De los 376 migrantes fallecidos se estima que 90 procedían de Suramérica y el Caribe, 100 de Centroamérica y dos de Asia. Se desconoce el origen de los 184 que restan.

Al menos 376 migrantes fallecieron al intentar cruzar la frontera entre Estados Unidos (EE.UU.) y México durante este 2018, según un estudio de la organización Proyecto Migrantes Perdidos.

“Entre el 1 de enero y el 31 de diciembre fallecieron 376 migrantes en la zona fronteriza, un poco menos que en 2017, cuando murieron 415. Proyecto Migrantes Perdidos documentó la muerte de 214 hombres, 20 mujeres y cuatro niños. Además, 138 restos que no pudieron ser identificados por edad o sexo”, destacó la organización.

Además, señala que de los 376 occisos, 90 se presume que procedían de Suramérica y el Caribe, 100 de Centroamérica y dos de Asia, mientras que se desconoce el origen de los 184 restantes.

Por otra parte, más de la mitad de los 376 migrantes que murieron en 2018 fallecieron al tratar de cruzar la frontera por el sureste de Texas, entre Laredo y Brownsville, y los condados al norte. Mientras que 48 de esas muertes ocurrieron solo en el condado de Brooks, que se encuentra a unos 130 kilómetros al norte de la frontera entre Texas y México.

El condado de Brooks se ha vuelto el área más mortal para los migrantes a lo largo de la frontera con México, ya que suelen caminar decenas de kilómetros por áreas desiertas para evadir un punto de revisión de la Patulla Fronteriza, ubicado en la comunidad de Falfurrias.

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