“(…) Aún no tenemos suficiente capacidad de producción para ayudar a Ucrania en la medida y al ritmo que se nos pide”, declaró Geoana en una rueda de prensa en Rumanía, donde participa en el Foro de Bucarest.
De acuerdo con el vicesecretario, en el actual contexto de seguridad, la alianza “no puede permitirse el lujo” de ignorar la situación en Ucrania.
Anteriormente, el periódico estadounidense The Washington Post calificó la decisión del nuevo gabinete eslovaco de bloquear el envío de municiones a Ucrania por valor de más de 40 millones de euros como la primera señal concreta del creciente cansancio entre los partidarios de Kiev en la OTAN.
El portavoz del Parlamento eslovaco, Peter Pellegrini, declaró el 8 de noviembre que, al bloquear otro paquete de ayuda militar a Ucrania, el Gobierno eslovaco había frenado el vaciado de los depósitos del Ejército del Estado.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, declaró ante la decisión de las autoridades eslovacas que confiaba en que continuará el apoyo de la alianza a Ucrania.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, comentó que la negativa de Eslovaquia a seguir armando a Kiev no tendrá mucho impacto en el desarrollo de los acontecimientos, dado que su participación en los suministros “no fue tan grande”. Según el vocero, es Washington el que está al frente de todo el proceso.