La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, respondió en una nueva entrevista con RT si la diplomacia está pasando a un segundo plano en la escena mundial, qué tendencias irán cobrando fuerza en la política global y cómo superar la expansión de la ‘ley de más fuerte’.
«Sabe, cuando usted dice que ahora vemos cómo la diplomacia pasa a un segundo plano, que los países se respetan menos entre sí, quiero hacerle una pregunta: ¿con qué lo compara? Le recuerdo que, antes del proceso de descolonización y antes del final de la Segunda Guerra Mundial, muchos ni siquiera consideraban necesario escuchar a los países, a los pueblos que decían que estaban injustamente sometidos«, dijo la vocera.
«Es decir, sabe, ahora, en este sentido, no estamos atravesando nada realmente nuevo. Pero, a mi modo de ver, una experiencia de diálogo basado en el respeto mutuo ya existe«, agregó.
«Por eso, comprenda, ese breve momento histórico, por el cual, en definitiva, muchos dieron la vida durante la Segunda Guerra Mundial, para nosotros la Gran Guerra Patria, precisamente luchando por la igualdad de derechos, por una libertad verdadera y auténtica, existió. Pero no hay que olvidar que por ello hubo que luchar. Y eso es lo que está ocurriendo ahora. Volvemos a luchar por poder ser libres», enfatizó la diplomática.
«Quien es más fuerte, tiene más razón»
En este sentido, precisó que, «en realidad, todo el desarrollo histórico anterior no suponía ningún diálogo en pie de igualdad entre los Estados». «Quien fuera más fuerte, más poderoso, quien hubiera conquistado, sometido o, tal vez, incluso destruido a otro, se consideraba, entonces, que era el que tenía la razón», explicó.
«Quien, por así decirlo, empleaba todo el arsenal de posibilidades —y no vamos ahora a enumerar cuáles, pero hasta llegar a la destrucción—, ese, en consecuencia, podía llamarse a sí mismo dueño del mundo. Pero el siglo XX aportó una nueva realidad. Cuando el mundo pasó, por así decirlo, del método de la fuerza o de las intrigas, al menos, a la prueba de un modelo ligado a la construcción de las relaciones internacionales sobre la base del derecho internacional. Por eso, por supuesto, nosotros pertenecemos a aquella generación que ya disfrutó de tales posibilidades», indicó.
«Pero, vuelvo a decir: sí, ahora irán cobrando fuerza también otras tendencias: quien es más fuerte, tiene más razón, quien es más poderoso, quien puede, por así decirlo, permitirse más, ese es el que tendrá la razón. Y así sucesivamente», admitió.
«Hay que seguir tanto defendiendo los intereses nacionales como luchando por un orden jurídico internacional de las relaciones internacionales. Sí, sin duda, estamos pasando a un mundo policéntrico. Pero ese mundo policéntrico no representa el caos. Representará centros de poder que tendrán determinadas características», aseveró. «Se irán configurando esos polos partiendo de las capacidades económicas, geopolíticas, logísticas y civilizacionales. Y eso, por así decirlo, sin duda, no será un fenómeno de un solo día. Por ello también habrá que luchar. Y existirán tendencias vinculadas al deseo y al afán de un determinado círculo de países de volver a jugar al juego llamado ‘la propia exclusividad’ y ‘el dominio del mundo desde una posición de fuerza'», detalló.
Zajárova concluyó diciendo que, posiblemente, «alguien tendrá el deseo de inventar de nuevo algún tipo de mundo unipolar», pero, según pronostican Rusia y los principales científicos y analistas, el futuro, en definitiva, pertenece al mundo multipolar.


