El capitalismo de estado en el estado proletario y los sindicatos

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La nueva política económica introduce una serie de modificaciones sustanciales en la situación del proletariado, y, por consiguiente, en la de los sindicatos. La masa aplastante de los medios de producción en la esfera de la industria y el transporte queda en manos del Estado proletario. Junto a la nacionalización de la tierra, esta circunstancia demuestra que la nueva política económica varía la esencia del Estado obrero, modificando, sin embargo, esencialmente los métodos y las formas de la construcción socialista, puesto que admite la emulación económica entre el socialismo en construcción y el capitalismo. que aspira a resurgir, en base a dar satisfacción, a través del mercado a los muchos de millones de campesinos.

Los cambios de forma en la construcción socialista están motivados por la circunstancia de que, en toda la política de transición del capitalismo al socialismo, el Partido Comunista y el Poder soviético emplean ahora métodos especiales para esta transición, actúan en una serie de aspectos por métodos diferentes que antes, conquistan una serie de posiciones mediante un nuevo rodeo por decirlo así, realizan un repliegue para pasar nuevamente, más preparados, a la ofensiva contra el capitalismo.. Particularmente, son admitidos hoy y se desarrollan en el libre comercio y el capitalismo, que deben estar sujetos a una regulación por el Estado, y por otra parte, las empresas estatales socializadas se organizan sobre la base de de la llamada autogestión financiera.

Es decir, del principio comercial, lo que dentro de las condiciones de atraso cultural y de agotamiento del país, inevitablemente hará surgir, en mayor o menor grado, en la conciencia de las masas la contraposición entre la administración de determinadas empresas y los obreros que trabajan en ellas. El Estado proletario, sin variar su esencia, puede admitir la libertad de comercio y el desarrollo del capitalismo solo hasta ciertos limites y únicamente a condición de una regulación por parte del Estado, (vigilancia, control, determinación de formas, orden, etc.) del comercio privado y del capitalismo privado.
El éxito de tal regulación depende no solo del poder estatal, sino más aún, del grado de madurez del proletariado.

Esta tarea debe ser colocada abiertamente en uno de los primeros lugares, el aparato de los sindicatos debe ser reconstruido en correspondencia con esto, modificado o complementado, deben organizarse comisiones para el arbitraje de conflictos, deben crearse fondos para los casos de huelga, fondos de ayuda mutua, etc. Mientras existan las clases, la lucha de estas es inevitable. Durante el periodo de transición del capitalismo al socialismo es inevitable la existencia de las clases, y el programa del P.C. de Rusia dice, de una manera absolutamente precisa, que sólo estamos dando los primeros pasos en la transición del capitalismo al socialismo. Por eso, tanto el Partido Comunista como el Poder soviético, lo mismo que los sindicatos, deben reconocer abiertamente la existencia de la lucha económica y su inevitabilidad.

En un Estado proletario debe exigirse de los miembros de los sindicatos sólo la comprensión de la disciplina entre camaradas y de la necesidad de que las fuerzas obreras se unan para defender los intereses de los trabajadores y para ayudar al poder de los trabajadores, es decir, al Poder soviético. El Estado proletariado debe estimular la unión sindical de los obreros, tanto en el sentido jurídico como el material. Pero los sindicatos no deben tener ningún derecho sin deber.

El proletariado es el fundamento de clase del Estado que efectúa la transición del capitalismo al socialismo En un país en el que predominan en un grado enorme los pequeños campesinos, el proletariado puede cumplir con éxito esta tarea sólo a condición de que la ligazón con la aplastante mayoría de los campesinos se lleve acabo de un modo extraordinariamente hábil cauteloso y gradual. Los sindicatos deber ser el colaborador más directo e imprescindible del poder del Estado, cuya dirección en toda su labor política y económica está a cargo de la vanguardia consciente de la clase obrera; el Partido Comunista, siendo en general escuela de comunismo, los sindicatos deben ser en particular escuela de administración de la industria socialista, y luego, gradualmente, de la agricultura, para toda la masa de obreros, y después, para todos los trabajadores.

Los sindicatos participan en la creación de todos los organismos económicos y organismos del Estado ligados con la economía proponiendo sus candidatos e indicando su antigüedad, experiencia, etc.
Es imperiosamente necesario un contrapeso a esto en forma del reforzamiento de la lucha contra las influencias pequeño burguesas sobre la clase obrera.

INSTITUTO DE MARXISMO LENINISMO DEL C.C. DEL PCUS

Texto del Partido Comunista (b) de Rusia.

Julio Tuñón Osoro

1 COMENTARIO

  1. “.. a condición de que la ligazón con la aplastante mayoría de los campesinos se lleve acabo de un modo extraordinariamente hábil, cauteloso y gradual.” Pregunta: y se ha hecho de este modo? Porque la Historia nos dice otra cosa… Me parece que después de un siglo, la extraordinariamente funesta obra de colectivización forzosa no ha ocurrido el debate necesario. Me refiero, entre nosotros, los que nos creemos comunistas. Si lo han hecho los enemigos nuestros (…y también algunos compañeros) así que, claro, SU variante de verdad histórica se ha impuesto. En este caso la culpa es nuestra! Aunque nunca es demasiado tarde aclarar uno de los episodios más oscuros, más dolorosos de nuestra Historia…

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