Por Valentin Vasilescu

¿Cómo aplicar en Siria una zona de exclusión aérea?

En la ciencia militar existe la expresión «medidas de seguridad de combate». Los estadounidenses han aplicado medidas de seguridad de combate extremadamente sofisticadas para garantizar la protección de sus soldados en todos los teatros de operaciones donde han estado presentes. Los rusos, empeñados en no contrariar a israelíes, turcos y estadounidenses, no habían tomado ese tipo de medidas. Se dijeron a sí mismos que no habría problemas. Pero eso no funcionó y acaban de perder 15 oficiales, muertos en el derribo del avión de reconocimiento Il-20, todos altamente especializados en un sector muy sensible. Pasarán 5 o 6 años antes de que puedan reemplazarlos.

La consecuencia de ese drama es que Moscú va a tomar en Siria medidas de seguridad muy severas, sea cual sea la reacción de Washington.

El ministro de Defensa de la Federación Rusa ya anunció la entrega a Siria, en las dos próximas semanas, de sistemas modernos de misiles antiaéreos S-300/PMU2, cuyo alcance es de 250 kilómetros. Pero esos misiles no garantizan por sí mismos la seguridad de los aviones y objetivos terrestres rusos y sirios. Por consiguiente, no son el elemento fundamental. Lo verdaderamente importante es el conjunto de todo el dispositivo creado por los rusos alrededor del espacio aéreo sirio.

Además de los sistemas antiaéreos S-300/PMU2, Rusia aportará el equipamiento más moderno del mundo para la gestión del espacio aéreo, llamado C31, que garantiza la automatización de la gestión. Eso significa para Siria un paso de gigante que multiplicará por 50 la precisión de sus medios antiaéreos. Por ejemplo, los misiles antiaéreos más antiguos, fabricados en tiempos de la Unión Soviética (los S-200, S-75, S-175, etc.), ya no tendrán que ser lanzados de manera aleatoria y serán casi tan precisos como los S-300.

Los sistemas de automatización de la gestión son un intermediario fundamental en el funcionamiento simultáneo de las unidades aéreas y de la defensa de Siria, a las que ahora se agregan las rusas.

1. Cuando un radar detecte un blanco aéreo en Siria, el sistema automatizado mostrará las informaciones correspondientes en todos los radares de reconocimiento y control de la aviación y de los sistemas de misiles y de artillería antiaérea sirios y rusos.

2. Todas las unidades de misiles antiaéreos y la aviación interceptora de Siria estarán registradas en la memoria de los servidores informáticos integrados rusos que almacena para su reconocimiento la señal de radar característica de todos los objetivos aéreos, incluyendo los misiles de crucero y los aviones de combate F-35.

3. Ya identificados, los objetivos aéreos quedan registrados y sus datos son reenviados desde el sistema central automatizado al mando de las fuerzas armadas sirias. Todo el proceso pasa automáticamente por el jefe del contingente ruso en Siria.

4. Todos los objetivos aéreos (vuelos civiles y aviones militares rusos, sirios y extranjeros) están representados por marcas de colores diferentes según su grado de peligrosidad. Se establece así un orden de prioridad para la respuesta ante el ataque enemigo. Por ejemplo, en la segunda imagen que acompaña este artículo puede verse la captura de pantalla del sistema de gestión automatizado cuando observaba como uno de los F-16 israelíes maniobra de manera que el Ilushin-20 ruso quede entre él y los misiles S-200 de la defensa antiaérea siria.

5. El sistema informático ruso pone entonces en posición de combate todas las unidades de aviación y de misiles antiaéreos sirios, que extrapolan la trayectoria de los objetivos asignados, prediciendo a la vez los blancos terrestres del ataque enemigo y calculando la cantidad y el tipo de aviones interceptores disponibles y de misiles antiaéreos que deben entrar en acción.

6. Los aviones y misiles sirios son controlados a través de un canal de flujo de datos imposible de interferir.

7. Los sistemas automatizados de gestión cuentan igualmente con un equipamiento que hace imposible toda interferencia a la vez que calcula por triangulación las coordenadas del blanco aéreo que genera la interferencia. Siria también recibirá de Rusia equipamiento especializado en ese sector. El resultado es un seguimiento preciso de la evolución de los generadores de interferencia y la eliminación de los blancos falsos.

8. Rusia desplegará equipamiento que permite interferir los equipos de navegación del tipo GPS, los radares navales o aerotransportados, los datos y comunicaciones necesarios para todos los sistemas de ataque contra Siria a partir del Mediterráneo. Ese equipamiento de interferencia será utilizado bajo la coordinación del sistema de gestión del espacio aéreo sirio. Los misiles crucero «invisibles» británicos Storm Shadow, los Scalp franceses, los misiles estadounidenses JASMM y el también «invisible» estadounidense Tomahawk, utilizado contra Siria en abril pasado, dependen todos del sistema GPS. Mala suerte para ellos porque ya no podrán alcanzar blancos en Siria. Y todo eso como consecuencia de la operación durante la cual los israelíes provocaron el derribo del Ilushin-20 ruso, operación que contó con la participación de una fragata francesa y de un avión británico del tipo Tornado.

9. Es muy probable que el sistema de automatización desplegado sea el Polyana D4M1, capaz de cubrir una superficie de 800 kilómetros cuadrados (equivalente a toda la superficie de Francia), de seguir al mismo tiempo 500 objetivos aéreos y misiles balísticos y de actuar simultáneamente contra 250 de esos objetivos. Ese sistema es capaz de integrar más de 14 divisiones de misiles antiaéreos dotadas de misiles de largo alcance S-300 y de misiles de alcance corto y medio de cualquier generación. El tiempo de reacción fluctúa entre 1 y 3 segundos.

10. Cuando el ejército sirio esté integrado a ese sistema de gestión del espacio aéreo, su sistema de defensa antiaérea será similar a los de las fuerzas armadas de la Federación Rusa, Estados Unidos, Reino Unido, Francia e Israel. El Ejército Árabe Sirio podrá entonces iniciar la ofensiva contra los terroristas en la provincia de Idlib sin temor a eventuales represalias de Estados Unidos, Reino Unido, Israel y Francia. De esa manera será posible poner fin rápidamente a la agresión externa contra Siria, agresión que hoy se esconde bajo el calificativo de «guerra civil».

Siria recibe gratuitamente ese sistema que Rusia ha decidido poner a su disposición. Algo muy diferente sucede con Rumania –país miembro de la OTAN– que ha comprado 7 baterías antiaéreas estadounidenses Patriot, a un costo de 3 600 millones de euros… sin sistema de gestión automatizada. En caso de guerra, cientos de misiles Patriot serán lanzados inútilmente contra falsos objetivos aéreos.

Valentin Vasilescu

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