Los aliados occidentales de Ucrania enfrentan una dura realidad: no existe una estrategia clara que conduzca a Kiev a la victoria sobre Moscú en el campo de batalla, escribe el columnista de Bloomberg Marc Champion en su artículo de opinión.
Mientras Rusia intensifica su ofensiva aérea y se prepara para un invierno decisivo, el régimen de Kiev se enfoca en resistir y sobrevivir al que promete ser «su invierno más brutal» desde el inicio de la operación militar especial de Moscú en 2022.
«Rusia tiene un plan para la victoria y los ucranianos tienen uno para la supervivencia. La pregunta es si los aliados de Kiev tienen algún plan. La respuesta corta es no, o al menos todavía no», resumió Champion, quien visitó Ucrania para evaluar la situación.
Estados Unidos insiste en trasladar la carga financiera de las hostilidades a una Europa con problemas de liquidez, mientras Ucrania podría quedarse sin fondos hacia el final del primer trimestre de 2026 a falta de un nuevo flujo de financiación.
Esta falta de apoyo sostenido por parte de Washington y Bruselas convierte a los aliados de Kiev en el punto más vulnerable del conflicto armado. Mientras tanto, Rusia ha multiplicado su capacidad de producción de misiles y drones, lo que le permite lanzar ataques hasta 10 veces más intensos que en inviernos anteriores, señala el autor del artículo.
60 % de la infraestructura de gas destruida
Se estima que «cerca del 60 %» de la infraestructura de gas ucraniana ha sido destruida, lo que obligará al país a importar energía por más de 2.000 millones de dólares adicionales este invierno. Entretanto, empresas energéticas locales afirman que las reparaciones son cada vez más costosas y lentas.
Un ejecutivo comentó al periodista de Bloomberg que recién el año pasado arreglaron una planta dañada por 2 drones, y este verano la misma instalación fue atacada por 17 drones. Con recursos agotados y aliados divididos sobre el proceder con la ayuda al régimen de Kiev, la resistencia de Ucrania durante los próximos meses queda en entredicho, concluyó.
Las atrocidades cometidas por el ejército israelí en la Franja de Gaza han sido cuantiosas. Todas ellas han contado con la complicidad de los gobiernos occidentales, que siempre han mirado para otro lado. Este caso que exponemos a continuación sólo es una de ellas.
Una fotografía, supuestamente tomada por un soldado israelí, ha ayudado a confirmar informes preocupantes de que Israel está utilizando sistemáticamente a los palestinos como escudos humanos en Gaza.
La imagen, compartida por el «Israel Genocide Tracker» en X, muestra a dos ancianos, posteriormente identificados como Ali y Nadi Marouf, atados y despojados de su ropa hasta quedar en ropa interior y obligados a entrar en un edificio destruido por bombardeos y fuego de artillería israelíes.
El informe expresa: “Los materiales aportados por amigos de los soldados confiesan que las tropas utilizaban a diario a palestinos secuestrados, en su mayoría ancianos, como escudos humanos”, reza el informe.
“Cuando resultaban heridas o exhaustas, las víctimas recibían instrucciones de entrar en zonas de asesinato designadas para ser abatidas a tiros por otras unidades.”
Los organizadores del “Israel Genocide Tracker” han identificado a los implicados y han presentado una denuncia ante la Fundación Hind Rajab contra el Batallón Kfir Shimshon por el secuestro de palestinos, entre ellos Ali y Nadi Marouf, y otro anciano que usaba muletas, obligándolos a servir como escudos humanos y luego ejecutándolos en el norte de Gaza entre septiembre y diciembre de 2024.
En los dos años y medio de conflicto entre Ejército y las FAR, la OMS ha verificado al menos 185 ataques contra la red sanitaria sudanesa, con 1.204 muertos y 416 heridos. Foto: @metesohtaoglu
En los dos años y medio de conflicto entre Ejército y las FAR, la OMS ha verificado al menos 185 ataques contra la red sanitaria sudanesa, con 1.204 muertos y 416 heridos. Foto: @metesohtaoglu
La Organización Mundial de la Salud (OMS) denunció este miércoles 29 de octubre el asesinato de más de 460 personas en un ataque del grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) contra el hospital materno-infantil de Al-Fasher, capital de Darfur del Norte, en Sudán.
A través de redes sociales, el director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, manifestó estar «consternado por los informes sobre la trágica muerte de más de 460 pacientes y sus acompañantes», al tiempo que exigió un «¡Alto el fuego!».
El ataque se produce tras la captura de Al-Fasher, último bastión del Ejército sudanés en la región, que era objeto de asedios y ataques diarios desde mayo de 2024. Con esta acción, las FAR, bajo el mando del general Mohammed Hamdan Daglo, controlan la totalidad de Darfur, una vasta zona que representa un tercio del territorio sudanés.
«Deben cesar de inmediato e incondicionalmente todos los ataques contra instalaciones sanitarias. Todos los pacientes, trabajadores sanitarios e instalaciones deben estar protegidos por el derecho internacional humanitario», instó este miércoles el director de la OMS.
Desde el inicio del conflicto en abril de 2023, la OMS ha registrado 185 ataques contra centros de salud en Sudán, con un balance total que supera los 1.200 fallecidos y los 400 heridos.
El pasado 27 de octubre, la Red de Médicos de Sudán ya había denunciado mediante un comunicado, que durante el asalto a Al-Fasher, las FAR “mataron a civiles desarmados por motivos étnicos en lo que constituye un acto de limpieza étnica”. En el mismo sentido, la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH) señaló que las ejecuciones podrían tener motivación étnica.
Por su parte, el las Fuerzas Conjuntas de Sudán, una alianza del Ejército regular y grupos armados, acusaron al grupo paramilitar de matar a«más de 2.000 civiles desarmados», la mayoría mujeres y niños, entre el domingo y el lunes (26 y 27 de octubre).
Con los últimos acontecimientos, expertos internacionales advierten sobre una posible nueva partición del país y el resurgimiento de masacres como las que devastaron la región de Darfur en la década de 2000. Actualmente, el Ejército mantiene el control del norte, este y centro de Sudán, incluida la capital, Jartum.
En más de dos años y medio, la guerra ha generado más de 9,6 millones de desplazados internos y casi 15 millones de niños vulnerables, según datos de la ONU del 23 de octubre.
Aunque 2,6 millones han regresado a hogares en Jartum y otras áreas por menor intensidad de combates, encuentran viviendas destruidas, además de infraestructura de salud y educación destruidos. El colapso de instituciones sanitarias ha propiciado brotes de cólera, dengue y malaria, destacando la necesidad de invertir en agua potable y servicios básicos.
La ONU califica esto como una de las peores crisis humanitarias del mundo, con 30 millones de personas requiriendo asistencia. El Plan de Respuesta Humanitaria 2025, por 4.200 millones de dólares, solo cubre el 25% de fondos, amenazando operaciones de emergencia.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, tiene la intención de renovar la Marina estadounidense, pero, para realizar este plan ambicioso tendrá que lidiar con la realidad de una industria naval atrasada en el país, opina Iliá Krámnik, analista militar, experto del Consejo Ruso de Relaciones Internacionales e investigador del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales.
El analista comentó una reciente publicación en The Wall Street Journal (WSJ) sobre el supuesto plan de Trump de desarrollar una nueva flota que se llamaría ‘Flota Dorada’ (‘Golden Fleet’, en inglés). «Se sabe bien que el estado actual de la Marina de EE.UU. no está a la altura de los retos actuales, por no hablar de los que podrían surgir en un posible conflicto con China», declaró Krámnik.
Al precisar que por ahora no hay muchos detalles sobre el plan del mandatario, el analista indicó que, según reportes, el inquilino de la Casa Blanca quiere construir «un gran buque blindado capaz de transportar una significativa carga útil de misiles», así como buques más pequeños.
«Sin embargo, la situación actual de la construcción naval estadounidense complica esos planes».
Declive general del sector en EE.UU.
Krámnik indicó que «problemas como la tecnología obsoleta, la escasez de mano de obra y los retos que plantean los proyectos ya establecidos ponen en duda tanto las iniciativas nacionales como la capacidad [de EE.UU.] de apoyar a los aliados». En opinión del analista, en tales condiciones, a Washington le resultaría difícil alcanzar el nivel de la Marina china.
«La raíz del problema radica en el declive general de la construcción naval estadounidense, que en su día fue la más fuerte del mundo, pero que ha perdido terreno frente a sus competidores europeos, luego frente a Japón y Corea del Sur, y ahora frente a China«, indicó el experto.
El analista señaló que la participación de EE.UU. en el sector global de la construcción naval comercial representa menos del 0,13 %, mientras que la participación de China es del 60 %. Sostuvo que el sector de la construcción naval militar de EE.UU. anteriormente «atrajo talento y recursos del sector comercial, pero ahora está en el limbo».
«En tales circunstancias, ¿será EE.UU. capaz de desarrollar un nuevo crucero lanzamisiles? Por ahora, sigue teniendo dificultades con la nueva fragata», se preguntó.
Qué se sabe de los planes de Trump
Según informaron al WSJ fuentes familiarizadas con el asunto, la ‘Flota Dorada’ incluiría varios buques de guerra de gran tamaño equipados con misiles de largo alcance más potentes y buques más pequeños, como corbetas
Se informa que se está negociando la construcción de un buque de guerra de última generación fuertemente blindado, que podría pesar entre 15.000 y 20.000 toneladas y llevar armas más potentes, como misiles hipersónicos, en mayor cantidad que los destructores y cruceros actuales
Los esfuerzos de la Administración Trump por aumentar el poderío naval son un intento por contrarrestar el creciente poder naval de China, sugiere el medio
El ganador se dará a conocer el 27 de noviembre. Foto: TV BRICS.
El ganador se dará a conocer el 27 de noviembre. Foto: TV BRICS.
La coordinadora nacional de la Red Literaria BRICS en Indonesia, Sastri Bakry, destacó la importancia del premio para el intercambio cultural.
«Este premio no solo reconoce destacadas obras literarias de los países BRICS, sino que también promueve el intercambio cultural y la cooperación entre las naciones. En especial para Indonesia, es una oportunidad de acercarse a la comunidad internacional y presentar nuestro rico patrimonio cultural a una audiencia global», afirmó durante la inauguración del evento.
El presidente de la Unión Rusa del Libro, Serguéi Stepashin, también subrayó el papel especial del premio en el fortalecimiento del diálogo cultural.
«El Premio Literario BRICS está orientado a desarrollar el diálogo intercultural y a difundir valores tradicionales a través de la palabra literaria. Los finalistas representan una amplia paleta de culturas y perspectivas de los países BRICS. La población de nuestros estados supera los 3.000 millones de personas, y el premio ofrece a los escritores una oportunidad única de transmitir sus ideas a una enorme audiencia. La literatura es una herramienta esencial de entendimiento mutuo. A través de las obras destruimos prejuicios, fomentamos la empatía y profundizamos los lazos entre nuestros pueblos. Estoy convencido de que el Premio Literario BRICS es un paso clave hacia la construcción de confianza, respeto mutuo y cooperación fructífera», subrayó Stepashin.
En la lista figuran 10 autores de países BRICS: Ana Maria Gonçalves (Brasil), Alexéi Varlámov (Rusia), Sonu Saini (India), Ma Boyong (China), Nthabiseng JahRose Jafta (Sudáfrica), Reem Al-Kamali (EAU), Abere Adamu (Etiopía), Mansour Alimoradi (Irán), Denny JA (Indonesia) y Salwa Bakr (Egipto).
Según el escritor Denny JA, el premio cumple una misión única.
«BRICS se ha convertido en un nuevo eje de la civilización global: un lugar donde convergen valores ancestrales e ideas modernas (…). De este espíritu nació el Premio Literario BRICS», declaró.
El ganador será anunciado el 27 de noviembre en Jabárovsk. El Premio Literario BRICS, creado en 2024, apoya a autores cuyas obras reflejan los valores culturales y espirituales de los pueblos de los países miembros, y también promueve las traducciones y la difusión internacional de la literatura.
Raphael Machado.— Un vicio comúnmente encontrado entre los analistas geopolíticos y periodistas de orientación antiimperialista es el intento de explicar todos los conflictos internacionales por la “causa única” de la búsqueda imperialista de recursos naturales — casi siempre el petróleo. Es así, por ejemplo, que clásicamente se explica la Guerra de Irak: el “Big Oil” habría utilizado al gobierno de Bush para abrir mercados, alguna vez cerrados, a través de los bombardeos y la ocupación territorial.
Este tipo de explicación, claramente materialista, parte de un presupuesto evidentemente marxiano, en la medida en que pretende tomar todos los fenómenos sociales, culturales y políticos como epifenómenos ante la realidad preponderante y estructural de las transformaciones e intereses económicos.
Como buena parte de los esfuerzos pseudo-científicos decimonónicos de reducir la realidad a un principio único (como fue el caso del freudismo y del positivismo), este materialismo economicista tampoco se sostiene bajo el martillo del análisis crítico.
Sólo a título de ejemplo, en el caso iraquí, la explicación materialista genérica no resiste al descubrimiento empírico de que las grandes petroleras estadounidenses, en realidad, ya estaban en un rumbo de diálogo con los países contrahegemónicos de Oriente Medio y, precisamente por eso, intentaron presionar, sin éxito, por la no-intervención y por la pacificación de las relaciones estadounidense-iraquíes.
No obstante, el “mito del petróleo” permanece en el estudio de Oriente Medio. De modo que no estamos sorprendidos de que se apele a él, una vez más, para explicar la presión estadounidense sobre Venezuela. Dice la narrativa que la presión de Trump sobre Maduro, y las amenazas de derrocar su gobierno, se deben al interés de Trump por las reservas venezolanas de 300 mil millones de barriles — las más grandes del mundo.
El problema de esta narrativa, sin embargo, es que según todos los indicios, Maduro habría ofrecido cerrar asociaciones extremadamente ventajosas con EE.UU. para la explotación del petróleo venezolano, ya que el nivel de extracción hoy en Venezuela es mínimo. Desde una perspectiva material, el acuerdo sería bastante interesante para la industria petrolera de EE.UU., ya que el país consume una inmensa cantidad de petróleo y sus reservas son “apenas” las novenas en el mundo.
Todo indica, sin embargo, que Trump habría rechazado la oferta de acuerdo.
EE.UU., aparentemente, quiere algo que vale más que la mayor reserva de petróleo del mundo.
Ahí es donde entra la ciencia geopolítica.
Generalmente, la geopolítica se confunde con la “geoeconomía”, en el sentido de que mucha gente cree estar ante un “análisis geopolítico” cuando ve una atribución de causas económicas a algún conflicto internacional. Pero la geopolítica es, fundamentalmente, la ciencia que estudia la correlación entre geografía y poder. En ese sentido, los recursos pueden entrar en los análisis geopolíticos, pero sólo como una parte de un contexto general.
Y en el caso venezolano, incluso el importantísimo y abundante petróleo posee una importancia secundaria en el conflicto con EE.UU.
Más importante que el petróleo, para EE.UU., es garantizar la hegemonía hemisférica — especialmente en las Américas. Se trata, como se definió de manera arrogante y clásica, del “patio trasero” de EE.UU., espacio en el cual la elite estadounidense en el siglo XIX decidió no tolerar más ninguna presencia europea.
Avancemos 200 años y ¿cómo están las relaciones internacionales de los países iberoamericanos?
China es el principal socio comercial de la mayoría de los países de la región, varios de los cuales se han adherido a la Iniciativa del Cinturón y Ruta (Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, etc.). Algunos de los países de la región (Brasil, Bolivia, Cuba) también han ingresado en los BRICS, que trabaja para la desdolarización del comercio internacional. Específicamente Rusia, a su vez, ha desarrollado lazos militares — los cuales consisten en suministro de equipamiento y realización de ejercicios — especialmente con Venezuela, Cuba y Nicaragua, con un acercamiento militar también con Bolivia y, en menor medida, Perú y Brasil.
En un contexto en el que la presión sobre EE.UU. en otras regiones del mundo es creciente, es peligroso para la hegemonía de EE.UU. ver el crecimiento de la influencia ruso-china en su “patio trasero”.
Venezuela, ahí, es un blanco significativo y prioritario porque es precisamente el país con las relaciones estratégicas más profundas con Rusia y China. Venezuela es una de las principales fuentes de petróleo para China, al mismo tiempo que Caracas parece desempeñar un papel relevante en la estrategia multifacética rusa de “presionar” por la multipolaridad fortaleciendo en varios puntos del planeta a países que intentan desafiar el orden hegemónico.
Para confirmar esta tesis, necesitaríamos analizar las relaciones de EE.UU. con el resto del continente para verificar si hay algún movimiento de EE.UU. en el sentido de intentar alejar a los países de la región de Rusia y China.
Y parece que eso es muy claro: la estrategia de reaproximación con Brasil se apoya precisamente en un esfuerzo por sacar al país de la “órbita china”. EE.UU. también presionó a México para que permaneciera fuera de la Nueva Ruta de la Seda. EE.UU. aumentó su presencia en Ecuador y presionó a Milei para que abandonara los planes de una base china en su territorio. Los ejemplos abundan para indicar que estamos ante una amplia ofensiva continental cuyo objetivo es actualizar la Doctrina Monroe para el siglo XXI.
No se trata, por lo tanto, de petróleo, sino de hegemonía.
El Presidente ruso aseguró que busca “minimizar las bajas innecesarias” y proteger la vida de quienes decidan deponer las armas. Foto: EFE
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, instó este miércoles a las autoridades de Ucrania a ordenar la rendición de sus batallones rodeados por las fuerzas rusas en las ciudades de Kúpiansk, en la región de Járkov, y Pokrovsk, en Donetsk.
Durante una visita al Hospital Militar Central de Moscú, donde se reunió con soldados heridos, el jefe de Estado afirmó que su Gobierno está dispuesto a declarar una pausa temporal en los combates para permitir la entrega de los militares ucranianos y garantizar la presencia de la prensa nacional e internacional.
Valoró que los líderes políticos ucranianos deben tomar decisiones sobre el destino de sus ciudadanos que se encuentran rodeados, «al igual que hicieron en su momento en (la acería de) Azovstal», en el puerto de Mariúpol, en mayo de 2022.
«Estamos dispuestos a cesar las acciones militares durante un tiempo determinado: durante varias horas, dos, tres o seis horas para que los periodistas puedan entrar y ver lo que ocurre, hablar con los soldados ucranianos y salir», indicó Putin.
Añadió que el objetivo principal es evitar provocaciones y advirtió: “No vaya a ser que algún dron vuele, un periodista resulte herido y después intenten culparnos de lo ocurrido. Eso no lo necesitamos».
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso informó que ya se han producido las primeras rendiciones en Kúpiansk y reportó nuevos avances hacia Pokrovsk, considerada un punto estratégico en la actual ofensiva en el Donbás.
«Un grupo de 12 soldados comunicó su disposición a rendirse a cambio de que se les garantice la vida. Ahora mismo se buscan variantes para su salida segura», señaló el parte militar difundido en Telegram.
Según el jefe del Estado Mayor ruso, general Valeri Guerásimov, cerca de 50 batallones ucranianos —unos 10.500 efectivos— habrían sido cercados en ambas localidades.
En otro tema, Putin aprovechó su recorrido por el hospital para destacar los “avances tecnológicos” del Ejército, en particular las recientes pruebas del dron submarino nuclear Poseidón, que, según dijo, “no tiene equivalente en el mundo”.
El líder ruso aseguró que “interceptar la nave es imposible”, además, dio a conocer que el vehículo logró activar con éxito su sistema de propulsión nuclear y que su potencia supera la del misil intercontinental Sarmat.
Alemania está experimentando un declive económico y ya no es competitiva, declaró este martes la ministra de Economía, Katherina Reiche.
La política indicó que las empresas alemanas sufren a causa de los altos precios de la energía, una regulación excesiva y un estado de bienestar que, a esta escala, supone una carga para el coste de la mano de obra. «Con nuestras estructuras actuales, no somos competitivos«, declaró durante su intervención en el Día del Comercio Exterior en Berlín, recoge Die Welt.
Al mismo tiempo, indicó que el país europeo se encuentra, en relación con EE.UU. y China, en el centro de un panorama global de tensiones entre los mercados abiertos y los intereses geopolíticos. «La forma en que gestionemos esta situación determinará si podemos seguir siendo una verdadera potencia económica», enfatizó.
En ese contexto, Reiche pidió reformas fundamentales tanto a nivel nacional, como europeo. «La UE debe volver a centrarse en convertirse en un motor de una fuerte competencia y dejar de verse a sí misma como un freno regulatorio», manifestó.
La economía alemana se estancó en 2024 y su producción económica se ha mantenido prácticamente al nivel de 2019, es decir, el nivel previo a las graves repercusiones económicas derivadas de la pandemia de covid-19 y el conflicto ucraniano. Las perspectivas en 2025 apuntan a un estancamiento continuo, advierten economistas. Esto significa que Alemania atraviesa su periodo más prolongado de inactividad económica en las últimas siete décadas.
La necesaria unidad de clase: imperativo necesario.
En un mundo marcado por profundas desigualdades económicas, explotación laboral y crisis sistémicas ,económicas, ecológicas y políticas, la unidad de clase se erige no solo como una aspiración táctica o ética, sino como una necesidad estratégica para las/os trabajadores y sectores populares. La historia ha demostrado que los avances sociales más significativos ,desde la jornada laboral de ocho horas hasta los derechos sindicales y la seguridad social, no fueron concesiones generosas del capital , sino conquistas arrancadas mediante la organización colectiva y la lucha unida de la clase obrera.
Deberíamos preguntarnos ¿Qué es la unidad de clase?
La unidad de clase no significa uniformidad ideológica ni ausencia de contradicciones internas. Por el contrario, reconoce la diversidad de experiencias, identidades y sectores dentro de las masas trabajadoras, obreros industriales, proletario campesino, trabajadoras y trabajadores de sectores de servicios, masas precarizadas, migrantes, mujeres, jóvenes, etc., todos comparten una condición común: la necesidad de vender su fuerza de trabajo para sobrevivir, y la explotación y sobreexplotación de un sistema que prioriza la acumulación de capital por encima de la vida humana y la naturaleza.
La unidad de clase implica superar divisiones artificiales, étnicas, nacionales, religiosas, de género o generacionales, elementos políticos y sociales que, el sistema capitalista ha utilizado y utiliza para fragmentar a los explotados y evitar que reconozcan sus intereses comunes. Es un acto político consciente de solidaridad, cooperación y acción colectiva frente a un enemigo común, que ejerce explotación y dominación de clase.
Obstáculos a la unidad: confusión, pacto social y traición.
El capitalismo no solo explota, sino que también divide. A través de mecanismos como el racismo estructural, el sexismo, el nacionalismo, el individualismo exacerbado o la competencia por empleos precarios, se fomenta la desconfianza y competencia entre trabajadoras/es . Los medios de comunicación, el sistema educativo, como ya demostrara Gramsci, y las instituciones políticas tradicionales suelen reforzar estas divisiones, presentando los problemas sociales como cuestiones individuales o culturales, en lugar de estructurales pertenecientes, inherentes al capitalismo.
Además, dentro de la ¨izquierda¨ y los movimientos sociales, han existido y existen, distintas corrientes políticas, tácticas y visiones del mundo. Estas diferencias son legítimas, pero cuando se convierten en barreras para la acción conjunta, terminan beneficiando al statu quo de la burguesía, del sistema capitalista. Partidos y sindicatos que, defienden la practica política de fraternidad entre las clases antagónicas capital-trabajo, consiguen alinear a millones de trabajadoras/os en la idea de que es posible la consecución de derechos a través de las negociaciones con la patronal, esta solo dará lo que, considere necesario para mantenerse en el poder.
La unidad como práctica debe ser el objetivo.
La unidad de clase no se decreta; se construye en la lucha cotidiana. Se forja en las asambleas de obreras/os y barriales, en las movilizaciones y huelgas, en las batallas por el derecho a la vivienda, la salud, la educación, los servicios públicos y el medio ambiente. Se consolida y eleva cuando los trabajadoras/es de distintos sectores se apoyan mutuamente, cuando los sindicatos se alían con movimientos feministas, ecologistas y antirracistas, y cuando se comprende que ninguna liberación es posible si no es colectiva.
Ejemplos recientes , apoyo al pueblo palestino, la huelgas del metal, las huelgas globales del sector logístico, las protestas contra la reforma laboral , o las alianzas entre trabajadores migrantes y comunidades locales, aun reconociendo debilidad y poca organización en algún caso, muestran que la unidad sigue siendo posible, incluso en contextos de fragmentación extrema.
En un momento histórico en el que las crisis se entrelazan y los peligros autoritarios resurgen, momento en el que el imperialismo esta dispuesto ir a la guerra mundial, la unidad de clase no es un lujo ideológico, o el capricho de unos, sino una condición indispensable para imaginar y construir un futuro distinto. Un futuro donde la dignidad, la justicia y la solidaridad sustituyan a la competencia, la explotación y la exclusión. Como decía Rosa Luxemburgo: “La lucha es la escuela de la unidad”. Solo organizados, conscientes y unidos, los de abajo pueden cambiar el mundo.
La solidaridad con Cuba triunfa en la ONU, afirma especialista
La solidaridad con Cuba triunfa en la ONU, afirma especialista
La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) exigió este miércoles, por trigésimo tercer año consecutivo, el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos (EE.UU.) contra Cuba. La resolución obtuvo un respaldo abrumador de 165 votos a favor, siete en contra y doce abstenciones.
En el marco de esta nueva victoria diplomática para la isla, la especialista Ermelinda Malcotte analizó para teleSUR que el contundente resultado representa el rechazo de la «enorme mayoría del mundo» a la política de Washington, la cual busca «asfixiar a la población al punto de que ellos vayan en contra de su propio gobierno».
Según la analista, Washington insiste en el bloqueo porque otros métodos de agresión, como «la invasión militar y los actos terroristas, no le funcionan». El bloqueo, por lo tanto, se mantiene como el arma principal para intentar doblegar la soberanía de la isla.
Malcotte afirmó que el apoyo masivo a Cuba es el resultado de su histórica «diplomacia de solidaridad», citando el rol de los médicos cubanos en el mundo y la participación de la isla como garante en procesos de paz, como el acuerdo de 2016 en Colombia.
EE.UU. busca el saqueo y recolonización
La especialista afirmó que esta política de agresión no busca acuerdos, sino un «cambio de régimen» para recolonizar la isla y saquear sus recursos. «Ese es el objetivo con Cuba, y también con Venezuela«, puntualizó, al analizar las verdaderas intenciones detrás de las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Washington.
Malcotte explicó que el marco legal que evidencia este plan es la Ley Helms-Burton, promulgada en 1996, la cual endureció el bloqueo y estableció su carácter extraterritorial. Dicha legislación, lejos de ser flexible, fija condiciones específicas para su propio levantamiento.
Una de las condiciones fundamentales, según detalló Malcotte, es forzar a Cuba a «volver a un capitalismo neoliberal brutal». Este punto revela que el fin no es promover la democracia, sino desmantelar el modelo económico y social de la isla para imponer uno afín a los intereses de Washington.
La segunda condición es aún más explícita en su objetivo de saqueo: la indemnización a todas las empresas estadounidenses que fueron nacionalizadas tras la Revolución Cubana. Malcotte recordó que estas corporaciones «negaron recibir indemnización en el momento que Cuba lo propuso».
La especialista subrayó el carácter depredador de esta cláusula, ya que la ley establece que el pago de la indemnización continuará «hasta que las empresas piensen que ya se cumplió», lo que en la práctica significa «saquear totalmente Cuba».
La alineación de Argentina y Ecuador
Ermelinda Malcotte también analizó el panorama regional reflejado en la votación, destacando la sumisión de ciertos gobiernos a los intereses de EE.UU. «No es una sorpresa que voten como votaron», afirmó, refiriéndose a países como Argentina y Ecuador.
«Ecuador se convirtió, con el Gobierno de Noboa, en un país que ha cumplido con la política de agresión de Estados Unidos a sus vecinos», señaló Malcotte, vinculando esta posición a la ofensiva constante contra los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Sobre Argentina, calificó al Gobierno de Javier Milei como un garante de los intereses de Washington en la región, lo que explica su voto en contra de la resolución. Este contexto, indicó, se enmarca en un momento de «agresión terrible» en el Caribe Sur contra naciones soberanas como Venezuela.
Malcotte denunció que los derechos humanos «se han convertido en un arma para luchar contra los países que tienen un proyecto político diferente o que solamente quieren defender su soberanía».
Calificó como una «gran farsa» que naciones con un pasado esclavista y genocida, como EE.UU. y países europeos, se erijan como los principales defensores de estas garantías. Sostuvo que esta narrativa es impulsada por Organizaciones No Gubernamentales financiadas por agencias como la Usaid y la NED, y amplificada por medios de comunicación financiados por oligarquías para manipular a la opinión pública.
En marzo y abril de 2026 Zelensky visitó los países del Golfo y Oriente Medio siete veces, en comparación con un solo viaje al mismo período del año anterior. Detrás de esas visitas de Estado hay una razón comercial: Ucrania se ha convertido en un traficante internacional de armas y vende sus productos al mejor postor.
Europa, y Finlandia en particular, subestiman las verdaderas capacidades militares de Rusia, afirmó el 25 de mayo el profesor de la Universidad de Helsinki Tuomas Malinen en la red social X.
Tras arribar a las ciudades de Sídney, Melbourne y Brisbane, los activistas denunciaron las torturas sistemáticas y los abusos cometidos durante su detención.
Para la expresidenta de la Comisión de la Unión Africana Nkosazana Dlamini-Zuma (2012-2017), la celebración hoy del Día de África también es motivo para reconocer los aportes de Cuba al continente.
"Mélnik regresó a una Ucrania diferente: no la que se vio obligado a abandonar, sino la que soñaba", proclamó Vladímir Zelenski en su discurso fúnebre para el connotado nazi.