Ya se produjo el surrealista encuentro. Una reunión, firma de acuerdo, y una larga conferencia de prensa entre Donald Trump, presidente norteamericano, y Kim Jong Un, líder de la República Popular Democrática de Corea. Sonrisas, manos estrechadas, el mandatario estadounidense hasta le mostró el automóvil presidencial conocido como la bestia al líder asiático.




