Turquía, el Daesh y RNE

La cosa estaba relacionada con esta noticia de agencias:

«La Policía turca detuvo a nueve personas sospechosas de pertenecer a una célula yihadista de ISIS, Estado Islámico por sus siglas en inglés, y ha confiscado un arsenal de explosivos y armas que planeaban usar en atentados suicidas contra un diario y un partido político»

Como es natural todo es mentira, no en cuanto a las detenciones que habrán sido reales pero no de terroristas del Estado Islámico. Sería absurdo: deberían detenerlos cuando miles de ellos entran y salen por la frontera turca como Pedro por su casa. Lo más probable es que hayan sido apresados comunistas turcos, kurdos y gente de los movimientos populares que confrontan al dictador Erdogan.

Y ahora vamos sobre cómo ha recogido la noticia RNE. Al final de la redacción de la misma, dijeron «presuntos militares del Daesh» (Estado Islámico en árabe)

Ya no son ni rebeldes moderados, ni rebeldes sin moderar, ni siquiera insurgentes, son militares, eso sí: «presuntos» que hay que ser muy «democráticos» dando noticias al consumidor.

Cada día falta menos para que los medios españoles bauticen a estos criminales como El Estado Democrático Califal de Iraq y Levante.

Rusia suspende sus vuelos comerciales a Egipto

«Hasta que no se averigüen las causas de lo ocurrido, creo que es conveniente suspender los vuelos de la aviación rusa a Egipto. Esto se refiere principalmente al canal turístico», ha anunciado el jefe del Comité antiterrorista nacional de Rusia y director del Servicio de Seguridad (FSB), Alexánder Bórtnikov, en una reunión del comité, informa Ria Novosti.

El presidente ruso Vladímir Putin ha expresado su acuerdo con la sugerencia del jefe del FSB, según ha anunciado el portavoz del mandatario Dmitri Peskov, informa TASS. «Putin ha encargado al gobierno trabajar en los mecanismos de la realización de estas recomendaciones del Comité antiterrorista nacional y del retorno de los ciudadanos rusos a su patria», ha agregado Peskov.

Asimismo, el presidente también ha pedido «organizar la cooperación con la parte egipcia para garantizar la seguridad de la comunicación aérea».

A pesar de que todavía no se haya anunciado la versión oficial sobre la causa de la tragedia, un gran número de compañías aéreas ya han decidido cancelar los vuelos a esta zona como medida de precaución.

El avión A321 de la compañía rusa Metrojet, que cubría la ruta Sharm el-Sheij – San Petersburgo se estrelló en el norte de la península del Sinaí el pasado 31 de octubre, tras menos de media hora de vuelo. En la catástrofe fallecieron las 224 personas que estaban a bordo de la aeronave, incluidos 217 pasajeros y 7 miembros de la tripulación.

Silencio de siglos

De forma inmediata las “Brigadas del amanecer”, integradas por jóvenes muchachos de la oligarquía isleña, personajes de sangre noble, hijos de terratenientes, caciques y militares, comenzaron a desviar a las víctimas hacia las barcas que partían de madrugada desde el Puerto en ruta hacia alta mar. No iban lejos, a pocos kilómetros de la costa, donde los tiraban atados de pies y a manos.

Por unos días no había movimientos nocturnos por la Sima, sus vecinos solo escuchaban los lamentos, los gritos de sufrimiento de quienes se habían quedado malheridos, colgados en las repisas del abismo de lava seca. Solo algún familiar de las personas asesinadas rondaba como fantasma del alba, en silencio, con cuidado de no ser identificado por los falangistas, por los guardias civiles que controlaban su acceso.

A la semana del cierre provisional se reunieron en la casa de campo del cura de Telde en Lomo Magullo, allí estaban todos, desde Eufemiano, los hijos del Conde, los millonarios ingleses, el capitán Soria, el hijo de la Marquesa, dos hermanos de los Betancores, un sobrino de los Melianes, el párroco de San Juan tenía preparado el sancocho, varias cajas de botellas de ron, vino de El Monte y cerveza, fueron llegando coches negros muy lujosos, camionetas de Falange y el ejército, en menos de media hora no cabía la gente, mientras los vecinos miraban asombrados, nadie se atrevía a salir a la calle, sabían que eran asesinos, que estaban matando en esos meses a miles de hombres justos, por el único delito de pensar diferente, sindicalistas, miembros del Frente Popular, gente buena, gente sana, que no había hecho nunca daño a nadie. Los vecinos, las vecinas del pago miraban desde las ventanas y puertas entornadas con asombro.

Se escuchaban muchas voces, el discurso de Eufemiano, los vivas a Franco, a la Falange, la bendición del sacerdote, su voz ronca de fumador empedernido hablando de “la infinita misericordia de nuestro señor Jesucristo que nos da fuerza en esta Santa Cruzada”. El jubilo generalizado, los brindis y las borracheras entre risas, carcajadas ante las bromas generalizadas, una inmensa felicidad vestida de azul y negro, entre galones, boinas, correajes y pistolas al cinto.

Cuando ya la cosa estaba ardiendo y todo olía a ron y vino, a pescado salado, a mojo verde y carne asada, alguien tocó la campana de la puerta, una mujer vestida de negro, más mayor para los años que tenía,  todos miraron, era la madre de Julio Rosas, el joven cartero de Tirajana, desaparecido hacía dos semanas. La mujer se plantó en la entrada muy seria. –¿Da su permiso mi amo? Solo es un momento, -le dijo con los ojos llorosos a uno de los hijos del conde- El joven hizo un gesto de asentimiento con la cabeza. La mujer entró despacio, era pequeñita, apenas metro y medio de altura, un pañuelo marrón-oscuro en su cabeza, repleta de arrugas, llegó a la altura de la parrilla, varias risas de los fascistas, uno haciéndole muecas por detrás sin ella darse cuenta, caras de burla y sonrisas. –¿Saben dónde está mi hijos señores? Hace dos semanas que no sé nada, desde que ustedes se lo llevaron de mi casa de madrugada, -dijo hablando con una voz perdida, rota, triste, impregnada de lágrimas en casa silaba-

Un silencio como de siglos se hizo en la estancia, hasta la parranda que tocaba el timple se detuvo por un momento, todos los hombres miraban a aquella insignificante mujer, una madre, la madre de un pueblo masacrado, vilipendiado, asesinado por un terror añejo, que venía de los tiempos de la sanguinaria conquista de las islas.

La mujer no se iba, nadie contestaba, solo el capitán Soria, el joven militar teldense se levantó de su silla y le puso un brazo por encima a la señora –Márchese si no quiere tener problemas usted también, -dijo con un tono conciliador- Mercedita Valido lo apartó con un grito –No me toques asqueroso, tu eres uno de los que se lo llevó, yo quiero a mi hijo ahora, díganme donde lo puedo encontrar, -hablaba y lloraba a la vez, mientras el militar la agarró por el cuello y le dio una fuerte bofetada. La pobre Mercedes cayó al suelo con el labio partido, se secó la sangre con la manga, miró a los hombres y se levantó taciturna, tambaleándose atravesó la puerta de la casa del cura, volvieron las risas, las ironías, ella se paró en el portal, los miró de nuevo, no dijo nada, solo salió calle abajo, por la empedrada vía que iba para el Barranco de Los Cernícalos. En la curva la esperaba una de sus hijas, Alicia la abrazó, también vestía de negro, las dos caminaron abrazadas hasta perderse sin hablar tras la valla de la finca de tomateros, más arriba comenzaba la parranda de nuevo, los timplistas y guitarristas reanudaron la fiesta, la música canaria, entre vivas a España y al glorioso Movimiento Nacional.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/

Imagen: Dibujo de Conde Corbal, carpeta O Fardel da guerra


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La cuestión de la democracia proletaria en la dictadura del proletariado

«En el pensamiento teórico de nuestro partido destaca la profunda argumentación científica de la conexión orgánica existente entre dictadura y democracia, y la defensa de esta relación en la presente lucha ideológica. En afirmación de esta unidad dialéctica, nuestro partido señala que el fortalecimiento de la dictadura del proletariado no puede ser concebido sin la verdadera democracia para las masas, al igual que la ampliación de la democracia no puede ser concebida sin el fortalecimiento de la dictadura del proletariado. El partido considera la profundización de la democracia socialista como una condición política fundamental para la realización de las tareas de la dictadura del proletariado, como el camino general para su defensa e incesante fortalecimiento, y la amplia de la participación de las masas en la gobernación del país como en la dirección fundamental de la democracia, como uno de los más importantes factores para la defensa de nuestro Estado y sociedad contra el peligro de la degeneración burgués-revisionista.

Adhiriéndose a estos principios, nuestro partido ha rechazado los puntos de vista de los revisionistas quienes crean una brecha entre dictadura y democracia bajo el pretexto de que no puede haber democracia sin derribar la dictadura del proletariado. Por su parte, los revisionistas yugoslavos consideran el desvanecimiento del Estado socialista como el principal camino para el desarrollo de la denominada «democracia directa», mientras los revisionistas soviéticos consideran la liquidación de la dictadura del proletariado como una condición sine qua non para el desarrollo de la democracia socialista. Sin embargo, el debilitamiento y, después, la liquidación de la dictadura del proletariado en la Unión Soviética y en otros ex países socialistas no les llevaron al fortalecimiento, sino a la liquidación de la democracia socialista.

El desarrollo y la ampliación de la democracia socialista, la participación cada vez más activa de las masas en la gobernación del país, no excluye el uso de la fuerza en una parte del Estado de dictadura del proletariado contra los enemigos del socialismo. El partido y el camarada Enver Hoxha han señalado la absoluta necesidad de esta función, así como de otras funciones, de la dictadura del proletariado también después de la liquidación de las clases explotadoras. A pesar de las limitaciones a las que esta función está sujeta, y esta son obvias, no desaparece sino que pervive sobre todo el periodo de transición hacia el comunismo, no sólo para acabar con la resistencia de los restos de las clases explotadoras y cualquier otra actividad hostil de los enemigos externos e internos, sino también para combatir a la nueva burguesía y a los elementos antisocialistas que surgen en el proceso de la lucha de clases en el país. Esta función se vuelve incluso más importante en las condiciones de la gran, salvaje y multifacética presión del cerco mundial revisionista y capitalista que nos rodea. Los vínculos y mutuos condicionamientos entre dictadura y democracia encuentran su concreta expresión en la implementación del principio del centralismo democrático. Nuestro partido ha prestado particular atención al correcto entendimiento e implementación de este principio, no sólo porque es el fundamental principio de la construcción y funcionamiento del mecanicismo social del Estado socialista, sino también para prevenir cualquier malentendido y distorsión que pueda emerger en la relación entre centralismo y democracia. La vida ha probado que cualquier absolutización del centralismo e infravalorización de la democracia conduce al centralismo burocrático, al sectarismo y el aventurerismo político, como ha pasado en la Unión Soviética donde los revisionistas establecieron su dictadura burocrática como un arma para la ley de la nueva burguesía sobre las masas. Cualquier absolutización de la democracia e infravalorización del centralismo conduce al oportunismo y al liberalismo anarco-sindicalista, a la disgregación y a la degeneración de la dictadura del proletariado. El ejemplo de la llamada «autogestión» de la clase obrera y la «directa democracia de las masas», que los revisionistas yugoslavos predican muestra a dónde conduce el abandono del centralismo proletario». (Jorgji Sota; Sobre la dictadura del proletariado y la lucha de clases en Albania, 1983)

Evaluación leninista del movimiento de los trabajadores polacos; Bolesław Bierut, 1948

«En lo concerniente al repaso de la historia de nuestro movimiento, el trabajo incorrecto y antimarxista de estimación que se le dio en el informe del camarada Gomułka, nos llamó la atención en el partido tomándonos dicho informe y sus conclusiones por sorpresa como si se tratara de un rayo que en un segundo te atraviesa, ese mismo «rayo» atravesó de una, como si de un tronco se tratara, toda la teoría y práctica del partido bolchevique encabezado por Lenin.

Lenin, acompañado de su profunda inteligencia, siguió el desarrollo del movimiento revolucionario polaco y llegó a conclusiones y lecciones sobre la experiencia de nuestro movimiento –tanto de sus logros y errores–, analizando todo de manera exhaustiva, sabiendo esto, podemos nosotros extraer conclusiones generales a partir del estudio de estos trabajos teóricos.

Él dio estimaciones críticas de diversas tendencias en el movimiento obrero polaco, estimaciones que son inigualables por su comprensión y análisis marxista. Expuso las raíces ideológicas de las teorías sectarias de Rosa Luxemburgo, teorías que distorsionan la actividad del partido político revolucionario marxista, cuyas consecuencias vio que estaban afectando por entonces al Partido Socialdemócrata de Polonia y de Lituania –aunque estos no eran consistentemente marxistas–. Él denunció implacablemente la esencia chovinista y nacionalista burguesa de la derecha en el Partido Socialista Polaco como agentes de la burguesía en la clase obrera. Con toda probabilidad, no existe una sola sección del movimiento revolucionario que fuera sometida a una estimación tan completa en los artículos de Lenin y el resto de sus trabajos teóricos como el movimiento revolucionario polaco. No hay nada sorprendente en esto. Lenin conoció a los líderes de nuestro movimiento, se reunió con ellos una y otra vez en los congresos y conferencias del partido, escuchó sus discursos y siguió sus declaraciones durante una serie de años. Por lo tanto, hasta ahora, no ha habido un análisis más penetrante de nuestro movimiento y sus tradiciones, un análisis basado en los métodos del materialismo histórico, que el dado y registrado en las obras de Lenin.

No hay duda de que el informe escrito en junio de 1948 por el camarada Gomułka fue una revisión consciente de la estimación leninista entorno a la historia de nuestro movimiento, una revisión sobre la base de la ruptura completa entre la lucha de liberación nacional y la lucha de clases. En respuesta a los argumentos expuestos por todos los miembros del Buró Político sin excepción, el camarada Gomułka anunció su renuncia al cargo de Secretario General del partido sin llegar a discutir los fundamentos de la materia. Fue tan sólo después de verse sometido a fuertes críticas, y durante la reciente sesión Plenaria del Comité Central, que el camarada Gomułka empezara a través de un largo discurso a dar muestras de un cambio de actitud como un intento de reconsiderar la posición que había mantenido hasta ahora, una posición que había mantenido con más o menos fuerza hasta ahora, una posición que era y es fundamentalmente peligrosa.

Camaradas, la estimación de las tradiciones históricas del movimiento obrero en Polonia según el camarada Gomułka es unilateral e incorrecta. Se presenta el principal problema de la independencia de Polonia sin vincularla con la lucha de clases del proletariado. Pero si vemos el movimiento obrero revolucionario de Polonia, al haber luchado por la emancipación nacional, creó a su vez patrones para lograr objetivos de largo alcance. Si uno analiza, el proletariado se esforzó por derrocar el poder burgués y el orden capitalista logrando la conquista del poder político y la real independencia. Y hay que recordar que en esta lucha se encuentra no sólo la resistencia frenética de la burguesía, sino también la igualmente fuerte resistencia de los agentes burgueses que estaban activos en el movimiento obrero. Ahí, el ala derecha del Partido Socialista Polaco ocupó el primer lugar entre estos agentes, y ahora se verá la importancia de este último vínculo con las posiciones antimarxistas del camarada Gomułka.

Los dirigentes del ala de derecha del Partido Socialista Polaco se asocian estrechamente en los mismos objetivos que los pilsudskyitas; toman una actitud clara pero reaccionaria ante la consigna de independencia, una consigna que parte de un concepto netamente burgués que era y es completamente diferente de las opiniones de los obreros del Partido Socialista Polaco y a las de su sección del ala izquierda.

Para el liderazgo de ese partido, esta consigna fue la principal arma para dividir el movimiento obrero, un arma dirigida contra la clase revolucionaria que corresponde en sus objetivos a los intereses políticos de la burguesía.

La burguesía polaca considera que el Estado nacional, aunque limitado y dependiente de los países que habían desmembrado Polonia en el pasado, lo toman como algo esencial para ellos mismos desde el punto de vista de afianzar su propio poder político. De acuerdo con este objetivo de la burguesía, la tendencia de derecha del Partido Socialista Polaco era tratar de limitar el desarrollo del movimiento revolucionario a la mera victoria de la independencia, intentando plantear dicho límite como base y defensa para un futuro Estado burgués tras la Segunda Guerra Mundial, en el marco del cual la clase obrera podría desarrollar más sus consignas políticas y económicas bajo un Estado pero siempre a través de tácticas –y límites a sufrir– parlamentarias burguesas.

Tal era la diferencia de principio también entre los objetivos y las tareas de las dos tendencias opuestas en el movimiento sindical en Polonia.

Y ante este panorama, el camarada Gomułka estaba dispuesto a tomar partida en el juego a través de esta concepción no leninista abanderada por el Partido Socialista Polaco, tomando la lucha por la independencia como «la base ideológica para lograr un partido unido».

La ausencia de una orientación revolucionaria y de clase en el razonamiento del camarada Gomułka sobre la cuestión de la independencia y su obstinación en función de una posición que fue claramente errónea, dio lugar a que él pasara por alto lo decisivo y el significado real de lo que fue la victoria de la revolución bolchevique de 1917 en Rusia para la independencia de Polonia. En respuesta al proyecto de resolución del Buró Político y oponiéndose a él, el camarada Gomułka declaró:

«Yo no puedo estar de acuerdo con la tesis de que la concepción del Partido Socialista Polaco sobre la independencia se haya convertido en un obstáculo, y cuando la cuestión que se plantea, ¿cuál concepción ha sido victoriosa?». (Władysław Gomułka; Informe en el Pleno del Comité Central del Partido Obrero Polaco, julio de 1948)

Y así el camarada Gomułka respondió a esta pregunta:

«La concepción del Partido Socialista Polaco sobre la independencia era una concepción nacionalista burgués pero como tal no estaba errada, sino que estaba en lo cierto en 1918. Esto no significa en absoluto que se altere el hecho de que Polonia recibió su independencia como resultado de la revolución rusa y el movimiento revolucionario en Europa». (Władysław Gomułka; Informe en el Pleno del Comité Central del Partido Obrero Polaco, julio de 1948)

Este tipo de puntos de vistas escolásticos predominaron y lo siguen haciendo dentro del pensamiento del camarada Gomułka, mostrando así que se había desplazado a una plataforma muy peligrosa, claramente ajena al marxismo.

A continuación de esto, el camarada Bierut sin ser condescendiente, trató la falsa actitud del camarada Gomułka sobre el tema de las consignas propuestas por el Partido Comunista de Polonia entre las dos guerras mundiales. Un ejemplo de cómo se movieron estos debates sería esta cita que el camarada Bierut, o séase yo, pronuncié:

«El partido comunista ha sido un partido revolucionario, marxista y es difícil de entender cómo un pretendido marxista puede llegar a acusar al partido de vincular la cuestión de la independencia y el gobierno de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado, como algo no intrínseco de por sí». (Bolesław Bierut; Informe en el Pleno del Comité Central del Partido Obrero Polaco, julio de 1948)» (Bolesław Bierut; Para lograr la completa eliminación de las desviaciones derechistas y nacionalistas, 1948)

15 razones por las que la OTAN acabó con Gadafi y otras 15 por las que quiere acabar con Al Assad

La prosperidad de Libia fue arrebatada a su pueblo tras la invasión imperialista de 2011. Con ella, desaparecieron todos los progresos que había traído al país la Jamahiriya (“gobierno de las masas populares por ellas mismas y para ellas mismas») La Jamahiriya era una forma superior de democracia directa con el “Pueblo como Presidente”. Las flores de la Libia Verde se marchitaron a causa del apetito devorador de las potencias imperialistas que querían repartirse el suculento pastel tras la vergonzante invasión al país que convertiría a la democracia mas prospera de África en una ruina en todos los sentidos. Mientras el pueblo libio manejó el timón de su propio país, pudo disfrutar de las siguientes e inimaginables ventajas en la Libia de hoy:

1. La electricidad era gratuita en Libia para todos los ciudadanos.

2. Los préstamos eran sin intereses en los bancos estatales para todos los ciudadanos, por ley.

3. La casa propia era considerado un derecho humano en Libia.

4. A los recién casados se les asignaba lo equivalente a 50 mil dólares estadounidenses para la adquisición de su primera vivienda. El gobierno fomentaba la formación de las familias.

5. Educación y salud eran gratuitos en Libia. Antes de Gadafi, solo el 25% de los libios sabía leer; en la actualidad la cifra es del 83%.

6. A los libios que elegían dedicarse a la agricultura se les asignaba tierras, vivienda para su establecimiento en el lugar, herramientas, semillas y ganado para que pudieran empezar sus propias granjas.

7. Si un libio deseara educarse o recibir tratamiento médico en el extranjero, se le asignaba lo equivalente a 2.300 mil dólares estadounidenses al mes para solventar alojamiento y transporte.

8. El gobierno subsidiaba la adquisición de automóviles en un 50% del valor total.

9. La nafta en Libia costaba con Muamar Gadafi lo equivalente a 14 centavos de dólar estadounidense.

10. Si al graduarse en la universidad un libio no conseguía empleo, el gobierno le pagaba un salario promedio hasta que consiguiera la colocación adecuada a la educación recibida.

11. Libia no tenía deuda externa y las reservas de su Banco Central, estimadas en unos 150 mil millones de dólares estadounidenses, fueron repartidas como botín de guerra entre las potencias que ocuparon el país.

12. Todos los libios participaban directamente de las regalías del petróleo, siéndole depositado el dinero a cada ciudadano en su cuenta corriente.

13. Por cada hijo concebido, a las mamás se les asignaban lo equivalente a 5 mil dólares estadounidenses

14. El 25% de los libios poseían título universitario.

15. Libia es un país desértico y Gadafi puso en marcha el proyecto Gran Río Artificial, que es la trasposición de agua más grande del planeta y aseguraba el abastecimiento de agua a todos los ciudadanos y a la agricultura del país.

Como hicieron con Gadafi, quieren hacer de nuevo con Al Assad. En una mal llamada guerra civil que ya se alarga por 4 años, EE.UU. y la OTAN quieren hacer de Siria la nueva Libia, rapiñando con todo a su paso. Han hecho, están haciendo y harán uso de todas las calculadoras tácticas o mercenarios a su servicio que sean necesarios para el cumplimiento de su inmoral y detestable fin. ¿Las razones?

1. En Siria no existe el Banco Central Rotchild.

2. Siria no tiene deuda con el Fondo Monetario Internacional, con el Banco Mundial ni con nadie mas.

3. Siria ha prohibido los alimentos transgénicos y el cultivo e importación de los mismos.

4. La población esta bien informada y discute con frecuencia el establecimiento del Nuevo Orden Mundial.

5. Siria tiene grandes reservas de hidrocarburos.

6. Siria se opone al sionismo y al criminal apartheid israelí.

7. Siria es la ultima nación laica del Medio Oriente. Siria es el único país árabe con una Constitución Laica y no tolera los movimientos extremistas islamistas. Alrededor del 10% de la población siria pertenece a alguna de las muchas ramas cristianas presentes desde siempre en la vida política y social. En otros países árabes la población cristiana no llega al 1% debido al hostigamiento sufrido.

8. La familia Al Assad pertenece a la tolerante orientación alawí del Islam.

9. Las mujeres sirias tienen los mismos derechos que los hombres al estudio, salud y educación.

10. En Siria las mujeres no tienen la obligación de llevar el Burga. La Sharia (ley Islámica) es inconstitucional.

11. Siria es el único país del Mediterráneo que sigue siendo propietario de su empresa petrolera, que no la ha querido privatizar. Sus reservas petroleras se estiman en unos 2.500 millones de barrilesю

12. Siria tiene una apertura hacia la sociedad y cultura occidental como ningún otro país árabe.

13. A lo largo de la historia 5 Papas fueron de origen sirio. La tolerancia religiosa es única en la zona.

14. Antes de la guerra civil Siria era el único país pacífico en la zona sin guerras ni conflictos internos.

15. Siria es el único país del mundo que ha admitido refugiados iraquíes sin ninguna discriminación social, política ni religiosa.

La resistencia de Siria sirve de ejemplo para los pueblos del mundo y su victoria final representaría una esperanza de liberación para ellos.

 


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Crónica de la reunión de organización del Espacio de Encuentro Comunista del 31-O

hoz y martilloEspacio de Encuentro Comunista. encuentrocomunista.wordpress.com

10 minutos después de la hora prevista (10:00 de la mañana) comenzaba el pasado sábado 31 de Octubre la reunión de organización del Espacio de Encuentro Comunista (EEC).

30 minutos antes, a pesar de las dificultades de localización del lugar de la reunión, y de que los temas organizativos son siempre más áridos que los puramente ideológicos o “políticos”, se concentraban ya grupos de comunistas de distintas edades, una buena parte de ellos muy jóvenes -y como pudimos comprobar después- notablemente formados en lo político.

Muchos venían de fuera de Madrid; de lugares tan dispares como Burgos o Almería, por citar sólo dos ejemplos.

Una buena parte de los asistentes, según pudimos comprobar por las caras, no habían asistido a la primera reunión del ECC pero, como supimos posteriormente, eran personas que nos habían hecho llegar su voluntad de asistir a esta y que conocían sobradamente tanto lo tratado en la primera convocatoria como el documento preparado para la segunda asamblea. En palabras de algunos de ellos, su asistencia en esta ocasión se debió a que sentían que íbamos en serio.

Esta vez la presencia de militantes de organizaciones comunistas fue aún más diversa, si bien ha seguido predominando el segmento de comunistas “independientes” de partido, lo que es indicativo de hasta qué punto el EEC es una necesidad para que se organicen todos esos comunistas que aún no han encontrado su lugar pero que tampoco han renunciado a sus ideas ni a la pelea.

Veníamos de una reunión anterior, la del 26 de Septiembre, en la que muchos comunistas afirmamos nuestra voluntad de encontrarnos, trabajar juntos por encima de la pertenencia o no a partidos marxistas concretos, de debatir, elaborar y hacernos presentes en las luchas de nuestra clase, llevando nuestras posiciones a ella con el fin de elevar los niveles de los conflictos y de la conciencia de los trabajadores acerca de su papel histórico y de la necesidad de derribar el capitalismo para construir una sociedad socialista.

Traíamos a esta segunda asamblea un mandato de la anterior: empezar a trabajar en el plano teórico y de las propuestas revolucionarias y crear una estructura organizativa provisional que nos permitiese, meses más tarde, ir hacia un tercer encuentro en el que se hubiesen desarrollado distintos EECs territoriales, se debatiesen los documentos elaborados colectivamente y surgiese una coordinación más estable para la expansión del movimiento comunista y las ideas comunistas en el Estado español.

Al acto el Grupo Promotor del EEC llegó dimitido, con el fin de que fuera la asamblea plenaria la que asumiese, si así lo estimaba, los pasos que aquél llevó a la misma. Éste era el compromiso del encuentro anterior y la decisión más democrática y pertinente.

La reunión comenzó con una evaluación del desarrollo de la jornada anterior, la del 26-S. Aunque inicialmente costó arrancar las primeras peticiones de palabra, dado que el recuerdo un mes más tarde no era tan fresco como el primer día y porque una parte de los participantes en esta segunda no habían asistido a la misma, luego se fueron sucediendo con fluidez.

A partir de ahí hemos de reseñar una elevada participación y nivel político en el debate y un alto grado de compromiso personal y colectivo con las tareas a las que el colectivo se comprometió en la reunión.

Es importante también señalar el sano ambiente de camaradería y el espíritu constructivo en el que se desarrolló, de principio a fin, todo el encuentro.

La valoración del primer encuentro fue marcadamente positiva al ser calificado de necesario, útil y tendente a abrir vías de superación de la división de los comunistas y su debilidad organizativa y política actual.

Surgieron en ese contexto interrogantes del tipo cómo influir con nuestras propuestas y actividad en la clase trabajadora

Hubo también intervenciones que resaltaban la necesidad de romper con la atonía social y con las dudas hacia una nueva iniciativa como ésta o la importancia de las formas en el modo de presentarnos ante nuestra clase de un modo distinto al electoralismo frustrante que se ha ido imponiendo en los últimos tiempos.

Un camarada apuntó que si el partido comunista perfecto existiese no hubiera tenido que nacer una iniciativa de agrupamiento de las tareas de los comunistas como la del EEC porque no existirán los problemas que justifican su nacimiento.

Se señaló también que la idea de incluir dentro del EEC no sólo a los comunistas con partido sino a los que no lo tienen era muy positiva porque era un modo de abrir un canal que posibilitase su participación que de otro modo no se daría.

Algunas intervenciones indicaron un tanto críticamente que percibían demasiada prisa en incorporarse a las luchas sociales y de clase antes de profundizar durante mucho más tiempo en cómo hacerlo y con que contenidos teóricos y políticos, demandando un más claro deslinde de la ideología comunista en el momento presente de lo que hoy se entiende como las ideas de izquierda.

Algún participante expuso en ese sentido que defender a la clase trabajadora en sus reivindicaciones inmediatas (frente a situaciones como el paro, los salarios de miseria o la precariedad en el empleo) tenía el riesgo de que nos situásemos en una posición de correctores de las lacras del capitalismo. A ello otro camarada respondió que, al igual que expuso Rosa Luxemburgo en “Reforma o Revolución”, es en el marco de las necesidades inmediatas de nuestra clase donde los comunistas debemos intervenir para elevar no sólo la conciencia de clase y la reivindicación más allá de lo asumible por el sistema sino para plantear un horizonte político de las luchas con carácter anticapitalista y socialista, pero sin por ello obviar el hecho de que los comunistas debemos defender también a los trabajadores en aquellas necesidades que afectan a sus condiciones de vida.

Para algún interviniente ya sólo con la palabra “encuentro” se justificaba la primera y la segunda convocatorias y la idea en sí misma porque la creía indispensable. Señaló la necesidad, como objetivo del EEC, de rescatar el significado de expresiones como lucha de clases o revolución cuando el poder de la ideología dominante y del reformismo se había encargado de tratar de vaciarlas de significado, especialmente en un mundo de banalidades y simplificaciones del discurso hasta el punto de impedir pensar a las personas. Añadió también lo encomiable de un grupo como el EEC que nace sin plantearse ser un partido sino con el objetivo de estimular el pensamiento y la elaboración de teoría comunista útil para para los organizados bajo la forma partido y otros que no lo están.

Otra de las intervenciones señaló que su valoración globalmente positiva del primer encuentro comunista, entre otras razones por la calidad de las opiniones que en él se escucharon, si bien señaló su diferencia con una de ellas que había remarcado que el capital nos había ganado por goleada. Para este participante ello no era cierto más que en la capacidad del capitalismo de imponerse en la práctica porque, en su opinión, esto no lo había logrado ni en lo ideológico ni en los presupuestos morales que consideraba muy superiores en el caso de los comunistas.

Por contra, hubo quien señaló que también en lo ideológico se había producido esa derrota porque el capital había sido capaz de adaptarse a las nuevas circunstancias y de crear hegemonía, algo que los comunistas no habíamos logrado. Sobre esa base, el primer encuentro comunista había tenido la virtud de reconocer este hecho y de plantear la necesidad del rearme ideológico que permitiese ir hacia un frente único de trabajadores, capaz de elevar su conciencia. El desafío para él era a partir de ahora construir proyecto político, aunque no de forma partidaria pero siempre ideológica y de lucha: crear política comunista.

A ello respondió otro integrante de la reunión señalando que en esa derrota había una parte de responsabilidad de los propios comunistas que, en unos casos se habían cerrado sobre sí mismos de modo sectario y que, en otros, de tanto vestirse de lagarteranas habían acabado por ser lagarteranas. Por eso, ante una iniciativa que afirma la existencia de clases sociales y la lucha de clases, que levanta de nuevos las banderas y que dice lo que tiene que decir y no lo que piensa que a la gente le va a gustar, su opinión no podía ser más positiva, razón por la que señaló su apoyo pleno. Afirmó también que, cuando se fueran desarrollando los proyectos ciudadanistas, la clase trabajadora comprendería que ese no es el camino. Apuntó a que ésta podría ser la oportunidad de que los comunistas nos hagamos oír ante la debacle ideológica de una izquierda que ha dejado de serlo.

Alguien señaló algo extraño, por inusual, tal que el grupo promotor iniciase el proceso del EEC para luego dimitir y dar la soberanía a la asamblea. Para él eso era algo “maravilloso” porque no lo había encontrado antes en otros grupos políticos. Lanzó dos preguntas al grupo promotor: ¿cómo resolver el problema de las distintas corrientes comunistas? ¿en el grupo promotor hay distintas sensibilidades o una sola? Desde la mesa y desde los participantes se le respondió a la primera que centrando en lo que nos une y aparcando de momento lo que nos separa para poder avanzar y a la segunda se le señaló que la pluralidad del grupo promotor era muy grande pero que a todos nos unía ser marxistas, comunistas, estar por el derribo del capitalismo, la dictadura del proletariado y el socialismo.

En la segunda parte de la reunión se abordó la propuesta organizativa, política y programática -entendida esta última como propuesta de programa político para la clase trabajadora, no como programa electoral, cuestión ésta en la que el EEC no se siente apelado- Se trataba de avanzar en el desarrollo de las tres cuestiones mencionadas hacia la tercera asamblea del EEC que habría de celebrarse en el mes de febrero de 2016.

En este sentido, junto a la parte más de elaboración política y programática, se señaló desde la mesa de la asamblea que, dimitido en ésta el grupo promotor del Espacio de Encuentro Comunista, habría que elegir a un equipo que provisionalmente facilitase el desarrollo de los mencionados objetivos y la labor organizativa, potenciando así mismo el desarrollo de territorial (en distintas zonas del Estado) y sectorial (empresas, sectores;…) del EEC.

Dicho equipo no tendría tareas propiamente de dirección política sino de facilitar, coordinar e impulsar de forma técnica las labores del EEC hacia el tercer encuentro.

El grupo promotor propuso que, tras el debate sobre propuesta de grupos de trabajo de elaboración política, se eligiese una Comisión técnica provisional de 15 personas, de las que aquél sólo llevaba una lista de 5, debiendo la asamblea nombrar a los 10 restantes, si no revocaba a ninguno de los 5 sugeridos inicialmente.

Uno de los asistentes preguntó si era posible presentar nombres alternativos a la lista de 5 sugeridos por el dimitido grupo promotor, a lo que se respondió que por supuesto podía hacerse.

El elemento teórico-programático y de desarrollo organizativo se basaría en la elaboración de borradores que permitiesen discutir sus contenidos en la posterior tercera asamblea del EEC. Dichos borradores debieran estar completados y enviados a la nueva dirección provisional, con fecha límite de 15 de Diciembre, que la segunda asamblea nombrase para avanzar hasta la tercera.

Se explicó entonces que la propuesta traída al encuentro era que los borradores se estructurasen en 6 áreas temáticas cuya elaboración surgiese de sus grupos correspondientes a partir de quienes se integrasen voluntariamente, desde la asamblea, en los mismos. Estos grupos y áreas temáticas, siempre que fueran aprobados por la asamblea como organizadores de los los contenidos políticos, programáticos y organizativos, serían los siguientes:

  • Grupo de trabajo programático-político
  • Grupo de trabajo de organización
  • Grupo de trabajo de formación
  • Grupo de trabajo de Movimiento Obrero
  • Grupo de trabajo de mujer
  • Grupo de trabajo de internacionalismo y antiimperialismo

Desde la mesa se propuso que dichos grupos de elaboración teórico-política tuviesen una composición no menor de 5 personas (para que hubiese capacidad de trabajo suficiente sobre los mismos) y no mucho mayor de 7, para que fuesen ágiles y operativos.

En el caso en el que los grupos de trabajo tuviesen dificultades de elaboración política, la Comisión técnica provisional del EEC podría colaborar con los mismos en dicha tarea, siendo estos completamente autónomos. La comisión técnica mantendría un contacto con los grupos para conocer ritmos y evolución del trabajo.

Mientras tanto el EEC debiera irse desarrollando por territorios y sectores.

Se abrió entonces una ronda de intervenciones de los participantes destinada a aclarar dudas y valorar de forma genérica la propuesta organizativa, antes de entrar en profundidad a considerar la misma.

Se preguntó por parte de un participante si en la propuesta del área de Movimiento Obrero era posible incluir el trabajo de barrios. En este sentido se aclaro que cada grupo debiera tener entidad propia para incluir dentro del mismo las cuestiones que considerase oportunas, siempre que tuviesen una cierta coherencia que justificase la inclusión de las mismas.

Se aclaró igualmente desde la mesa que, dado que el grupo promotor que había elaborado el documento para el debate político-organizativo no estaba legitimado por una elección previa del mismo, sino que había surgido de una iniciativa de un grupo de comunistas, no iba a hacer una defensa cerrada de aquél sino que lo sometía a consideración de la asamblea.

Hubo quién planteó que el grupo de trabajo de Formación debiera integrarse con otros conceptos, pasando a llamarse “Formación, Cultura y Comunicación”, ya que consideraba que la formación política no se entendería sin aquellas perspectivas que fomenten unos valores capaces de apostar por la transformación social. A esto se le respondió desde la sala que tal propuesta corría el riesgo de desdibujar el valor de la formación marxista, perdiendo esta entidad e introduciendo teorías y autores ajenos a este pensamiento y que incluso podían chocar con él, lo que no le parecía una buena orientación para la necesaria recuperar de los rasgos de identidad comunistas. De ahí que la mayoría entendiese que Formación debía tener una entidad propia y diferenciada de todo lo demás.

Esta idea fue reforzada aludiendo a que los comunistas tenemos grandes deficiencias de formación política, algo fundamental para ser vanguardia e intervenir políticamente dentro de nuestra clase.

Otro asistente señaló que la importancia de la formación política de los comunistas era decisiva para que en nuestra propaganda plasmásemos bien los contenidos de lo que defendemos a la hora de dirigirnos a la clase trabajadora.

Se dieron en algunas intervenciones ciertas tendencias a sugerir la creación de comisiones de trabajo que escapaban a la idea de globalizar los contenidos de desarrollo teórico-político-programático, lo que podría dificultar la articulación de un conjunto de cuestiones mediante una visión más general.

Así se plantearon cuestiones como la necesidad de crear comisiones de trabajo elaborativo sobre energía, industria y medio ambiente, memoria histórica (memoria democrática) o Europa y TTIP. No obstante, aunque finalmente no se aprobó por los asistentes su estructuración como áreas temáticas, sí que se recogieron como cuestiones a tratar dentro de las mismas.

Para un asistente la propuesta de las 6 áreas de trabajo elaborativo eran demasiado “clásicas” y apegadas a la cultura tradicional del movimiento comunista y sus organizaciones por lo que consideraba que podían perderse elementos de análisis e investigación de la nueva realidad como el marco actual del capitalismo, las contradicciones dentro de la clase trabajadora, la realidad social española y su entronque con la realidad europea, las dificultades para analizar la realidad actual, etc.

Se dio en el debate una cierta confusión de lo que era una división en grupos temáticos de elaboración política con lo que es una estructuración de la organización comunista para la intervención política. Este aspecto fue aclarado con posterioridad desde mesa y sala al señalar que los 6 grupos eran una mera parcelación del análisis teórico -con la excepción del grupo de programa-política que integraba un análisis global- para la elaboración política y no para la acción; aunque ésta habría de surgir necesariamente de la dialéctica entre teoría y praxis.

Del mismo modo, se detectó la la pérdida o ausencia de cultura organizativa en algunas intervenciones al plantearse la necesidad de un debate teórico no organizado ni estructurado para que no se perdiese el espíritu inicial de la primera jornada del EEC de Septiembre. Es evidente que un planteamiento de este tipo adolecería del riesgo de entrar en un debate en bucle del tipo del que ya se vivió en las plazas hace algún tiempo.

Desde la sala algunos intervinientes señalaron que sin parcelación de la realidad para analizarla no sería posible un rigor teórico y se correría el riesgo de caer en una especie de club de debates. Se apuntó también que lo importante no era que la denominación de las áreas fuera más o menos clásica sino que fuesen capaces de integrar todas las cuestiones que los comunistas han de tratar hoy, del nivel y riqueza del propio análisis y de los contenidos expuestos en ellas. En cualquier caso, el carácter integral, se adujo, estaría presente en la elaboración del área de Programa-política, la cuál ha de tener clara una visión de conjunto de los desafíos teórico-políticos que el EEC debiera acometer.

Fueran las 6 áreas propuestas u otras las áreas temáticas de análisis y elaboración política, se consideró necesario por la mayor parte de los participantes que tanto lo que sigue siendo válido en la propuesta comunista como lo que ha de cambiar debe hacerse de manera organizada, por lo que ello exigía la existencia de grupos de trabajo con categorías concretas.

Un camarada propuso en ese sentido que las áreas temáticas fuesen consideradas como punto de arranque que en la posterior asamblea, al debatir de sus contenidos, se evaluase si eran válidas o no, si necesitaban o no un reenfoque.

Hubo quien señaló que por muy clásicas que parecieran áreas como movimiento obrero o mujer eran inevitables porque resultaba fundamental definir una posición política a partir de la que los comunistas pudiéramos intervenir.

Otro asistente sugirió dar un voto de confianza a la estructura del debate-elaboración en las 6 áreas propuestas y que volcásemos el esfuerzo en repensar el contenido de las mismas, dado que los errores de distintas organizaciones comunistas llevaban a la necesidad de que gran parte del trabajo y del modo de pensarlo debiera empezar casi de nuevo, sin olvidar las enseñanzas útiles que traíamos del pasado.

Surgieron entre los asistentes algunas reflexiones que excedían a la estructura planteada en grupos de trabajo pero que de algún modo debieran ser recogidos en algún lugar de los mismos; cuestiones talles como

  • El modo de intervenir en los movimientos de masas. Algo que exige trabajar cuestiones como conciencia, capacidad de acción independiente y criterios propios, formación, ideas, dirección, vanguardia, ser actores de la historia, globalizar y elevar el nivel de conflicto y de orientación de las luchas parciales,…
  • Se recordó desde la sala que nuestra elaboración teórica debe ir destinada a la lucha y la transformación social.
  • El cambio de valores dentro de las organizaciones comunistas, el abandono del sectarismo, la superioridad y cerrazón de algunos dirigentes, la necesidad de ser abierto y unitario con otros comunistas y el rechazo al institucionalismo burgués en el que algunas organizaciones han caído.
  • La necesidad de que en una etapa posterior se fuese abriendo paso, más allá de la formación, la investigación y el análisis que nos permitiera elevar la capacidad de propuesta política.

Terminado el debate sobre las áreas, desde la mesa se lanzaron las siguientes propuestas:

  • Incorporar dentro de las 6 áreas temáticas, si no surgía una propuesta formal de sustitución de las mismas, o eliminación de alguna de ellas, las cuestiones planteadas por los camaradas.
  • Aceptar los plazos de presentación (15 de Enero) de los borradores de las áreas temáticas propuestas
  • Conformar las comisiones de elaboración política correspondientes a las áreas temáticas a partir de la inclusión de los camaradas asistentes en las mismas y organizarse mínimamente cada área/comisión para poder empezar a trabajar.
  • Convocar la siguiente asamblea para finales de febrero en la cuál serían discutidas las elaboraciones políticas realizadas por las áreas temáticas.

Las propuestas de la mesa fueron aceptadas por consenso general de la sala.

De forma inmediata se pasó a la constitución de los grupos de trabajo para la elaboración política, aspecto en el que debemos reseñar que el grado de incorporación de los asistentes fue muy elevado.

Posteriormente se propuso la incorporación de camaradas a la comisión de coordinación de tareas hasta el tercer encuentro.

Dado que la comisión gestora no tenía más que 5 nombres propuestos sobre un total de 15 se acepto la primera parte (inclusión de los 5 nombres) y se pasó rápidamente a la incorporación a la comisión de coordinación de todos aquellos que quisieron incorporarse a la misma.

La reunión se dio por finalizada a las 2 de la tarde en un clima de alto nivel de satisfacción, trabajo colectivo y compromiso militante con las tareas que el EEC había aprobado.

Debemos señalar que tanto en las comisiones de elaboración política como en la de coordinación de tareas la incorporación de militantes de partidos comunistas con la de militantes comunistas sin partido se produjo de un modo natural y solidario, de acuerdo al espíritu que ha animado al Espacio de Encuentro Comunista desde el primer momento de llamamiento al mismo.

Ahora queda en manos de los comunistas del EEC avanzar hacia el desarrollo de ideas, la cooperación en el trabajo de coordinación y elaboración política, la extensión de núcleos del mismo por el territorio del Estado español y los sectores productivos y la preparación de un buen tercer encuentro. El desafío continúa y las ganas de combate también.

¿Sabías que…

En 1997, Zbigniew Brzezinski que fuera Consejero de Seguridad Nacional del gobierno de Jimmy Carter (1977-1981) realizó todas las presiones posibles para debilitar a Rusia.

«Si Rusia rompe con el Oeste y construye una entidad dinámica, capaz de iniciativas propias y forja una alianza con China, entonces resultará terriblemente debilitada la posición norteamericana en Europa»

Brzezinski quería dividir a Rusia en tres partes, a saber: Rusia europea, República de Siberia y República extremo-oriental.

De esa manera y una vez atomizado el país, Rusia habría sido pasto del coloniaje occidental y de las multinacionales especialmente estadounidenses

Pero por fortuna para la Humanidad, llegó Putin y mandó a parar. Y eso comenzó a gestarse el 28 de agosto de 2008 cuando, en menos de 3 días Moscú, aplastó a la república fascista de Georgia.

Telecinco elogia a la banda terrorista OTAN

«Frente a las amenazas del Estado Islámico (que son mercenarios al servicio de banda atlántica por cierto) y el imperialismo (sic) ruso, la OTAN muestra su fuerza en las maniobras que realiza en nuestro país«, Pedro Piqueras, conductor del informativo vespertino de Telecinco, a las 21,25 horas de ayer.

Tipos como este pertenecen al grupo de las «vacas sagradas» de la «información» española… de las mentiras y del servilismo frente al imperialismo genocida de EE.UU al que más de un millón de muertos contemplan desde Iraq, Libia y Siria.

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Defendiendo a Stalin del revisionismo soviético; Enver Hoxha, 1960

«Respecto a esta cuestión Stalin fue condenado grave e injustamente por el camarada Jruschov y el XXº Congreso. El camarada Stalin y su actividad no pertenecen solamente al Partido Comunista de la Unión Soviética y al pueblo soviético, sino a todos nosotros. Igual que el camarada Jruschov planteó en Bucarest que las divergencias existentes no son entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China, sino entre el Partido Comunista de China y el comunismo internacional, de la manera que se complace en decir que las resoluciones de los XXº y XXIº Congresos del Partido Comunista de la Unión Soviética fueron adoptadas por todos los partidos comunistas y obreros del mundo, así, de la misma forma, debió mostrarse más generoso y consecuente en juzgar los actos de Stalin, para que aquellas decisiones fueran adoptadas conscientemente por los partidos comunistas y obreros del mundo entero.

No puede haber dos balanzas y dos medidas para estas cuestiones. ¿Por qué el camarada Stalin fue condeado en el XXº Congreso sin que los otros partidos comunistas y obreros del mundo fueran consultados previamente? ¿Por qué ante los partidos comunistas y obreros del mundo se lanzó súbitamente el «anatema» contra Stalin, y muchos partidos hermanos se enteraron de esto sólo cuando el imperialismo hizo imprimir en gran cantidad el informe secreto del camarada Jruschov?

Al mundo comunista y al mundo progresista se le impuso, por el camarada Jruschov, la condena del camarada Stalin. ¿Qué podían hacer nuestros partidos en estas condiciones, cuando súbitamente, empleando la gran autoridad de la Unión Soviética, se les imponía así, en bloque, semejante cuestión?

El Partido del Trabajo de Albania se encontraba ante un gran dilema. No estaba, como por lo demás no estará jamás, convencido de la razón por la que se condenó al camarada Stalin de la manera y en la forma como lo hizo el camarada Jruschov. Si, en general, nuestro partido adoptó las formulaciones del XXº Congreso sobre esta cuestión, no se ajustó estrictamente a las limitaciones fijadas por él, ni cedió frente a los chantajes e intimidaciones que se le hacían desde el exterior.

El Partido del Trabajo de Albania se mostraba realista sobre la cuestión de Stalin, se mostraba justo y agradecido para con este glorioso marxista a quien, mientras vivió, nadie tuvo la «valentía» de criticar y a quien, después de muerto se le cubre de barro. Así se ha creado una situación intolerable tal que en toda una época gloriosa de la Unión Soviética, cuando fue erigido el primer Estado socialista en el mundo, fortalecida la Unión Soviética, vencidos con éxito los complots imperialistas, aplastados los trotskistas, los bujarinistas y los kulaks como clase; cuando se logró levantar la industria pesada y triunfó la colectivización, en una palabra, toda una época en que la Unión Soviética se convirtió en una gran potencia, edificó triunfalmente el socialismo, luchó con heroísmo legendario en la Segunda Guerra Mundial venciendo al fascismo, una época en que fue creado el poderoso campo socialista, etc., así pues en toda esta gloriosa época de la Unión Soviética se niegue el papel dirigente de Iósif Vissariónovich Stalin.

El Partido del Trabajo de Albania considera que no es justo, normal, ni marxista que el nombre y la gran obra de Stalin sean borrados de toda esa época, como se está haciendo. La obra inmortal de Stalin nos incumbe a todos defenderla. Quien no la defiende es un oportunista y un cobarde.

El camarada Stalin, por su papel personal y como dirigente del Partido Comunista de la Unión Soviética, fue al mismo tiempo el más eminente guía del comunismo internacional después de la muerte de Lenin; influyó positivamente y con gran autoridad en la consolidación y el desarrollo de las conquistas del comunismo en el mundo entero. Todas las obras teóricas del camarada Stalin son un vivo testimonio de su fidelidad a su maestro genial, el gran Lenin, y al leninismo.

Stalin luchó por los derechos de la clase obrera y de los trabajadores del mundo entero, luchó consecuentemente y hasta el fin por la libertad de nuestros países de democracia popular.

Viéndolo desde este punto de vista, Stalin pertenece a todo el mundo comunista y no solamente a los comunistas soviéticos, pertenece a todos los trabajadores del mundo y no sólo a los trabajadores soviéticos.

Si el camarada Jruschov y los camaradas soviéticos hubiesen enfocado la cuestión con este espíritu, los graves errores cometidos se hubieran evitado. Pero ellos consideraron de manera superficial la cuestión de Stalin, y únicamente según el punto de vista interno de la Unión Soviética. Más, a juicio del Partido del Trabajo de Albania, incluso desde este punto de vista han valorado unilateralmente la cuestión, han visto solamente sus errores pasando por alto casi toda su inmensa actividad, su gran contribución al fortalecimiento de la Unión Soviética, al temple del Partido Comunista de la Unión Soviética, a la edificación de la economía, de la industria y de la agricultura koljosiana, y a la dirección del pueblo soviético hacia la gran victoria sobre el fascismo alemán.

¿Ha tenido errores Stalin? Es inevitable que en un período tan largo, lleno de heroísmo, esfuerzos, luchas y victorias, hubiera también errores, no solamente personales de Iósif Stalin, sino también de la dirección soviética como órgano colectivo. ¿Qué partido, qué dirigente puede considerarse exento de errores en su trabajo? Cuando se dirigen críticas a la actual dirección soviética, los camaradas soviéticos nos aconsejan que miremos adelante, que dejemos a un lado la polémica, pero cuando se trató de Stalin, lejos de mirar adelante, miraron hacia atrás, muy atrás, para rebuscar solamente en los puntos débiles del trabajo de Stalin.

Desde luego, había que superar el culto a la personalidad de Stalin, pero, ¿acaso se puede decir, como se dijo, que Stalin era el artífice mismo de ese culto a la personalidad? El culto a la personalidad debía ser superado indiscutiblemente, pero ¿era acaso necesario y justo que se llegara al extremo de que quien mencionaba el nombre de Stalin era señalado inmediatamente con el dedo y quien citaba a Stalin era mirado con malos ojos? Algunos destruyeron con rapidez y diligencia las estatuas de Stalin y cambiaron los nombres de las ciudades bautizadas con el de Stalin. Pero, ¿por qué ir tan lejos? En Bucarest, el camarada Jruschov se dirigió a los camaradas chinos diciéndoles: «Se agarran ustedes a un caballo muerto, si quieren, vengan a llevarse también sus huesos». Todo esto lo decía refiriéndose a Stalin.

El Partido del Trabajo de Albania declara solemnemente que se opone a estos actos y a estas apreciaciones sobre la obra y la persona de Iósif Stalin.

Pero, camaradas soviéticos, ¿por qué se planteó esta cuestión de tal manera y en tal forma retorcida, cuando existía la posibilidad de que, tanto los errores de Stalin como los de la dirección, fueran señalados debidamente y rectificados sin que se produjera aquella gran conmoción en los corazones de los comunistas del mundo entero, los cuales no llegaron a estallar sólo debido a su espíritu de disciplina y a la autoridad de la Unión Soviética?» (Enver Hoxha; Discurso pronunciado en nombre del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania en la Conferencia de los 81 partidos comunistas y obreros celebrada en Moscú, 16 de noviembre de 1960)

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