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Informe de Iván Kovalev a Stalin [Sobre China], 24 de diciembre de 1949

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«Al Camarada I.V. Stalin.

Informándole sobre algunas cuestiones de política y práctica del Comité Central (CC) del Partido Comunista de China (PCCh).

1. Algunos datos sobre la situación económica del país.

Aconsejó a los camaradas chinos que «Prestasen especial atención a la restauración y desarrollo de la industria nacional, incluyendo la industria que se encuentra en manos de la burguesía nacional».

Se debería apuntar que, a este respecto, no se han obtenido resultados sustanciales, exceptuando Manchuria, y el país está atravesando grandes dificultades económicas.

El volumen de producción en las principales ramas de la industria aún está muy por detrás del nivel alcanzado en los años de producción máxima. Así, por ejemplo, la producción de carbón en 1949 ascenderá a solo 33.5 millones de toneladas contra 58.7 millones de toneladas en el año de producción máxima (1942) o el 57%.

En las plantas metalúrgicas de Manchuria, que constituyen la base metalúrgica principal de China, la producción de arrabio no superará las 150-170 mil toneladas o no más del 7% de la capacidad de la planta al nivel de producción máximo (1942) y de la producción acero 120-150 mil toneladas en consecuencia, o no más del 11% de la capacidad de la máquina de fabricación de acero.

La producción de energía eléctrica en las estaciones de electricidad de Manchuria, cuya relación a la capacidad determinada de China es superior al 50%, en 1949 no superará los 1400 millones de kilovatios / hora, o el 31% de la producción máxima de energía eléctrica en 1944.

La situación en otras ramas de la industria no es mejor.

Los ministerios industriales de nueva creación aún no han tomado en sus manos la administración de las empresas estatales, no conocen las capacidades de las plantas, el carácter y el volumen de los productos que fabrican, no han averiguado [el paradero de los] equipos no utilizados, ubicados en los puertos y almacenes y la numeración de varios miles de máquinas –ciudades de Shanghai, Canton, Hankou, etc.–, y no han tomado ninguna medida para establecer el control estatal sobre el trabajo de las empresas capitalistas privadas.

En la agricultura, en 1949, el 40% de la cosecha se destruyó como consecuencia de la sequía y las inundaciones, lo que crea grandes dificultades alimentarias con respecto a la provisión de alimentos para la población, especialmente en las ciudades, y que reduce considerablemente las posibilidades de exportación.

Una mejor situación se materializó con el transporte ferroviario, donde en 1949 se restauraron unos 2.650 km de vías y 1.355 puentes de 13.550 metros, lo que permitió proveer al movimiento de trenes en las carreteras del norte, centro y sur de China, a lo largo del Longitud de 9.700 km, para restaurar el movimiento en las líneas de avance más importantes del Ejército Popular de Liberación, así como para conectar las regiones del norte de China con el centro y el sur de China.

Los comercios al por mayor y al por menor, a excepción de Manchuria, se encuentran casi totalmente en las manos del comerciante privado, repeliendo la capacidad del Estado para ejercer cualquier tipo de influencia sobre la condición del mercado y sobre los precios del mercado, conduciendo a grandes dificultades para abastecer a la población de ciertos bienes, en especial cereales, y creando condiciones favorables para la especulación.

La relación del comercio estatal y cooperativo en el volumen de negocios general se estima en apenas 5-8%.

Todavía no se están tomando medidas serias para ampliar y hacerse cargo del estado del comercio mayorista, así como para ampliar el comercio estatal y cooperativo en el volumen de negocios minorista.

En la esfera del comercio exterior, el Estado simplemente estableció el control sobre la importación y exportación de bienes.

Las finanzas estatales y la circulación monetaria se encuentran en un estado completamente insatisfactorio.

En la actualidad, todavía no existe un sistema financiero, crediticio y monetario de todo el estado. No hay un presupuesto estatal unificado de China, y no hubo presupuestos unificados para regiones económicas separadas. Había simplemente presupuestos separados de cada órgano local del poder estatal. Los presupuestos mencionados tenían grandes déficits, que estaban cubiertos por la emisión de papel moneda.

Por ejemplo, en los 9 meses de 1949, el déficit presupuestario ascendió a: 11% en Manchuria, 35,1% en el norte de China como proporción del ingreso total.

El déficit presupuestario para 1949 se determinó como, para el centro de China (29,2%) y para el noroeste de China (43,2%).

En la actualidad China no tiene dinero unificado. Existen 10 diferentes tipos de dinero están en circulación en el territorio liberado –yuanes del Banco Popular de China, yuanes del Banco del Noreste, dinero emitido por los antiguos bancos de algunas regiones liberadas, yuanes de los bancos de la zona de Mongolia Interior y Kwantung, dólares de Xinjiang, dinero de Guomindang, cuyo intercambio aún no ha terminado–.

No se están tomando medidas para regular la circulación de dinero. La emisión de dinero a gran escala continúa. Al 1 de noviembre de 1949, había 1401 mil millones de yuanes del Banco Popular de China y 9972 mil millones de yuanes del Banco del Noreste en circulación, mientras que solo en octubre de 1949 664 mil millones de yuanes del Banco Popular y 1120 yuanes del Banco del Noreste se pusieron en circulación. También hubo una emisión de dinero en escala sustancial en noviembre de 1949.

El aumento de la circulación del dinero, emitido para cubrir el déficit presupuestario, dio como resultado el aumento sistémico de los precios de los bienes, la caída del poder adquisitivo del dinero y la depreciación de sus tasas en relación con las monedas extranjeras.

El precio de un jin de mijo aumentó el 1 de noviembre de 1949 en comparación con el 1 de abril de 1949 15.3 veces en Beijing, 14 veces en Tianjin, y el precio del arroz, en consecuencia, 13.8 veces y 11.5 veces. Se produjo un gran aumento de los precios de todos los demás productos alimenticios y productos industriales en las ciudades mencionadas y en otras ciudades de China.

En noviembre, en comparación con el final de octubre de 1949, los precios aumentaron nuevamente 3-4 veces para los alimentos y 2-3 veces para los productos industriales.

La tasa oficial del yuan del Banco Popular de China en relación con el dólar estadounidense el 25 de noviembre de 1949 cayó 16 veces en Beijing y Tianjin en comparación con el 18 de abril de 1949, el día en que se estableció la tasa por primera vez.

El gobierno del Pueblo Central adoptó un presupuesto con un gran déficit para 1950, equivalente a 5623.8 toneladas de mijo, o 18.9% respecto al volumen total de gastos. Una parte de este déficit en la cantidad de 2150 mil toneladas de grano se supone que está cubierta por la emisión de deuda interna, y el resto de la suma por emisión adicional de dinero.

Llama la atención la proporción excesivamente grande de asignaciones para gastos militares (38,8%) y para gastos de gestión administrativa (21,4%) de la suma total de gastos presupuestarios. Es característico que el gobierno del Pueblo Central no pretenda reducir las fuerzas militares en 1950, y se supone que el aparato estatal, que ya está muy exagerado en la actualidad, se incremente en 1,5 millones de personas, motivado por el objetivo de no permitir el aumento del número de desempleados.

Por lo tanto, los datos proporcionados atestiguan el hecho de que en 1950 el gobierno central todavía no creará todavía los requisitos económicos necesarios para la normalización seria de la circulación monetaria.

Con respecto al trabajo de los bancos, no se están tomando medidas serias para limitar las actividades de los bancos privados, incluidos los extranjeros.

2. Sobre la clase obrera.

En enero de 1949 usted aconsejó que «Había que atraer al lado del Partido Comunista de China a la mayoría de la clase obrera», y prestó especial atención a la necesidad de «fortalecer el trabajo político entre la clase obrera china y crear las condiciones materiales y demás, bajo las cuales la clase obrera pudiera sentir que es la clase dominante y que posee el poder».

Desde entonces, el CC del PCCh no ha tomado ningún tipo de medidas radicales a estos efectos.

La situación de los obreros ha mejorado algo en algunas empresas estatales, el transporte ferroviario, las minas y las plantas metalúrgicas, ubicadas en el territorio de Manchuria.

En otras regiones, la clase obrera, habiendo obtenido la libertad política como resultado de la derrota del régimen de Jiang Jieshi, no percibe mejora alguna de sus circunstancias materiales y, como antes, permanece en condiciones semi-hambrientas. Basta decir que en la disposición de ley promulgada a comienzos de diciembre de 1949 la duración de la jornada de trabajo se fija en 12 horas. La misma disposición de ley indica que: «En las regiones recién liberadas, los hombres de negocios deben mantener los salarios anteriores, que existían tres meses antes de la liberación de una ciudad, los trabajadores no pueden pedir un aumento de la paga en las empresas poco rentables». Por lo tanto, el salario de los trabajadores tampoco ha sufrido cambio alguno y, como antes, mantiene un carácter semicolonial. Así, por ejemplo, el salario más bajo –literalmente miserable– se encuentra en la industria minera y metalúrgica, y el más alto lo perciben los oficiales de correos y los obreros textiles.

Aún no se han aprobado leyes sobre la protección del trabajo de los obreros y sobre la seguridad social. En cuanto a las «Reglas y relaciones reguladoras entre trabajo y capital», aprobadas por la Federación Laboral de toda China en enero de 1949, cabe decir que no sólo fracasan en el desarrollo de sus principios generales, establecidos por el programa general de la Reunión Política Consultativa, sino que, en esencia, los reducen a la nada.

No se están tomando las medidas necesarias para atraer a los obreros a estudiar en las instituciones educativas secundarias y superiores ni para preparar cuadros ingenieros y técnicos de entre los obreros. Los principales círculos del Partido Comunista de China, como antes, desestiman el rol de la clase obrera en la transformación revolucionaria del país.

3. Sobre el campesinado y la reforma agraria.

En 1926, usted dijo que «Entre los guomindang e incluso entre los comunistas chinos hay personas que no consideran posible desvelar la revolución en el campo, temiendo que involucrar al campesinado en la revolución socavará el frente antiimperialista unido. Este es el engaño más profundo, camaradas. Cuanto más pronto y más fundamentalmente participe el campesinado en la revolución, más fuerte y más poderoso será el frente antiimperialista».

Confiando durante muchos años en el campesinado como la fuerza principal, por medio de la cual fue creado el Ejército Popular de Liberación, y como una  fuente de suministro del ejército, el Partido Comunista de China al mismo tiempo manifiesta indecisión y aprensión en la dirección de las actividades revolucionarias en el campo.

Hasta el momento, la reforma agraria se había llevado a cabo únicamente en el territorio de Manchuria y en algunas regiones liberadas desde hacía mucho tiempo en el norte de China, con una población ligeramente superior a los 100 millones.

En otro territorio, no solo no se ha implementado la reforma agraria, sino que incluso las altas tasas de alquiler de tierras, aún cobradas por los terratenientes de los campesinos, no se han reducido.

Los órganos principales tienen la intención de comenzar la conducta organizativa de la reforma agraria en 2 a 3 años.

En relación con esto, los campesinos en las localidades con frecuencia comienzan la división de la tierra a pesar de las autoridades centrales, sin esperar permiso. Esto reduce la autoridad del Partido Comunista Chino y el gobierno entre los campesinos.

Una «teoría» falaz se difundió ampliamente entre una cierta parte de los comunistas y en los círculos directivos del partido comunista. Según esta teoría los nuevos kulaks, que aparecen después de la puesta en práctica de la reforma agraria en las regiones previamente liberadas, son una fuerza revolucionaria, que apoya al partido comunista y al nuevo gobierno.

4. Sobre el partido.

Usted aconsejó que «mediante el fortalecimiento del trabajo político de masas en las ciudades, se debe ampliar el número de cuadros del partido comunista mediante la atracción de elementos de la clase obrera, de forma que se creen unas fuertes organizaciones del partido en las fábricas y en los ferrocarriles».

Sin embargo, el crecimiento del partido entre la clase obrera ha sido inconsecuente hasta ahora. No se ha dirigido trabajo activo alguno para atraer a los obreros a las filas del partido. Las organizaciones de partido se encuentran mayormente contaminadas por elementos kulak, terratenientes y burgueses; el reclutamiento de miembros del partido en un puñado de regiones se lleva a cabo de forma indiscriminada.

Según los datos del CC del PCCh el 80% de toda la membresía del partido se compone de campesinos. En la China oriental sólo 414 células del partido, de un total de 34.835, están emplazadas en las fábricas. En el norte de China sólo un 4,1% de los miembros son obreros, y un 85% son campesinos. Sólo en la organización del partido de la provincia de Shandong ya hay más de 10.000 terratenientes, kulaks y comerciantes.

En tanto a la edad de los miembros del partido, cabe decir que más de la mitad de estos son jóvenes comunistas, que se unieron a sus filas después de la derrota y capitulación de Japón. En el norte de China el 56% de sus miembros se unieron después de 1946.

El nivel educativo general de los miembros del PCCh es extremadamente bajo. En el norte de China, el 60,9% de todos los comunistas son completamente analfabetos, el 13,6% tienen un bajo nivel de alfabetización y solo el 19,7% se graduó de la escuela primaria.

En las filas del partido, incluidos los miembros del CC, hay personas que anteriormente estaban dispuestas de manera pro-estadounidense y antisoviética, a quienes ahora apoya la dirección del CC del PCCh. Así, por ejemplo, Peng Zhen, miembro del CC del PCCh, secretario del comité del partido de Beijing y vicepresidente del comité de gobierno político-legal, Lin Feng, miembro del PCCh, vicepresidente del gobierno de Manchuria y miembro del gobierno del Pueblo Central, Li Fuchun, vicepresidente del gobierno de Manchuria, Li Lisan, ministro de trabajo y miembro del gobierno del pueblo central, Bo Yibo, ministro de finanzas, miembro del CC del PCCh y vicepresidente del comité financiero y económico bajo el gobierno y otros. Al mismo tiempo, el presidente del gobierno de Manchuria, miembro del CC del PCCh Gao Gang, bajo cuyo liderazgo se lograron innegables éxitos en el desarrollo económico y cultural de Manchuria, sufre críticas injustificadas y se creó un entorno insalubre a su alrededor. Esta crítica está encabezada y organizada por el secretario del CC del PCCh, Liu Shaoqi.

Merece atención, por ejemplo, que Bo Yibo, como ministro de finanzas, voluntariamente –Zhou Enlai me habló de esto con indignación–, sin el conocimiento y permiso del CC, permitió en octubre de 1949 la emisión de 664 mil millones de papel moneda –en yuanes–, lo que provocó una brusca caída en la tasa del yuan, un aumento de 3-4 veces en los precios de todo tipo de bienes, la reducción de los salarios reales y causó un fuerte descontento de trabajadores, campesinos y cuadros.

Además, Bo Yibo sancionó dos veces el aumento de la tarifa del ferrocarril para los envíos de carga –cada vez en un 200%–, lo que llevó a una situación en la que 12 tipos de cargas, de las 20 transportadas por el ferrocarril, incluidos los alimentos básicos y los bienes de consumo, se volvieron no rentable para el transporte; el transporte se infrautilizó, surgieron problemas alimentarios en las ciudades, los precios subieron nuevamente.

El ministro de Trabajo, Li Lisan, conocido en el pasado por sus actividades trotskistas, propuso en junio de 1949 crear la liga de empresarios para la protección organizada de sus intereses en relación con las demandas masivas de los trabajadores sobre la mejora de las condiciones laborales.

En noviembre de 1949, durante el trabajo de la conferencia de sindicatos profesionales de países asiáticos, en presencia de Liu Shaoqi, secretario de la VTsSPS –Unión Central de Sindicatos Profesionales de toda la Unión de la URSS– Solov’ev, y de mi propia [presencia] , Li Lisan habló en contra de la creación de una oficina de enlace de las organizaciones profesionales de Asia.

Sirviendo como vicepresidente de la Federación de Trabajadores de China, Li Lisan fue uno de los iniciadores de la adopción y publicación en los periódicos de las «reglas que regulan las relaciones entre el trabajo y el capital», que van en contra del programa general de la reunión consultiva política y empeora las condiciones de los trabajadores de las empresas privadas.

5. Sobre la prensa.

Desde septiembre de 1949 ha habido una aguda depreciación del número de publicaciones en prensa de materiales que arrojen luz sobre la vida del partido, el trabajo de las organizaciones para involucrar a los obreros en el partido, la lucha del partido por el fortalecimiento de la dictadura democrática popular y la implantación de reformas revolucionarias.

Esto ocurre para tranquilizar a los elementos capitalistas de dentro del país y del extranjero.

6. Sobre el aparato estatal

Usted aconsejó en junio de 1949 que «No se debe retrasar por más tiempo la formación de un gobierno central… China se ha quedado sin gobierno. Y esto es peligroso desde el punto de vista de la política de interior, así como también es peligroso desde el punto de vista de la situación internacional».

En septiembre de 1949 se formó el Gobierno Central Popular en la reunión política consultiva, que suma una coalición de varios partidos y grupos democráticos.

En octubre de 1949 se formaron los órganos centrales de gobierno, compuestos por 37 ministerios y otras instituciones del gobierno central. De éstos, 22 están dirigidos por los comunistas, y 15 por los representantes de otros partidos y por demócratas-burgueses sin partido, incluyendo elementos tan reaccionarios como los antiguos generales del Kuomintang Fu Zuoyi y Chen Jian.

Los comunistas encabezan los principales ministerios principales e instituciones centrales: el Consejo Administrativo Estatal, el Comité Militar-Revolucionario Popular, el Comité Económico-Financiero, el Comité Político-Legal; ministerios de Asuntos Exteriores, Seguridad del Estado, Asuntos Internos, Finanzas, Comercio, Industria Pesada, Industria del Combustible, Industria Textil, Industria Alimentaria, Ferrocarriles, Trabajo; Fiscalía Suprema Popular, Dirección General de Información, Dirección General de Asuntos de Prensa, Banco Popular, Dirección General de Aduanas, Comité de Nacionalidades y Comité de Redacción Jurídica.

Representantes del jefe del Comité Revolucionario de Guomindang: Ministerios de Correos y Telégrafos, Ministerio de Salud, Comité de Emigrantes Chinos en el Extranjero.

Representantes del jefe de la Liga Demócrata: Ministerio de Transporte, Ministerio de Justicia, Tribunal Supremo Popular, Dirección General de Asuntos de las Editoriales. El Comité para el Control del Pueblo está encabezado por un representante de la Asociación de Tres Principios del Pueblo, Ministerio de Ilustración, por un representante de la Sociedad para el Movimiento Democrático, Ministerio de Industria Ligera, por un representante de la Sociedad para la Construcción del Estado Democrático. Los cinco ministerios restantes: de Agricultura, Silvicultura, Cultura, Riego y el Comité para la Ilustración y la Cultura están encabezados por políticos progresistas formalmente no partidos.

Entre los ministros diputados y los dirigentes de las instituciones del gobierno central hay 57 comunistas y 35 representantes de otros partidos y gente sin partido.

El llenado de vacantes en el aparato del gobierno se está produciendo muy lentamente. En la mayoría de los ministerios y las instituciones centrales, el aparato está menos de la mitad, y en algunos ministerios, por ejemplo los de la industria ligera, textil, forestal y laboral, no hay funcionarios en absoluto, excepto los ministros y sus delegados.

La creación de órganos de poder estatal en las localidades casi no se ha emprendido aún. Hay actividades continuadas tanto por los órganos administrativos militares del frente de batalla, como también hay administraciones desarrolladas por el aparato del antiguo poder, consistiendo en su mayoría en Kuomintangístas.

Por lo tanto, el aparato del poder ejecutivo no se ha creado aún, teniendo como resultado que el gobierno central no desarrolle la dirección centralizada de todo el país, quedando muchas de sus decisiones en el nivel de meras declaraciones.

7. En el ejército.

Recomendaste no recortar el tamaño de los militares por el momento. Este consejo tuyo fue implementado por el CC del PCCh. El Ejército Popular de Liberación en la actualidad ha crecido considerablemente y cuenta con aproximadamente 6 millones de soldados y oficiales.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que una parte sustancial de los soldados y oficiales del Ejército Popular de Liberación son ex guomindangistas, quienes fueron capturados o voluntariamente, en destacamentos completos, se pusieron del lado del Ejército Popular de Liberación.

El número de guomindangistas, por ejemplo, en algunas unidades militares de generales Chen Yi y Liu Bocheng alcanza el 70-80%, al mismo tiempo que los antiguos guomindangistas no están dispersos entre las unidades de cuadros probados del Ejército Popular de Liberación, pero se mantienen en sus filas casi en la misma forma, en la que fueron capturados. Un pequeño número de trabajadores políticos de mando de los cuadros del Ejército Popular de Liberación fueron designados para estas antiguas unidades de Guomindang. Una situación como esta oculta un grave peligro desde el punto de vista de la estabilidad y el compromiso de las fuerzas militares con la causa de la revolución.

8. Sobre la intelectualidad.

Ud. aconsejó a los comunistas chinos que «Creasen su propia intelectualidad, de forma que se tome todo el control del país. [Se debe] Enseñar en las escuelas, educar en el espíritu comunista a los obreros, campesinos e intelectuales con tendencias democráticas».

La inteligencia china en general considera positivamente la política del partido comunista. Sin embargo, después de la declaración de la República Popular, muchos intelectuales tomaron la posición de esperar y ver, observando los primeros pasos del nuevo gobierno. Tal posición se explica por el hecho de que una parte de la inteligencia todavía no puede encontrar uso para su conocimiento, y no se han creado condiciones materiales elementales para aquellos que trabajan. Los salarios de los especialistas de alta calificación son iguales a los salarios de los trabajadores de baja calificación, o incluso menos. Hay casos en los que, debido a la inseguridad material, los profesores y docentes de la universidad trabajan de levantadores y rickshaws por la noche y realizan actividades comerciales y de comercio. Algunos intelectuales tienen la falsa impresión de que no encontrarán uso para ellos mismos y terminarán excluidos de las actividades creativas bajo el nuevo régimen. La lenta atracción de la inteligencia nacional al trabajo creativo activo da cierta base para tales suposiciones y crea un terreno fértil para aumentar las actividades de los elementos reaccionarios y los agentes del imperialismo angloamericano, hostil al nuevo régimen.

El CC del PCCh aún no ha tomado una política seria para preparar a su propia intelectualidad de entre los obreros. Los obreros no se atraen a la universidad comunista, que se está organizando ahora en Pekín, ya que la dirección los considera insuficientemente maduros, iletrados, políticamente atrasados y elementos supuestamente poco activos en la revolución».

9. La actitud hacia la burguesía nacional.

Ud. advirtió a los comunistas chinos que «No se apartasen de la burguesía nacional si no que la atrajesen a cooperar, en tanto que era una fuerza capaz de asistir en la lucha contra los imperialistas.’ Aconsejó [asimismo] que se debía promover la actividad comercial de la burguesía nacional, tanto dentro como fuera de China».

El CC del PCCh implementa ampliamente este consejo tuyo en su actividad. Sin embargo, una parte considerable de la burguesía nacional observa con cautela las actividades del nuevo gobierno y expresa dudas de que sus derechos, declarados por la reunión consultiva política, no serán infringidos, manifiesta cautela en el uso de su capital en la industria y el comercio, por temor a nacionalización. Esto encuentra su expresión en un recorte parcial de la producción, el cierre de la actividad comercial y comercial, el ocultamiento de objetos de valor de bienes materiales. Por otra parte, la falta de cualquier tipo de medidas limitadoras incluso en tanto a la gran burguesía nacional crea las condiciones para la intensificación de su actividad reaccionaria. Incluso el tibio impuesto sobre el comercio, establecido en 1949, no se ha recaudado por 10 meses en las regiones liberadas más recientemente, incluyendo Pekín. El monopolio estatal sobre la sal, el tabaco y los productos alcohólicos no se ha introducido en la totalidad del territorio. No se está encauzando ninguna lucha determinada contra los elementos especuladores y reaccionarios.

10. Sobre la actitud sobre el capital extranjero

Ud. dio el consejo según el cual «Uno no debe negarse a comerciar con los países capitalistas, a condición de que esto no cargase [a China] con unas responsabilidades económicas y financieras tales que pudiesen emplearse para limitar la soberanía nacional y para estrangular a la industria nacional china».

Es necesario informar de que los círculos comerciales e industriales chinos están preparados para comerciar con cualquier mercader extranjero, mientras que esto les reporte beneficio. A día de hoy el gobierno chino no ha introducido ninguna limitación al comercio internacional, así como tampoco para con el comercio extranjero dentro del país. Además, hay una política de flirteo para con las empresas capitalistas y el comercio del extranjero. No hay ningún régimen de tasas ni ninguna otra medida limitadora que estén siendo implementadas. Las empresas extranjeras, en todo ámbito, están bajo las mismas condiciones que las empresas nacionales y el comercio nacional. Los extranjeros se comportan de forma diferente en China.

Las firmas americanas de Shangái, en cuyas manos están las empresas eléctricas, justo cuando se transfirió el poder al gobierno popular, doblaron los precios de la energía eléctrica de la que se proveían las empresas nacionales chinas, habiendo dejado sin cambiar los precios de la energía de la que se proveían las empresas comerciales e industriales del capital extranjero.

11. Sobre la lucha de clases.

Un grave peligro para la causa de la revolución y el Partido Comunista de China se esconde tras los puntos de vista –que recientemente circulan con más frecuencia entre los miembros del partido– según los cuáles con la victoria total en los frentes la lucha de clases no se extinguirá a no ser que el nuevo gobierno aúne a todos los segmentos de la población del país –incluyendo a la burguesía nacional– con miras a la cooperación económica.

Liu Shaoqi, en particular, comparte semejante punto de vista. En realidad muchos hechos nos inducen a la repentina agudización de la lucha de clases en todas las áreas.

La lucha de clases se está desvelando con particular fuerza en en frente económico. Dado que el gobierno carece de los medios efectivos para influenciar en las relaciones de mercado, los elementos de clase hostil inflan los precios de los bienes, crean un déficit artificial de productos [y] compran y esconden la cosecha, causando el descontento entre la población y boicoteando la autoridad del nuevo gobierno.

Nada más sino un sabotaje económico fue la emisión en octubre de 1949 de 664 mil millones de yuanes de papel moneda, lo que resultó en una perturbadora circulación de dinero, un fuerte aumento en los precios de los bienes y un empeoramiento de las condiciones materiales de los trabajadores, ante todo; entre los ataques enemigos similares se debe contar el aumento de la tarifa ferroviaria por cuatro en un corto período de tiempo, cuyo objetivo era la desorganización del transporte ferroviario y la rotación normal de la carga.

En el mes de septiembre, justo en el momento del trabajo de la reunión consultiva política, una poderosa turbina en la central eléctrica estatal en Beijing fue puesta fuera de servicio. En el día en que la Unión Soviética reconoció a la República Popular China, una turbina de 70,000 kilovatios de capacidad quedó fuera de servicio en la planta de energía más grande del país en Jilin. El 1 de mayo de 1949, el parque del tranvía de la ciudad de Beijing fue incendiado. Mientras tanto, en Tianjin hubo una explosión de almacenes de municiones. El deseo de algunos camaradas chinos de considerar estos hechos como pura coincidencia solo puede explicarse por la ceguera política.

Hay información sobre el recurso de los elementos reaccionarios a los actos terroristas. En el mes de octubre se enviaron desde Formosa a China central grupos terroristas especialmente preparados con armas y venenos para asesinar a trabajadores del partido y del gobierno; Dos trabajadores de la seguridad pública fueron asesinados en Beijing; Hay información sobre una serie de asesinatos de trabajadores político-militares del Ejército Popular de Liberación, el envenenamiento de un pelotón de soldados a través de los alimentos.

Finalmente, ya muy recientemente, cuando Mao Zedong viajaba a Moscú, varias personas fueron arrestadas en la estación de Tianjin, en cuyas bolsas se descubrieron bombas y otras sustancias explosivas.

12. Sobre la política exterior.

Ud. advirtió que «El nuevo gobierno no debería negarse a establecer relaciones diplomáticas con los Estados capitalistas, inclusive con América, mientras que estos Estados cejen en su apoyo militar, económico y político hacia Jiang-Jieshi y el régimen del Kuomintang al completo».

Pese al hecho de que Inglaterra y Estados Unidos han apoyado activamente y continúan apoyando a Jiang Jieshi, el liderazgo del CC del PCCh, hasta noviembre de 1949, encontrábase infectado de ilusiones sobre un rápido reconocimiento de la República Popular China por aquéllos países.

Como reflejo de estos sentimientos, Liu Shaoqi y Li Lisan se manifestaron en contra de participar en la conferencia sindical-profesional de los países asiáticos, convocada por los japoneses, los indios y [pueblos] de otros países subordinados o conectados al bloque anglo-americano, con tal de no irritar a Estados Unidos y a Inglaterra.

Esto explica, asimismo, el silenciamiento de la aproximación de Yugoslavia hacia China con una propuesta sobre el establecimiento de relaciones diplomáticas y el intercambio de embajadores.

Es notorio que, en una de las conversaciones en presencia de Mao Zedong, Zhou Enlai afirmase que «Si negamos la propuesta yugoslava y censuramos abiertamente su política, entonces, uno debe preguntarse, ¿cómo se supone que actuaríamos en caso de que Estados Unidos, que es la dueña de Yugoslavia, se nos aproximase?’

Entre sentimientos similares también se puede destacar la actitud negativa de Zhou Enlai hacia la llegada a Shangái y Tianjin de grupos de especialistas soviéticos, dado que los grandes intereses económicos de Estados Unidos e Inglaterra están concentrados en esos dos puntos.

Tales actitudes son el resultado de la presión ejercida hacia el CC del PCCh por los demócratas burgueses y otros elementos capitalistas del país, que desearon y desean el más próximo reconocimiento de la nueva China tanto por Estados Unidos como por Inglaterra, de forma que, apoyándose en estos Estados imperialistas, la burguesía china pueda prevenir la profundización de la democratización de China y no permitir el fortalecimiento y ensanchamiento de la amistad entre China y la Unión Soviética». (Informe de Iván Kovalev a Stalin, 24 de diciembre de 1949)

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