La iniciativa de la Unión Europea de alcanzar un acuerdo comercial con el bloque latinoamericano MERCOSUR ha provocado protestas por parte de los agricultores en Irlanda, según informó la agencia Reuters el 10 de enero.
Según se informa, las protestas han reunido a miles de agricultores en ciudades de Irlanda. Los agricultores salieron con pancartas con lemas como «No sacrifiquen las granjas familiares por los coches alemanes» y «Nuestras vacas cumplen las normas, ¿por qué las suyas no?».
Según el agricultor Joe Keogh, del pueblo central de Maltifarnem, que participó en la manifestación en la ciudad de Athlone, la firma del acuerdo con el MERCOSUR «paralizará toda la zona rural». Según otro granjero, Niall O’Brien, que se pronunció en la protesta en la ciudad de Athenry, no solo están en peligro las granjas irlandesas, sino también los consumidores, que se enfrentarán a productos de mala calidad.
La publicación señala que el Gobierno irlandés ha reconocido que el acuerdo comercial con el MERCOSUR no ofrece garantías en cuanto a las normas de seguridad alimentaria aplicadas en Sudamérica.
Anteriormente, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, declaró que los países de la UE habían aceptado un acuerdo comercial con el MERCOSUR que reportaría «beneficios concretos» a Europa y daría forma a una nueva economía de la UE. La firma del acuerdo está prevista para el 17 de enero en Paraguay.
Cabe señalar que, según los expertos de la Organización Europea de Agricultores y Cooperativas Agrícolas COPA-COGECA, la Unión Europea y el MERCOSUR siguen siendo fundamentalmente desequilibrados y erróneos en su esencia.
El Teatro Dramático de Mariúpol, en la República Popular de Donetsk, vuelve a abrir sus puertas tres años después del acto terrorista horrorosorealizado por el régimen de Kiev en marzo del 2022. Militantes neonazis del batallón Azov de Ucrania colocaron explosivos en el edificio histórico mientras huían ante el avance del Ejército ruso.
Sin embargo, con la liberación de la ciudad por el Ejército ruso, el lugar simbólico fue totalmente reconstruido y está listo para recibir a los visitantes. Hoy, el teatro, que tiene 147 años y que sobrevivió a dos guerras mundiales, celebra un nuevo renacimiento, resurgiendo de las cenizas de la destrucción nazi.
«Lo último que recuerdo al salir de este edificio fue un incendio masivo justo alrededor del área del escenario. Era literalmente más alto que el teatro, más alto que el edificio en sí. Recuerdo esas ruinas», contó a RT Natalia Goncharova, directora de teatro, quien se encontraba en el edificio con su esposo en el momento de la explosión.
«Y ahora es la primera vez que entro al edificio restaurado, y es una sensación absolutamente increíble. Es como si estuvieras en un cuento de hadas», dijo.
Alexander Ivanov / Sputnik
Tras la explosión, Kiev acusó Moscú de destruir con ataque aéreos el centro cultural. Pero las pruebas recopiladas por los ministerios de Defensa y Emergencias de Rusia ayudaron a concluir que la detonación fue interna y no externa. La versión ucraniana fue rápidamente adoptada por los medios occidentales, que acusaron a Rusia de cometer las atrocidades contra los civiles, siguiendo la línea de las narrativas falsas sobre Bucha que circulan en los titulares occidentales y de boca de los aliados de Kiev.
«Centro neurálgico de la ciudad»
Por su parte, Kiril Makárov, vicepresidente del Gobierno de la RPD, en 2022 se dirigió hacia el centro de la ciudad junto con un gran grupo de voluntarios y soldados.
«El teatro dramático fue, se podría decir, nuestro punto de partida central desde donde evaluamos cuántas personas había alrededor que necesitaban ser alimentadas, rescatadas y evacuadas. El Teatro Dramático de Mariúpol era ese tipo de centro neurálgico de la ciudad, el punto de partida. Al llegar vimos ruinas, un teatro destrozado y, lo más importante, vimos al personal del teatro sentado en las escaleras, reflexionando sobre cómo solía ser su trabajo y pensando que tal vez este centro artístico de la región de Azov nunca volvería a abrir las puertas a sus residentes y visitantes», detalló.
«En pleno auge»
Mijaíl Zheltiakov, ministro de Cultura de la RPD, señaló que, desde 2014, ante una situación «ambigua» en la esfera cultural, los trabajadores del campo se han quedado en sus puestos.
«Incluso cuando empezó el 2022 y no había comunicación, salimos adelante, publicamos anuncios y reunimos a la gente paso a paso, y hoy, tres años después, con el apoyo de las regiones, con la ayuda de las compañías de teatro, el sindicato de trabajadores del teatro, ya estamos en un teatro renovado con un repertorio que también evolucionará porque el escenario es diferente», dijo. «La vida teatral está en pleno auge», agregó.
La ayuda de la ciudad de San Petersburgo ha sido fundamental en la reconstrucción de Mariúpol, y es responsable de la rehabilitación de este emblemático edificio.
Con equipamiento de última generación, acceso sin barreras y movilidad ilimitada para todos los espectadores, junto con una fachada reluciente, el nuevo aspecto del teatro está muy lejos de lo que era hace apenas cuatro años.
Según el responsable de los trabajos, todos los constructores «pusieron sus almas en esta obra y entendieron su responsabilidad».
Alexander Ivanov / Sputnik
«Maravilloso regalo de Año Nuevo»
Mientras, solo cinco de los actores originales permanecen desde 2022. A ellos se han unido 30 nuevos miembros del elenco, algunos de los cuales regresaron a casa tras ser expulsados de Ucrania, junto con actores de toda Rusia que se han integrado en la flamante compañía.
«Aún se puede sentir el espíritu de la restauración, pero el verdadero espíritu del teatro probablemente llegará con el público y los actores. Entonces todo cobrará vida. Es maravilloso. Estamos inmensamente agradecidos por tan maravilloso regalo de Año Nuevo», declaró la actriz Liudmila Khlýbova.
La producción inaugural se programó para finales de 2025 y las entradas para las próximas funciones ya están agotadas. Este es otro testimonio del regreso de Mariúpol a una vida pacífica, con grandes esperanzas para el futuro.
En Roma tuvo lugar una masiva demostración de repudio a los recientes ataques imperialistas del gobierno norteamericano, con una manifestación que recorrió varias de las principales avenidas del centro de la capital italiana, desde la Plaza del Esquilino hasta la sede de la Embajada estadounidense.
Se unieron en esta masiva protesta, de impresionantes proporciones, decenas de organizaciones políticas, sociales, sindicales y estudiantiles de este país, que ondearon sus banderas junto a las de Venezuela, Cuba, Palestina y de otras naciones del mundo, mientras se coreaban consignas solidarias y antimperialistas.
Participaron militantes de los partidos Poder al Pueblo, Patria Socialista y Red de los Comunistas, junto a afiliados a la Unión Sindical de Base y otros gremios, integrantes de las organizaciones juveniles Cambiare Rotta, Oposición Estudiantil de Alternativa (OSA), la asociación La Villetta per Cuba y el Pacto Histórico de Italia.
También de la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba (Anaic), la Plataforma Progresista Latinoamericana, de las organizaciones sociales ARCI y CRED, así como del Movimiento Estudiantil Palestino, quienes portaron cientos de pancartas contra la criminal política agresiva de la administración del presidente Donald Trump.
“Al lado de Venezuela contra la agresión de Estados Unidos” así como “Paz, soberanía y autodeterminación para América Latina”, “¡Manos fuera de la República Bolivariana de Venezuela!, ¡Alto al imperialismo estadounidense y al sionismo!, fueron algunas de las consignas enarboladas por los participantes en esta marcha.
“Hoy estamos en la plaza y no nos detendremos, porque sabemos que el riesgo de nuevas agresiones es altísimo”, expresaron algunos de los oradores, quienes reafirmaron que “con Cuba socialista en el corazón, con Venezuela socialista en el corazón, continuaremos movilizándonos por la idea de un mundo diferente”.
Uno de los manifestantes, en representación de la comunidad de latinoamericanos residente en Italia, reafirmó que “fortaleceremos nuestra unidad en defensa de la Revolución Bolivariana, en defensa de los procesos democráticos y progresistas en nuestros países, en defensa de la soberanía nacional”.
Luciano Vasapollo, dirigente de la Red de los Comunistas, señaló en declaraciones a Prensa Latina que “estamos representando al pueblo de la lucha, al pueblo revolucionario, que pide la libertad absoluta e inmediata del presidente Nicolás Maduro y de la combatiente Cilia Flores”.
“Exigimos que el imperialismo norteamericano deje en paz al pueblo venezolano, que escogió el camino socialista, que es capaz de defender con su sangre, como demostraron quienes en la madrugada del 3 de enero enfrentaron al agresor, entre ellos 32 heroicos combatientes cubanos, en un gesto supremo de solidaridad internacionalista”, aseveró.
Vasapollo apuntó que, además de la marcha que en la tarde de este sábado recorrió las calles de Roma, se realizaron en esta jornada demostraciones similares en Bolonia, Génova, Milán, Turín, Nápoles, Salerno y otras urbes italianas, en apoyo a Venezuela, Cuba y otras naciones que enfrentan la amenaza imperialista.
Sony Thăng*.— Al imperio le encanta que los estadounidenses digan “soy de izquierdas” o “soy de derechas”. Porque significa que aún no han dicho: “Estoy en contra del imperio”. Mientras las etiquetas parezcan reales, la jaula permanece invisible. No naciste odiando al comunismo. Ni al islam. Ni a Rusia. Ni a China. Ni a los “terroristas”. Te lo enseñaron. No naciste confiando en la OTAN. Ni en Wall Street. Ni en tu bandera. Ni en tus pantallas. Te lo enseñaron.
Entonces, si nunca auditaste quién te enseñó eso, ¿cómo puedes llamarlo pensar? Hay una razón por la que te dan identidad antes que historia. Si te consideras “occidental”, defenderás los crímenes occidentales. Si te consideras “civilizado”, justificarás las atrocidades “civilizadas”. Pregúntate: ¿Elegí esta identidad después de conocer los archivos o antes? Porque si la etiqueta vino primero, te reclutaron, no te despertaron.
Crees que el argumento se trata de izquierda contra derecha. No lo es. Es de arriba contra abajo. Es de gobernantes contra gobernados. Es imperio contra todos los demás. Y hasta que no lo comprendan, seguirán peleando unos contra otros mientras la misma mano les roba a ambos.
Los estadounidenses deben entender que el imperio no es una máscara que su país usa en el extranjero. Es el verdadero rostro. Poco a poco, adquiriendo la confianza suficiente para volver a casa sin máscara. Los controles. El toque de queda. Los vehículos blindados. La sospecha de cada reunión. El miedo a cada eslogan. Lo viste todo en las noticias internacionales durante años. Ahora vives en la misma situación.
Cuando un gobierno aprende a vivir con la muerte masiva en el extranjero, no teme la muerte masiva en casa. Si quemar aldeas es una política, dejar que el agua potable se pudra es solo una opción económica. Si un hospital bombardeado es aceptable en el extranjero, cerrar una clínica donde vives es insignificante. No estás al margen de la crueldad. Solo estás en la cola.
El soldado que aprende a ver a los niños como colaterales no olvida esa habilidad al quitarse el uniforme. La policía que se entrena con ocupantes extranjeros no olvida esas tácticas al patrullar tu barrio. El Estado que dice que algunos civiles merecen morir acabará por decidir quién de ustedes merece vivir.
El presidente que puede ver imágenes en vivo del derrumbe de una bomba en un bloque de apartamentos en Gaza y seguir sonriendo a la cámara no dudará en aprobar lo que sea necesario cuando su propia ira se vuelva inoportuna. Las herramientas del imperio no son racistas, al fin y al cabo. Son oportunistas. Servirán donde el miedo sea útil. Primero en el extranjero. Luego en casa. Siempre en ese orden. Hasta que alguien finalmente diga que no.
No se puede normalizar la matanza de niños en Gaza y esperar que los propios hijos sean sagrados. Una vez que la inocencia se vuelve negociable, se convierte en un gasto. Una vez que la vida puede considerarse “necesaria”, puede darse por perdida en cualquier lugar. El precio de tolerar el terrorismo en el extranjero es descubrir un día que la propia vida es un riesgo aceptable.
La guerra es el programa de bienestar social de Estados Unidos. Alimenta a sus contratistas de defensa. Impulsa su economía. Distrae a sus ciudadanos. Sin conflicto, el imperio tendría que alimentar a sus pobres, curar a sus enfermos y decirles la verdad a sus hijos. Así que, en cambio, alimenta el fuego.
El sistema estadounidense está tan moralmente en bancarrota que no puede admitir la verdad. Sus comodidades fueron subsidiadas por la miseria de otros. Así que cuando ese modelo empieza a fallar, no se reforma. Arremete. Castiga a los países que se niegan a rendirse. Los llama dictadores para justificar el robo. Los llama amenazas para justificar el estrangulamiento. Los llama fracasos para ocultar el hecho de que el imperio está fracasando primero.
Estados Unidos necesita el caos porque el caos es donde parece competente. En paz, parece quebrado. En paz, parece cruel. En paz, parece innecesario. Así que enciende incendios y llega como bombero. Crea refugiados y vende el muro. Crea ruinas y vende reconstrucción. Crea terror y vende seguridad. Eso no es hipocresía. Ese es el modelo de negocio.
La bancarrota moral es total. Un país que puede ver cómo se desintegran sus propias ciudades mientras exige un cambio de régimen en las de otros no es un actor moral. Es un depredador que protege su apetito. Necesita a Irán no porque Irán amenace a Estados Unidos, sino porque la ilusión de Estados Unidos se está derrumbando. Y las ilusiones siempre necesitan un chivo expiatorio.
El mundo debería boicotear el Mundial de Fútbol de 2026 por una simple razón: no se puede vender la “unidad global” en un escenario construido por imperios que pasan el resto del año bombardeando la unidad de cada país que discrepa con ellos. No es un torneo. Es una máquina de lavado de dinero para naciones que sobreviven a base de sanciones, invasiones, golpes de Estado y jaulas. Juega a la pelota si quieres. El resto de nosotros vemos sangre en el césped.
Quieren hacerte creer que esto es un choque de civilizaciones. No lo es. Es un choque de permisos. ¿Quién tiene permiso para enriquecer uranio? ¿Quién tiene permiso para construir misiles? ¿Quién tiene permiso para defender a sus aliados? ¿Quién tiene permiso para existir al margen del dólar? La respuesta siempre es la misma: el imperio y sus amigos.
No hace falta ser musulmán para entender por qué se demoniza a Irán por querer la disuasión nuclear, mientras que a los clientes con armas nucleares se les llama “partes interesadas responsables”. Solo hay que acabar con un mundo donde algunas naciones mueren por reglas que a otras se les permite romper.
Desde la perspectiva de Washington, el peor pecado de Irán es muy simple: se niega a ser reorganizado. Rechaza las revoluciones de colores escritas en el extranjero. Rechaza la “arquitectura de seguridad” diseñada en idiomas extranjeros. Rechaza embajadores que se comportan como virreyes.
No hace falta vestir de negro en la Ashura para entenderlo. Basta con saber lo que significa cuando un pueblo decide que prefiere sufrir de pie que vivir de rodillas. No hace falta ser musulmán para tomar esa decisión. Basta con recordar que un día, cuando el imperio venga a por ti, el lenguaje que usará será el mismo. Una mente esclava no dice: “Soy un esclavo”. Dice: “Así son las cosas”. Dice: “Es la naturaleza humana”. “Siempre ha sido así”. “No hay alternativa”. Cada vez que escuches esas frases en tu cabeza, deberías tratarlas como una alarma. Alguien te ha convencido de que la actual estructura de poder es la misma que la realidad. No lo es. Es solo la actual estructura de poder.
* Sony Thăng es un escritor que nació en Vietnam, creció en Europa y vive en Asia
El martes la “coalición de los voluntarios” firmaron el llamado Acuerdo de París, con el pretexto de brindar seguridad y garantías económicas a Ucrania. Es un acuerdo peculiar, que recuerda al Tratado de Versalles, que puso fin a la Primera Guerra Mundial… dando pretextos a los nazis para comenzar otra poco después.
La reunión de París congregó a representantes de Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Canadá, Turquía, Polonia, Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN. El documento firmado habla de un “alto el fuego”, no un tratado de paz, como exige Rusia, escamada de la experiencia de los Acuerdos de Minsk.
Sin embargo, la jaula de grillos reapareció. Solo Francia y Reino Unido firmaron el acuerdo. Turquía ha acordado gestionar un “alto el fuego” en el Mar Negro. A través de su representante, Estados Unidos, lo refrendó verbalmente, ofreciendo asistencia de inteligencia militar y apoyo económico. Sin embargo, Steve Witkoff, el enviado especial de Trump, se negó a firmarlo en el último minuto.
Polacos, canadienses, italianos y alemanes también se negaron. El canciller alemán declaró que proporcionaría tropas a un país de la OTAN fronterizo con Ucrania. Si se trata de países de la OTAN fronterizos con Ucrania, lo más probable es que sean Polonia, Eslovaquia y Rumanía.
El núcleo del Acuerdo es, como ha reconocido Pedro Sánchez, legalizar la presencia de las tropas europeas que ya están en Ucrania participando en la guerra. Sin embargo, la realidad es que los británicos, por ejemplo, están reduciendo gradualmente el número de tropas desplegadas debido a la falta de efectivos. Reino Unido no posee ninguna capacidad expedicionaria, por lo que da igual lo que firme.
Si tras un alto el fuego se reanudaran los combates, Reino Unido y Francia necesitarían reforzar rápidamente sus tropas en Ucrania y enviar grandes cantidades de armamento, que ninguno de los dos posee actualmente.
Ucrania ha sido una guerra asequible para ambos. Ninguno de ellos puede hacer más de lo que ya han hecho hasta ahora.
El Acuerdo sigue con el plan europeo de que Ucrania sea la carne de cañón contra Rusia. Habla de la reconstrucción del ejército ucraniano hasta alcanzar una dotación de entre 700.000 y 800.000 soldados y el establecimiento de centros de producción de armas fortificados en todo el país.
Ucrania es un regalo envenenado para la Unión Europea
El documento firmado el martes hace inevitable, pues, la continuación de la guerra, pero es curioso poner de relieve la infinita torpeza de los dirigentes, especialmente los europeos. Por ejemplo, el “plan de paz” fuerza la adhesión de Ucrania a la Unión Europea a fecha fija: 1 de enero de 2027. Ucrania no podrá entrar en la OTAN, pero podrá hacerlo en la Unión Europea que, por ciento, está en una situación de crisis muy profunda. La incorpopración de Ucrania sólo puede agravar las divergencias entre los países europeos.
Desde la perspectiva de Trump, obligar a Ucrania a unirse a la Unión Europea es la mejor manera de destruirla. Ucrania es un regalo envenenado para la Unión Europea.
Aparte de la destrucción de las infraestructuras, hoy Ucrania tiene una población amargada, resentida y llena de odio que comienza a darse cuenta de la mala pasada que les han jugado.
Estados Unidos llevó a Ucrania al desastre, pero el precio lo debería pagar la Unión Europea… algo que le resuta materialmente imposible.
Ucrania está prácticamente destruida, gran parte de su población ha huido a Rusia o a la Unión Europea, y el resto probablemente no querrá quedarse en un país devastado y empobrecido, sin carreteras ni puentes, sin comercio, sin electricidad ni agua corriente, e invadido por bandas fascistas.
La Unión Europea se encontrará, le guste o no, con una enorme población adicional (del orden de al menos 10 millones) de refugiados ucranianos: una población amargada, resentida y llena de odio, plenamente consciente de la mala pasada que le ha impuesto Occidente y sedienta de venganza.
Presidente de Venezuela Nicolás Maduro y la primera dama venezolana, Cilia Flores. Foto: EFE
El diputado Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, informó este sábado que su padre envió un mensaje a través de sus abogados, en el que aseguró que tanto él como su esposa, la primera dama Cilia Flores, se encuentran bien.
El parlamentario relató que el presidente Nicolás Maduro Moros pidió a sus seguidores no caer en la tristeza y reafirmó su condición de luchador frente a la adversidad.
En un video difundido en redes sociales, Maduro Guerra destacó que su padre es “un hombre que no pudieron vencer por ninguna vía y tuvieron que usar una fuerza desproporcionada, pero no lo vencieron, él está fuerte”.
Desde Nueva York, donde es prisionero de guerra de los Estados Unidos, el mandatario venezolano envió su primer mensaje luego de ser secuestrado tras el bombardeo en Caracas el pasado 3 de enero.
Ese día, Venezuela fue víctima de una operación militar ejecutada por Estados Unidos en varias localidades de los estados Miranda, Aragua, La Guaira y en la capital, Caracas.
La acción dejó más de un centenar de muertos entre civiles y militares, además de decenas de heridos.
En respuesta a esta agresión, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez fue designada por el Tribunal Supremo de Justicia como presidenta encargada de Venezuela.
Rodríguez asumió la responsabilidad de conducir el gobierno en medio del desconcierto nacional de sufrir el secuestro de la pareja presidencial.
De momento, la mandataria encargada de Venezuela anunció la creación de una comisión de alto nivel para gestionar, en los ámbitos político y jurídico, la liberación de Nicolás Maduro y de la primera dama.
La comunidad internacional reaccionó con firmeza ante el ataque. Países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU manifestaron su rechazo a la operación militar estadounidense, señalando que vulnera los principios de la Carta de las Naciones Unidas. El secretario general António Guterres subrayó que Washington no respetó las normas del derecho internacional y advirtió sobre las graves consecuencias que esta acción podría tener para la estabilidad regional.
En paralelo, se han multiplicado las manifestaciones de solidaridad hacia Venezuela. Gobiernos de distintas latitudes del mundo han condenado la agresión y exigido la liberación inmediata de la pareja presidencial venezolana.
En la Explanada de los Derechos Humanos (Trocadéro), uno de los sitios que identifica a París, decenas de personas protagonizaron una movilización multinacional convocada por organizaciones de la sociedad civil para expresar indignación por el ataque del 3 de enero.
Asociaciones que reúnen entre otros a argentinos, bolivianos, colombianos, cubanos, chilenos, ecuatorianos, franceses, hondureños, malienses, mexicanos, nigerinos y peruanos denunciaron con la Torre Eiffel como testigo las acciones de Washington y la violación del Derecho Internacional que representan.
Con pancartas, banderas y consignas, demandaron la libertad inmediata de Maduro, quien recordaron que es el presidente constitucional de la nación sudamericana, y de la diputada Flores.
También reclamaron el respeto a la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano y la defensa de la paz en América Latina, el Caribe y el mundo frente a las pretensiones imperiales de la administración de Donald Trump.
La manifestación en Trocadéro pidió insistir en que la agresión a Venezuela no busca combatir el narcotráfico o el terrorismo, solo ambiciona apoderarse de su riqueza natural, desde el petróleo y el gas hasta el oro y el agua.
En el llamado a la movilización, los organizadores pidieron dejar a un lado las posiciones políticas para concentrarse en la denuncia de una transgresión del Derecho Internacional y la Carta de la ONU que debería preocupar a todos.
Esta tarde se realizó igualmente un acto de solidaridad con Venezuela en la parisina Plaza de la Bastilla con la participación de partidos, sindicatos y asociaciones de Francia.
La Confederación General de Trabajo (CGT), uno de los principales sindicatos del país, convocó a condenar la agresión y a considerar que otros pueblos podrían ser blanco de las pretensiones imperiales de Trump.
Celebración del Pacto Tripartito entre Japón, Alemania e Italia (1940) en Tokio. | Wikipedia
El comentario señala que Japón tiene la intención de promover la revisión de tres documentos en el ámbito de la seguridad a lo largo del año. Entre ellos se encuentra la «Estrategia de Seguridad Nacional». Esta intención crea nuevos «factores de riesgo graves» para la seguridad regional y mundial.
KCNA considera que en estos tres documentos se propondrá aumentar el gasto en defensa, eliminar las restricciones a la exportación de armas, desarrollar fuerzas militares ofensivas y revisar los «tres principios antinucleares» (resolución parlamentaria que rige la política nuclear japonesa: renuncia a la posesión, la producción y la importación de armas nucleares).
«De este modo, Japón se despoja por completo incluso de la máscara aparente de «Estado pacífico» e intenta emprender el camino de la institucionalización y la conversión en política de Estado de la evolución hacia un Estado militar y agresivo», señala la agencia.
Así, según KCNA, en Japón se manifiesta la «locura del neomilitarismo», basada en la negación del pasado criminal de Japón, la intención de rearmarse y restaurar la era del Imperio japonés.
Los documentos japoneses en materia de seguridad, incluida la «Estrategia de Seguridad Nacional», entran en contradicción directa con las leyes internacionales aprobadas al término de la Segunda Guerra Mundial. Durante los últimos 12 años, los gastos de Tokio en defensa han batido récords, superando «los indicadores de las principales potencias militares mundiales», señala la agencia.
Las autoridades japonesas ya hablan abiertamente de la necesidad de que el país posea armas nucleares, lo que conlleva graves riesgos para todo el mundo. «Lo único que Japón puede conseguir con el neomilitarismo es su completa destrucción. Como ha demostrado claramente la historia, el punto final del militarismo no fue un «Japón fuerte», sino un «Japón destruido», concluyó la KCNA.
Movilizaciones nacionales contra el Decreto Supremo 5503. Foto: EFE.
La Central Obrera Boliviana (COB) anunció este viernes la ruptura del diálogo con el Ejecutivo del presidente Rodrigo Paz y calificó como una “revolución nacional” la movilización en rechazo al Decreto Supremo 5503, que eliminó los subsidios a los combustibles y provocó aumentos de hasta el 162 % en sus precios.
Durante una conferencia de prensa tras abandonar las negociaciones en la Casa Grande del Pueblo, en La Paz, el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, denunció que el Gobierno se niega “de manera rotunda” a abrogar el decreto, pese a que el sindicato había propuesto elaborar una norma paralela que rescatara los aspectos positivos del DS 5503.
“Esto ya se ha vuelto una revolución nacional”, afirmó Argollo, al señalar que las protestas ya no se limitan a marchas o bloqueos, sino que representan una movilización de alcance nacional con participación de múltiples sectores sociales. El dirigente acusó al Gobierno de “traicionar el voto popular” obtenido en comunidades rurales y marginadas durante las elecciones.
“De la manera más honesta y sincera nos sentimos decepcionados de nuestros gobernantes que fueron a pedir el voto popular a las comunidades, sectores más alejados. Hoy lastimosamente ese voto se ha traicionado”, declaró.
El Decreto Supremo 5503, promulgado a finales de diciembre de 2025, ha generado fuertes reacciones en todo el país. La COB inició una huelga nacional exigiendo su inmediata anulación y la apertura de canales de diálogo genuinos. Las delegaciones regionales advirtieron desde entonces que intensificarían las protestas si no recibían una respuesta satisfactoria a sus demandas de soberanía económica.
Argollo comparó el impacto del DS 5503 con el polémico Decreto 21060 de 1985, señalando que “es peor” y que dejó a los trabajadores “de rodillas”. En ese sentido, llamó a la población a no repetir el “error” de no masificarse en la resistencia: “A todo el pueblo boliviano, organizaciones sociales, a mis hermanos cooperativistas: súmense a este pedido clamoroso del pueblo. Tenemos que hacerle frente al gobierno”.
En respaldo a la movilización, la Federación Andina de Choferes de El Alto anunció su adhesión. Su dirigente, Reynaldo Luna, criticó la postura del Ejecutivo: “Este Gobierno quiere gobernar a la mala, a su gusto, y no lo vamos a permitir”.
Protestantes en Bolivia en huelga nacional contra el decreto 5503 impuesto por el presidente Rodrigo Paz. Foto: EFE.
Las protestas han escalado en intensidad. Argollo anticipó que se ingresará a un bloqueo nacional de caminos para presionar al Gobierno: “Hoy vieron la marcha masiva que encabezó la COB, con todos los sectores. Otros sectores fueron sumándose en el camino. El pedido único al Gobierno es que abrogue este decreto maldito”.
La situación en Bolivia continúa en tensión mientras crece la presión social contra una medida que, según sus críticos, afecta directamente el poder adquisitivo de la población y contradice las promesas electorales del actual mandatario.
Golpeaban de noche y en silencio. Sus víctimas apenas escuchaban un leve silbido en el aire instantes antes de ser pulverizadas.Parece el comienzo de una novela, pero es una historia real de la Segunda Guerra Mundial que abordaremos
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