciente necesidad de equipos de vigilancia en el continente africano. Por el momento, no se ha proporcionado confirmación oficial al respecto, lo que genera incertidumbre sobre el futuro rumbo de la fábrica.

El proyecto también plantea interrogantes sobre el equilibrio de las relaciones de Marruecos con sus suministradores tradicionales. El reino mantiene desde hace tiempo vínculos militares con países europeos y norteamericanos. La introducción de Israel en este sistema podría requerir ajustes, tanto técnicos como diplomáticos. Nuevamente, el gobierno se muestra cauteloso en su comunicación, favoreciendo un enfoque pragmático centrado en los beneficios inmediatos.

Más allá del caso marroquí, la iniciativa refleja una tendencia observable en varios países del Magreb: la transición gradual de ser un simple comprador de armas a un productor o ensamblador de tecnologías de defensa. Esta evolución responde a consideraciones de coste y capacidad de respuesta, pero también conlleva mayores responsabilidades en términos de control y transparencia.

La planta de Benslimane se presenta, por lo tanto, como un símbolo ambivalente. Por un lado, ilustra la capacidad de Marruecos para atraer inversiones en un sector estratégico y dotarse de herramientas tecnológicas avanzadas. Por otro, reaviva el debate político sobre su creciente dependencia hacia Israel.

El capital debe destruir cuantas «Askatasunas» haya

Iñaki Gil de San Vicente.— La palabra vasca askatasuna significa “libertà” en italiano. Para los y las vascas es un honor y a la vez un reto ver cómo uno de los centros autogestionados más importantes de Italia lleva como emblema significante nuestra askatasuna, palabra cargada de significado revolucionario para toda nación trabajadora que luche por su independencia obrera. Es un reto porque el ataque fascista contra el centro turinés Askatasuna nos plantea la necesidad de ayuda revolucionaria directa e inmediata a ese centro tan admirado, y simultáneamente porque esa ayuda también empieza por multiplicarlos en nuestra Euskal Herria.

 

El gobierno neofascista de Roma ha asaltado el centro social autogestionado Askatasuna de Turín, ciudad industrial y obrera muy importante en la historia de la lucha de clases en Italia incluso antes de que los consejos obreros turineses de 1919-1920 confirmasen una vez más el papel de la autoorganización obrera y popular en el desarrollo del marxismo. Bajo el fascismo, la Turín obrera se organizaba clandestinamente y abril de 1945 los partisanos liberaron la ciudad y también Milán. El antifascismo popular estaba arraigado en las clases trabajadoras turinesas, se mantuvo fuerte hasta finales de los ’80 creando redes sociales de autogestión en locales recuperados. El debilitamiento de las izquierdas a finales del siglo XX también afectó a estas experiencias de contrapoder popular, pero no pasó mucho tiempo para que se iniciara una recuperación lenta.

Con la nueva oleada de lucha de clases y antiimperialista que parece que se vislumbra en el horizonte tiñéndolo de rojo con vientos de libertad, el antifascismo se reorganiza en respuesta a las represiones crecientes, al encarecimiento de la vida y al empobrecimiento, a la militarización y a la guerra, al desastre socioecológico, etc. El centro autogestionado Askatasuna era una conquista muy importante para extender esta reactivación, por eso quieren destruirlo de raíz, quieren impedir que renazca con más fuerza en otro local recuperado y autogestionado. ¿Qué peligros ve ahora mismo el capital en Askatasuna en concreto y en general en ese proceso que avanza de la mera resistencia a la construcción de movimientos populares que quieren coordinar e integrar autogestión, cooperativismo socialista, comunalismo, colectivos de formación e información crítica, sindicalismo sociopolítico y organizaciones militantes insertas en él, etc.?

Más aún: ¿Qué peligros ve el capital cuando esa coordinación se guía con la brújula política orientada hacia la toma del poder, la construcción del Estado comunal y la socialización de las fuerzas productivas? Vamos a ver los cuatro peligros para el orden burgués que fuerzan a esta clase a reprimir a los centros autogestionados. Son estos: autoorganización, autogestión, autodeterminación y autodefensa. Es cierto que los cuatro están conectados internamente por la misma lucha diaria formando una unidad, pero también es cierto que debemos exponerlos en este orden porque la experiencia lo enseña así.

El primer peligro es la autoorganización porque el pueblo da el primer paso de juntarse, de debatir, de organizarse él a sí mismo para liberar un local, recuperarlo. El capital siente el peligro de que esa autoorganización se extienda a otras reivindicaciones cuando el pueblo obrero recupera un centro social privatizado por la burguesía, lo reconquista y libera rompiendo la dictadura burguesa de la propiedad privada. Este primer peligro consiste precisamente en que la clase dominante es consciente de las amenazas que para ella, para su poder, se abren gracias al efecto pedagógico de dicha conquista obrera. La burguesía ve cómo poco a poco se deteriora un pilar central de su poder: la propiedad privada; ve cómo ese deterioro puede acelerarse si la izquierda revolucionaria intensifica, organiza y extiende la reconquista de propiedades requisadas al capital que pasan a la clase trabajadora que se autoorganiza para hacer de esos espacios liberados espacios de contrapoder popular básico e inicial, sometido a todas serie de amenazas y presiones pero aun así decidido no sólo a sobrevivir sino sobre todo a expandirse creando redes con otros espacios.

La libertad es contagiosa y la represión, el miedo y la alienación, además del reformismo, son las formas que tiene el poder explotador para cortar de raíz ese contagio, para lograr que lo pueblos acepten la opresión y renuncien a su libertad. Cuando un grupo militante expulsa a la burguesía de un espacio privatizado, socializándolo, demuestra que asume el principio básico de la autoorganización popular: actúa fuera y en contra de la ley de la propiedad privada que regula la totalidad de la existencia social. La autoorganización social está presente cuando actúa en contra y fuera de esa ley dominante que reprime cualquier posibilidad de vida libre al margen de ella y contra ella. Los centros sociales recuperados muestran que esa autoorganización es posible, que es posible actuar y pensar de manera contraria a la sumisión obediente hacia la propiedad privada.

Aquí llegamos a segundo peligro para el capital: el de la autogestión. La autoorganización que ha liberado el espacio recuperado de, por ejemplo, Askatasuna, se sostiene sobre la capacidad diaria de autogestión del propio espacio social reconquistado: el pueblo autoorganizado se gestiona a sí mismo, se organiza a sí mismo, no depende de la ley del gregarismo borreguil del rebaño obediente al capital sino de la decisión libre y crítica del colectivo que se gestiona a sí mismo. Y es que la autoorganización exige indefectiblemente la autogestión social generalizada en esa área concreta emancipada, la que fuera. Ninguna autoorganización sobrevive un tiempo si se somete a los dictados de la ley del capital, de la banca, de las instituciones burguesas y menos aún de su Estado.

La burguesía sabe por experiencia que la autoorganización y la autogestión enseñan al proletariado rudimentos de la futura sociedad socialista a pesar de todas sus deficiencias y limitaciones al estar dentro del orden del capital. Un colectivo que se gestiona así mismo contraviniendo la ley del mercado, aprende mal que bien los rudimentos del futuro poder obrero, y aunque más adelante las represiones aplasten ese u otros intentos y aunque el reformismo haga lo imposible por borrar su memoria en el pueblo, éste puede conservar ese recuerdo y más cuando la izquierda lo mantiene vivo gracias a esfuerzos diarios como los de los centros autoorganizados y autogestionados, como el de Askatasuna.

Llegamos así al tercer peligro para la burguesía: la autodeterminación. Esta consiste en que las luchas sociales que han llegado a estos niveles de desarrollo generan también procesos permanentes de autodeterminación porque deben decidir ellas mismas en todo. Aunque la decisión propia está también en la autoorganización y en la autogestión, este tercer peligro se extiende a cada vez más aspectos de la realidad porque el desarrollo del centro social va impactando cada vez más en la vida del barrio, de la vecindad popular, de grupos y colectivos que recurren al centro social para recibir ayuda, de sindicatos y organizaciones no reformistas que se integran en las redes sociales que facilitan los contactos, los debates, las propuestas y, lo decisivo, su puesta en marcha, su práctica.

La autodeterminación, que ya está dada inicialmente en la autoorganización y en la autogestión, termina superando las paredes del centro social para facilitar que otros colectivos también se determinan por ellos mismos no sólo en las áreas y reivindicaciones en las que se mueven, sino también en otros problemas que se conectan con los suyos. La clase obrera, con todas sus expresiones y formas internas, va aprendiendo a decidir por sí misma en esas cuestiones, a determinarse por sí misma en sus problemas porque ve el ejemplo del centro social autogestionado y comprende que solo el pueblo salva al pueblo.

El cuarto y definitivo peligro para la burguesía, en sí mismo el central, es el de la autodefensa del centro social autogestionado. Una vez más tenemos que insistir en que si bien las cuatro facetas forman sólo una, que cada una de ellas se interpenetra con las tres restantes creando una unidad concreta, y que la mejor defensa empieza en el buen desarrollo de las otras tres, si bien esto es cierto, lo decisivo es que el centro autogestionado tenga la fuerza y el apoyo popular suficiente como para persuadir a la burguesía de que no intente cerrarlo.

La autodefensa debe recurrir a todos los medios posibles, además de lo ya visto: también los medios legales aconsejados por colectivos de abogados críticos, también los medios de presión pacífica y no violenta de acción de masas movilizadas en defensa del centro social, también formas no violentas de presión en movilizaciones específicas dentro de la totalidad autogestionada… No debemos menospreciar la importancia defensiva de la información y educación pública veraz que realiza el centro mostrando lo que hace para hundir las mentiras y la propaganda contrarrevolucionaria. Cuanta más legitimidad adquiera el centro social más capacidad defensiva tendrá y menos legitimidad tendrá la burguesía para justificar sus ataques. Y en esta legitimidad obrera ha de tener crítica importancia el derecho/necesidad a la resistencia, a la violencia defensiva contra la violencia injusta, opresora, explotadora.

Aun así, la autodefensa decisiva es la que se inscribe en una visión estratégica de largo alcance, la que sabe que se libra una guerra social entre la propiedad privada y la propiedad socializada, y que en esta guerra social permanente lo decisivo es que la clase trabajadora vaya conquistando más centros autogestionados de los que logra destruir la clase burguesa. Quiere esto decir que cada centro social ha de autoorganizarse para, si lo cierra el Estado, de inmediato aparezca otro u otros centros, es decir ha de guiarse por el principio estratégico del Ché Guevara: crear uno, dos…, muchos Vietnam. La autodefensa de un centro concreto es en sí misma un principio incuestionable, pero, como decimos, desde una perspectiva estratégica revolucionaria, lo fundamental es que cada vez haya más Vietnames.
El centro social Askatasuna de Turín expresa magistralmente el cuádruple peligro para el capital que supone el contrapoder obrero en su forma de centro autogestionado, porque, en síntesis, de eso es de lo que se trata. El contrapoder obrero consiste en las formas organizativas construidas por el proletariado que, en su campo de intervención, logran contener durante un tiempo el poder burgués e incluso logran derrotarlo en batallas puntuales hasta que contraataca el Estado capitalista. Formas elementales de contrapoder obrero son, por ejemplo, las empresas recuperadas, las asambleas estables que resisten durante un tiempo, los sindicatos sociopolíticos y las organizaciones de vanguardia que luchan abiertamente contra la propiedad privada, los medios de difusión crítica que se coordinan en red, los centros sociales autogestionados, etcétera.
Son contrapoderes porque en sus áreas específicas pueden llegar a tener la fuerza suficiente como para derrotar a la burguesía conquistando sus reivindicaciones justas u obligarle a negociar con el colectivo afectado. En la lucha de clases, los contrapoderes aumentan en la medida en que el pueblo obrero incrementa su conciencia y organización, abriendo más y más frentes de batalla en la guerra social. Lo que ocurre es que el reformismo oculta y boicotea decididamente la existencia real de contrapoderes ya que sólo acepta la negociación claudicante dentro del laberinto legal capitalista. Por su parte, la burguesía los reprime con todo lo que tiene. La apreciable capacidad movilizadora del centro Askatasuna ha actuado frecuentemente como contrapoder popular, y esta ha sido la razón definitiva para intentar destruirlo: el capital sólo admite un único poder, el suyo propio, ningún otro más. Había que destruir Askatasuna, sus logros y lecciones para impedir que surjan más y más Askatasunas.
Italia: Desalojado violento del CSO Askatasuna de Turín 

Nicaragua avanza en la construcción de infraestructura vial

Nicaragua lidera en Centroamérica con las mejores carreteras y con la mejor red vial de calidad en América Latina, rutas que han abierto las puertas al turismo mundial y las nuevas inversiones.

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Obreros mantienen este lunes el paro indefinido y movilizado contra «Gasolinazo» de Rodrigo Paz

La Central Obrera Boliviana (COB) anunció este domingo que este lunes continuará con el paro indefinido y movilizado que lleva adelante en rechazo al Decreto Supremo 5503, emitido por el presidente Rodrigo Paz y catalogado por el pueblo como el «Gasolinazo».

 

La entidad matriz de los trabajadores convocó a una concentración para este lunes a las 09:00 (hora de Bolivia)  en las inmediaciones de la Cervecería Boliviana Nacional, con el objetivo de reforzar la presión social contra la normativa de ajuste.

En el instructivo difundido por la COB se establece que las organizaciones convocadas deberán asistir con la “totalidad de sus bases”, garantizando una presencia “disciplinada y combativa”, en consonancia con los principios históricos del movimiento obrero boliviano. Además, se insta a portar pancartas, banderas y material identificativo con consignas claras y unitarias que expresen las reivindicaciones y el mandato orgánico de la entidad.

El Decreto Supremo 5503, cuestionado por la COB y diversos sectores de la sociedad boliviana, incrementa el costo de los carburantes y establece medidas económicas que, según el discurso oficial, buscan enfrentar una supuesta crisis pero afectado directamente las finanzas de la clase trabajadora.

La normativa declara una “emergencia económica, financiera, energética y social” en Bolivia, pero para los trabajadores representa un golpe directo al bolsillo de la población y un retroceso en derechos conquistados por gestiones anteriores que pusieron como prioridad la seguridad del pueblo.

En ese sentido, la COB extendió el llamado también a las centrales obreras departamentales y locales a organizar marchas en sus respectivas regiones, articulando la protesta con sindicatos y organizaciones sociales.

El objetivo es consolidar un frente nacional contra el decreto de ajuste y visibilizar el rechazo en todo el territorio. La estrategia apunta a mantener la presión sobre el gobierno hasta lograr la abrogación de la medida.

Para la COB, el decreto no solo encarece la vida cotidiana, sino que abre la puerta a un modelo de ajuste que privilegia intereses empresariales y financieros por encima de las necesidades populares.

La concentración prevista en La Paz para este lunes será un termómetro de la capacidad de movilización de la COB que contrastará con la respuesta del gobierno de Rodrigo Paz ante la resistencia obrera que en el altiplano es un actor decisivo para la defensa de la soberanía económica y social de Bolivia. .

Contra agresividad de Gobierno de EEUU hacia Cuba, más solidaridad

Así lo constató Prensa Latina al preguntar sobre valoraciones en un año que concluye y la proximidad de 2026 a la vuelta de la esquina a algunos representantes de organizaciones que apoyan aquí el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, y ,en primer lugar, el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero de larga data.

Para Medea Benjamin, cofundadora de la organización CODEPINK, “es fundamental que en 2026 trabajemos con todas nuestras fuerzas para contrarrestar el estrangulamiento que la administración Trump está infligiendo al pueblo cubano”.

Ahora que el gobierno estadounidense se jacta abiertamente de revivir la Doctrina Monroe, nos corresponde a nosotros, el pueblo, decir no, subrayó la activista y escritora.

“Debemos rechazar esta brutal injerencia imperial -advirtió- e insistir en que Estados Unidos deje de interferir en los asuntos de nuestros vecinos”.

Similar criterio es el de Cheryl LaBash, copresidenta de la Red Nacional sobre Cuba (NNOC, por su sigla en inglés), quien señaló que el pueblo estadounidense no apoya la guerra económica de Estados Unidos contra la isla.

“Durante el último año, nuevos centros de organización se han sumado al movimiento para detener la guerra contra Cuba y permitir que Cuba prospere”, opinó.

Según LaBash, en 2025 los viajes a Cuba y las campañas de ayuda material fueron los pilares de este movimiento en ciudades como Denver, Filadelfia y Jacksonville, Florida.

También los consejos municipales de Chicago, una de las ciudades más grandes de Estados Unidos, y de Ypsilanti, Michigan, una ciudad pequeña, aprobaron por unanimidad resoluciones contra el bloqueo y para que Cuba sea eliminada de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, recordó la copresidenta de la NNOC, una coalición de más de 60 grupos.

La nueva campaña «Let Cuba Play», que lucha por las visas para que Cuba pueda competir en los Juegos Olímpicos de 2028 en Los Ángeles, nos ayudará a llegar a aún más personas y a movilizar sus voces, acotó.

El también copresidente de la NNOC César Sánchez se refirió a la nueva a Campaña de Suturas para Médicos Cubanos y el Pueblo Cubano, que estará vigente hasta finales de febrero de 2026.

“Seguiremos fomentando la solidaridad nacional e internacional con Cuba. Utilizaremos todas las redes sociales para difundir nuestro mensaje sobre Cuba al máximo en 2026”, aseguró.

Mientras Manolo De los Santos, director ejecutivo de The People’s Forum, afirmó que, frente a la intensificada agresión de Estados Unidos en el 2025, con sus renovados objetivos de cambio de régimen y un bloqueo recrudecido, el movimiento solidario con Cuba en este país enfrenta una urgencia histórica.

“Pero en esta coyuntura crítica, surge también una potente oportunidad: una nueva generación de jóvenes, profundamente descontenta con la administración Trump, cuestiona las viejas narrativas dominantes”, argumentó el además investigador del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

Es nuestro deber y nuestra esperanza llegar a esos jóvenes, desmontar las mentiras y mostrar la realidad de una guerra económica injusta que merece ser no solo denunciada, sino también derrotada por la conciencia de este pueblo, concluyó.

EN CONTEXTO

Actualmente la política de Estados Unidos hacia Cuba pasó de “máxima presión a máxima agresión”, expresó en una entrevista exclusiva en junio Johana Tablada, subdirectora general de la Dirección de Estados Unidos en la Cancillería cubana, durante una visita de trabajo a Washington DC.

Al referirse entonces a las medidas tomadas por el Gobierno de Trump para castigar a la mayor de las Antillas sentenció la diplomática: “No nos sorprende”.

“La política de Estados Unidos transcurre por una avenida de ficción, donde se inventan cosas, se financian a otros para que repitan esos inventos y después se castiga a Cuba igual por ese invento”, acotó.

Esa política, “pudiera también provocar irresponsables escenarios de confrontación como quieren quienes siempre han dificultado y obstaculizado las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, que puede ir desde una ruptura de relaciones diplomáticas hasta una situación de escaseces tan grandes provocadas deliberadamente por Estados Unidos”.

Protestas en costa siria dejan muertos y heridos y generan tensiones

Miles de personas salieron a las calles en varias ciudades de las provincias costeras de Latakia y Tartus, así como en algunas localidades de Homs y Hama, para exigir la liberación de exmilitares detenidos tras el derrocamiento del antiguo gobierno y reclamar cambios políticos, incluido el federalismo.

Las manifestaciones también expresaron rechazo a lo que consideran prácticas exclusivas del actual gobierno, así como denunciaron los actos de violencia cometidos contra los miembros de la comunidad alauita, el más reciente fue el atentado dentro de una mezquita en la ciudad de Homs y dejó un saldo de ocho muertos.

Según fuentes oficiales, las fuerzas de seguridad se desplegaron para contener las concentraciones y proteger a manifestantes, pero algunas protestas derivaron en hechos violentos tras ataques de contramanifestantes.

El Ministerio del Interior denunció que grupos armados vinculados al gobierno depuesto de Bashar Al-Assad aprovecharon las movilizaciones para lanzar ataques con munición real, armas blancas y granadas contra efectivos de las Fuerzas de Seguridad Interna y civiles.

A su vez, los organizadores de las protestas acusaron a manifestantes leales al actual gobierno en Damasco de atacar y disparar contra las concentraciones, lo que generó disturbios.

En la ciudad de Latakia se produjeron los incidentes más graves donde las autoridades sanitarias confirmaron la muerte de al menos tres personas y la atención de unos 60 heridos, con lesiones causadas por disparos, armas blancas y pedradas.

Entre las víctimas figuran civiles y miembros de las fuerzas de seguridad, incluido un agente fallecido mientras cumplía funciones de protección de los manifestantes.

Las autoridades locales advirtió que algunos llamados a protestar, presentados como manifestaciones pacíficas, están siendo utilizados como cobertura para acciones armadas con el objetivo de generar caos y desestabilizar el país.

En un comunicado, el Ministerio del Interior instó a la población de la región costera a no dejarse arrastrar por convocatorias que esconden intenciones violentas, y aseguró que las fuerzas de seguridad actúan con moderación y en apego a la ley.

Por su parte, el Ministerio de Defensa anunció el despliegue de unidades del Ejército, apoyadas por vehículos blindados, en Latakia y Tartus, para restablecer la estabilidad y proteger a los residentes.

Disenso entre autoridades del nuevo gobierno de Bolivia

El escenario político está marcado por la fragilidad institucional, la desconfianza interna y la compleja relación entre el presidente del país, Rodrigo Paz, y el vicepresidente, Edmand Lara, añadió la analista Susana Bejarano, citada por el periódico La Razón.

La gobernabilidad liderada por Paz –subrayó la experta- está en el “antimasismo” (sectores contrarios al antes gubernamental MAS, Movimiento al Socialismo), mientras las que le dan fuerza son las élites económicas, empresariales, sociales y de comunicación.

Por su parte, la también analista María Teresa Zegada coincidió con Bejarano en que el gobierno en el poder desde el 8 de noviembre es percibido aún como débil.

“Son pocas semanas de gestión y hay que darle el beneficio de la duda”, señala la especialista, pero aclara que esa debilidad inicial exige “una rápida consolidación política”.

Según Segada, el Presidente Paz enfrenta el desafío urgente de fortalecer la cohesión interna del Órgano Ejecutivo, tanto en términos técnicos como políticos.

“No se trata solo de nombrar ministros –opina- sino de lograr que en realidad todos se pongan al servicio de un proyecto político común”.

Para la analista, sin una conducción clara y sin disciplina interna, cualquier conflicto externo es amplificado, y erosiona la credibilidad de la actual administración ante la ciudadanía.

Otro paso necesario sería –de acuerdo con el trío de expertos- construir puentes con la Asamblea Legislativa, pues esa instancia está dividida entre oficialismo y oposición, y, además, profundamente fragmentada dentro de cada fuerza política.

“No estamos frente a bloques sólidos -considera Zegada- sino ante tensiones incluso personales dentro de cada bancada”.

Los tres citados analistas coinciden, además, en que la gobernabilidad no depende exclusivamente de la relación entre el presidente y el vicepresidente.

“Ése es un factor importante –estiman- pero no el único”.

El político de centro-derecha Rodrigo Paz, de 58 años, inició el 8 de noviembre un mandato de cinco años en este sufrido país suramericano, frente a un pueblo cargado de expectativas y en espera de cambios en la proyección nacional e internacional.

La nueva autoridad ejecutiva fue elegida en los comicios del domingo 19 de octubre con un 54,5 por ciento de los votos, tras un proceso que puso fin a dos décadas de control del Movimiento al Socialismo, uno de los partidos más influyentes en el desarrollo del país durante los últimos años.

China inicia ejercicios de bloqueo y disuasión multidimensional cerca de Taiwán

El Comando del Teatro Oriental de China lanzó este lunes unos ejercicios militares a gran escala cerca de Taiwán, informó el portavoz del comando, Shi Yi, citado por la agencia Xinhua. Precisó que se trata de una advertencia para aquellos que buscan la independencia de la isla.

 

Según explicó el vocero, las maniobras ‘Misión Justicia 2025’ se centrarán en patrullas de preparación para el combate en el aire y en el mar, la obtención de la superioridad conjunta, así como el bloqueo de puertos y zonas clave y la disuasión multidimensional en la región.

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«Con buques y aeronaves acercándose a la isla de Taiwán en estrecha proximidad desde diferentes direcciones, tropas de múltiples servicios participan en asaltos conjuntos para probar sus capacidades en operaciones conjuntas«, declaró Shi Yi.

Los ejercicios se realizan con la participación del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Fuerza de Misiles del país asiático, indicó el vocero. En lo que respecta al territorio afectado por simulacros, se llevan a cabo en el estrecho de Taiwán y en las zonas al norte, suroeste, sureste y este de la isla de Taiwán.

Severa advertencia

El portavoz enfatizó que los simulacros representan una advertencia seria para las fuerzas separatistas que buscan la independencia de Taiwán y abogan por la injerencia externa, así como de «una medida legítima y necesaria para salvaguardar la soberanía y la unidad nacional de China», afirmó, según lo recoge Xinhua.

Ensayo de ataques con cazas, bombarderos y drones

Momentos después, el Comando del Teatro Oriental comunicó que, en el marco de los ejercicios, realiza ataques contra objetivos terrestres móviles. «El Comando del Teatro Oriental del Ejército Popular de Liberación está empleando cazas, bombarderos y vehículos aéreos no tripulados en coordinación con disparos de misiles de largo alcance para llevar a cabo maniobras en las aguas y el espacio aéreo de las zonas centrales del estrecho de Taiwán, centrándose en atacar objetivos terrestres móviles», reza el texto oficial.

Según el mensaje, el objetivo de los simulacros es «probar la capacidad de las tropas para realizar ataques de precisión contra objetivos clave».

Taiwán condena los ejercicios

Por su parte, la portavoz del líder taiwanés, Karen Kuo, declaró que las fuerzas armadas de la región tienen un conocimiento completo de la situación y han realizado preparativos.

«Taiwán condena enérgicamente a las autoridades chinas por ignorar las normas internacionales y utilizar la intimidación militar para amenazar a los países vecinos», declaró, citada por medios locales, exigiendo que Pekín pusiera fin a sus «acciones irresponsables y provocadoras».

  • Taiwán se autogobierna con una administración propia desde 1949, mientras que China la considera como parte irrenunciable de su territorio y la mayoría de los países, incluida Rusia, reconocen la isla como parte integral de la República Popular China.
  • Ante las declaraciones separatistas de los líderes de Taiwán, desde Pekín remarcan que la región «nunca ha sido un país, ni jamás lo será», ya que «Taiwán es una parte inalienable del territorio de China».

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