
En un comunicado publicado el miércoles, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de EE.UU. afirmó que una red, dirigida por el financiero Said al-Yamal, supuestamente ha transferido decenas de millones de dólares a Yemen en apoyo a la actividad de Ansarolá.
Washington acusa a dicha red de enviar combustible, otros productos derivados del petróleo y productos básicos a Asia occidental y África y, con las ganancias, financiar a Ansarolá.
El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, manifestó que tales sanciones fueron coordinadas con los aliados de Washington en el Golfo Pérsico en respuesta a los recientes contraataques yemeníes contra Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
“Estados Unidos sigue firmemente comprometido a ayudar a Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos a defenderse a sí mismos y a las decenas de miles de ciudadanos estadounidenses que viven en el Golfo [Pérsico] contra estos ataques hutíes”, aseveró Blinken.
Tales medidas fueron tomadas después de que las fuerzas yemeníes realizaran varios ataques de represalia contra los EAU y el régimen saudí, que encabeza una coalición invasora que agrede, con una guerra injusta y bloqueo integral a Yemen desde 2015.
Arabia Saud lanza diariamente decenas ofensivas contra los civiles yemeníes, por lo que el Ejército yemení está cada vez más determinado en vengar por la sangre de sus víctimas y continuar sus ataques de represalia contra las instalaciones estratégicas saudíes, el país que agredió Yemen hace casi siete años bajo el pretexto de restaurar en el poder al fugitivo expresidente yemení Abdu Rabu Mansur Hadi.