El portavoz de la Cancillería de Irán, Naser Kanani, ha condenado este sábado el ataque “violento y racista” en París (capital de Francia) que resultó en la muerte de tres personas de la comunidad kurda y ha expresado sus condolencias a las familias de las víctimas.
“La República Islámica de Irán está profundamente preocupada por el peligro que corren las vidas de las personas, especialmente los musulmanes, las minorías y los inmigrantes”, ha aseverado.
Además, ha enfatiza que la policía de Francia debe mostrar “moderación” al abordar las congregaciones pacíficas de manifestantes.
Criticando el historial político del Gobierno francés al adoptar políticas discriminatorias hacia las minorías y los inmigrantes, así como sus actos de violencia contra los manifestantes, Kanani ha subrayado la necesidad de “una investigación imparcial” sobre el incidente de París para ayudar a aclarar sus dimensiones.
Por segundo día consecutivo, París ha sido escenario del enfrentamiento entre la policía y miembros de la comunidad kurda, enfadados por la muerte el viernes de tres miembros de su comunidad en un tiroteo, de carácter racista.
La policía antidisturbios de la capital francesa ha recurrido a gases lacrimógenos para dispersar a los indignados kurdos que exige respuestas y protección al gobierno ante ataques racistas.