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En Neuquén y Buenos Aires

Mario Hernández.— El miércoles 3 se movilizaron hasta la Casa de Neuquén en la Ciudad de Buenos Aires. La medida coincidió con la marcha que simultáneamente se realizara en esa provincia, contra el intento de corte del suministro de gas de la empresa Camuzzi a las tres fábricas recuperadas ceramistas de Neuquén: Cerámica Zanón (Fasinpat), Cerámica Stefani de Cutral Có (Cersinpat) y Cerámica Neuquén (Cooperativa Confluencia).

El jueves 4 de julio a las 12:00 concentraron en el Obelisco porteño y luego participaron desde las 17:00 de una audiencia pública en el Congreso Nacional donde se trató el remate de la Cerámica Neuquén. Asimismo, coordinarán acciones en común contra el pedido de remate y desalojo de los trabajadores y trabajadoras de la Cooperativa Hotel Bauen.

Las medidas de lucha fueron votadas en conjunto por los y las trabajadoras en una reunión abierta que tuvo lugar el pasado lunes 24 en el recuperado Hotel Bauen. «Con la participación de organizaciones políticas, sociales y de empresas recuperadas, se discutió en función de los ataques que estamos sufriendo y la situación de conjunto que implica el plan de ajuste que está en curso –detalló el comunicado emitido por los trabajadores–, que sin dudas se profundizará y que nos pone en la enorme tarea de buscar la mayor unidad de acción. Esta fue la principal reflexión, basándonos en que defender las empresas recuperadas es una tarea fundamental como experiencias de alternativa ante los cierres de fábricas y empresas».

“Entendemos que hay que reactivar la obra pública, en la provincia está Vaca Muerta y el gobierno dispone de mucha plata. Se podría generar trabajo para las organizaciones sociales y para los compañeros y compañeras de las fábricas. Muchas de las escuelas, jardines y casas se podrían hacer con los ladrillos que produce Stefani y con los pisos de las ceramistas”, agregó Diego, integrante del FOL Neuquén.

La ceramista Fa.Sin.Pat (Fábrica sin Patrones), más conocida como Zanón, fue recuperada por sus trabajadores y trabajadoras luego de la terrible crisis del 2001. Desde aquel momento, cuando volvieron a poner en funcionamiento las máquinas, lograron erigirse como un ejemplo de lucha y organización para muchos obreros y obreras que se encontraban en una situación similar.

Pero la dificultad para acceder a créditos, renovar la tecnología y las herramientas con las que trabajan se fue volviendo un factor cada vez más difícil de superar. La producción se ve cada vez más reducida por la maquinaria vieja con la que cuentan. A su vez, los sucesivos gobiernos han abandonado a las empresas recuperadas a su suerte y se ha hecho muy difícil poder entablar negociaciones para compras anticipadas por parte del Estado, que les permitan insertarse y competir en el mercado.

A esto se suma, que a principios de junio la justicia neuquina recibió un pedido de Camuzzi Gas del Sur para cortarle el suministro a Zanón, a Stefani que produce ladrillos huecos en Cutral Có y a Cerámica Neuquén, con lo cual peligran los puestos de trabajo de 400 familias. Mientras las grandes empresas de energía de la zona se reparten ganancias millonarias, hay miles de personas que no tienen gas en sus casas o pagan tarifas por montos extravagantes.

Por esta razón, las empresas bajo control obrero aunaron fuerzas con los movimientos sociales en Neuquén, con quienes saldrán a la calle el miércoles y el jueves en la Capital Federal. Los puntos de reclamo en común son la generación de puestos de empleo genuinos, obra pública en los barrios y la reactivación de las ceramistas.

El jueves vence el plazo judicial para lograr un acuerdo por el Bauen

La cooperativa que gestiona el hotel Bauen vuelve a ser acorralada por el fantasma del desalojo. La jueza María Paula Hualde le dio siete días hábiles para llegar a un acuerdo con Mercoteles, la sociedad anónima que figura como dueña del inmueble desde julio de 2001. De no llegar a un acuerdo, que es lo más probable, avanzaría con el desalojo.

Los abogados Diego Carbone y Ataliva Dinani esperan por un llamado de Mercoteles, pero sin mucha expectativa. Mientras, los trabajadores se preparan para realizar actividades que visibilicen la lucha.

“Todo esto tiene que ver con el veto de (Mauricio) Macri a la Ley de expropiación del hotel, sancionada por el Congreso en diciembre de 2016. El Estado recuperaba un activo para su patrimonio y la cooperativa gestionaba el hotel”, expresó Federico Tonarelli, referente de la cooperativa que maneja al Bauen. “Los fundamentos del veto son falaces (acusaba la imposibilidad de realizar una erogación extraordinaria). Es todo lo contrario. Los privados nunca pagaron ni una cuota del crédito que el Estado le dio para construir el hotel, en 1978. El perjuicio lo provoca el veto, ya que impide al Estado recuperar un activo basado en esas deudas”, aseguró.

En el Bauen, que es gestionado por los trabajadores desde 2003, funciona un complejo cooperativo que alberga a la revista Cítrica, al colectivo teatral El Descubridor, la revista La Garganta Poderosa y al Movimiento Popular La Dignidad (CTEP), que tiene un almacén en la planta baja del hotel.

Los abogados del Bauen hicieron una presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), basados en que el veto de Macri cercena el derecho al trabajo. Otra posibilidad es que avance el nuevo Proyecto de ley de expropiación, presentado por el diputado Agustín Rossi (PJ – Unidad Ciudadana).

 

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