Rusia desclasifica documentos sobre cómo la Alemania nazi implicó a menores soviéticos en sabotajes

Publicado:

Durante la Segunda Guerra Mundial, a los jóvenes los seleccionaban en campos de concentración y orfanatos, y les atraían a escuelas de inteligencia con comida y ropa limpia, de acuerdo con documentos desclasificados por el Servicio Federal de Seguridad ruso para el Día del Niño.

Noticias populares

Durante la Segunda Guerra Mundial, el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos de la URSS (NKVD, por sus siglas en ruso) descubrió que los nazis habían enviado a jóvenes soviéticos a la retaguardia del Ejército Rojo en misiones de reconocimiento y sabotaje. La investigación reveló que los servicios de inteligencia alemanes habían creado escuelas de inteligencia en el territorio temporalmente ocupado de la URSS bajo el disfraz de orfanatos.

 

“En el grupo de los más pequeños había hasta 20 niños de entre 7 y 10 años, incluidas dos niñas. En el grupo de los mayores había hasta 30 niños de entre 11 y 15 años. Los niños estaban familiarizados con las tareas de reconocimiento. En las clases se les explicaba cómo dibujar un plano de ubicación de puntos de tiro, cuarteles generales, cañones, tanques (…). En el grupo superior, además, se les enseñaba a manejar armas, granadas y a minar vías férreas”, indican documentos desclasificados sobre una de estas instituciones.

El reclutamiento de jóvenes soviéticos formaba parte de las actividades de propaganda de Hitler entre los ciudadanos soviéticos, explica a RT el historiador de los servicios especiales Ígor Pijalov.

“Intentaron enviar prisioneros de guerra soviéticos reclutados en los campos, niños y colaboradores a la retaguardia del Ejército Rojo. El énfasis no estaba en la calidad, sino en la cantidad. La inteligencia alemana consideraba un éxito cumplir las tareas, incluso por una pequeña parte de los enviados”, explica.

Los reclutadores sometían a los niños a un adoctrinamiento. Tras las duras condiciones de vida en el campo de concentración, los niños recibían inmediatamente buena ropa, pan blanco, mantequilla, salchichas y dulces. Todo ello “suponía un fuerte contraste” con el ambiente del campo, señalan los documentos.

Durante las clases en la escuela de inteligencia, a los jóvenes les enseñaban topografía, subversión, entrenamiento en formación, tiro y uso de paracaídas. Al mismo tiempo, los encargados les decían que las autoridades soviéticas habían declarado a los prisioneros “enemigos del pueblo” y que el único camino para ellos era “luchar contra el Ejército Rojo”.

Luego, los niños eran llevados a la retaguardia del Ejército Rojo con víveres y explosivos. No les entregaron ningún documento, esperando que su ausencia no despertara sospechas debido a su edad. Al mando alemán no le interesaba el destino de los jóvenes agentes. La operación fue considerada un éxito aunque dos de 100 personas cometieran sabotaje.

Sin embargo, los planes de recurrir a jóvenes soviéticos no dieron a la inteligencia nazi los resultados esperados.

“A juzgar por los documentos conocidos, el efecto de estas actividades fue más que modesto. La mayoría de los niños, al llegar a territorio soviético, se entregaron inmediatamente a las autoridades”, subraya Pijalov.

Paralelismos históricos

Los servicios de seguridad ucranianos están utilizando casi los mismos métodos en la actualidad, creen los expertos.

“Las FFAA de Ucrania cometen cada vez más crímenes a manos de niños, reclutando a menores a los que piden que envíen fotos o coordenadas de nuestras tropas, para luego atacar nuestras posiciones y a civiles con artillería”, afirma la vicepresidenta de la Duma Estatal de Rusia, Anna Kuznetsova.

Utilizan mentiras sobre la historia de Rusia para inducir a la juventud rusa a traicionarla, declaró a RT el académico ruso especializado en asuntos militares e internacionales, Andréi Koshkin.

“El propio sistema de educación propagandística que funciona hoy en Ucrania, con sus ‘antiguos príncipes ucranianos’ y su ‘héroe Bandera’ no es mejor que los campos de la Abwehr”, explica.

Stepán Bandera fue un ultranacionalista ucraniano que ejerció como líder de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (proscrita en Rusia) en la primera mitad del siglo XX. Sus ideas antijudías, antirrusas y antipolacas lo hicieron acercarse a la Alemania nazi antes y durante su invasión a la URSS.

Los mitos históricos sobre el pasado se difunden activamente entre las generaciones más jóvenes. De este modo, las autoridades ucranianas intentan “inclinar a la juventud rusa hacia la traición y el sabotaje, así como alimentar el odio hacia nuestro país entre sus hijos”, concluye el experto.

Ya en 2022, Moscú instó a las organizaciones internacionales a prestar atención a la política de Kiev de atraer a menores para que participen en las actividades de grupos neonazis.

La confirmación de estos pensamientos se puede encontrar en una serie de acontecimientos de gran repercusión, la información sobre los cuales provocó una fuerte reacción en Internet.

Un video que circula por las redes muestra a una cantante ucraniana que actuó ante menores de edad en Kiev con una polémica canción sobre “el cadáver del ruso Iván”. Otro video muestra a combatientes ucranianos menores de edad que cantan una canción glorificando al colaborador nazi Stepán Bandera y hacen saludos nazis.

spot_img

DEJA UN COMENTARIO (si eres fascista, oportunista, revisionista, liberal, maleducado, trol o extraterrestre, no pierdas tiempo; tu mensaje no se publicará)

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias

China desarrollará un GPS para la Luna

Este sistema de navegación lunar constará de 21 satélites colocados en cuatro tipos de órbitas diferentes.