Vietnam se enfrenta a la necesidad de modernizar su modelo de crecimiento, pasando de industrias intensivas en mano de obra a sectores de mayor valor añadido, señaló el directivo en declaraciones al periódico electrónico gubernamental.
Chakraborty recalcó que pese a demostrarse claramente la resiliencia de la economía vietnamita frente a los desafíos globales, “detrás de las cifras positivas subyace la necesidad de reformas más profundas para garantizar la calidad del crecimiento”.
El actual dinamismo económico de la nación indochina no es simplemente una recuperación tras las crisis, sino que refleja los factores fundamentales que se han fortalecido a lo largo de muchos años de integración, consideró.
De acuerdo con el experto, para mantener un crecimiento elevado y sostenible Vietnam no puede depender únicamente de los motores tradicionales, sino que necesita centrar su atención en mejorar la productividad y la eficiencia de la economía.
Si bien Vietnam se ha integrado profundamente en las cadenas de valor globales y ha desarrollado una sólida base manufacturera orientada a la exportación, el valor agregado del sector interno sigue siendo bajo, puntualizó.
En ese sentido el director del BAD en este país del sudeste asiático manifestó que “la ventaja de los bajos costos laborales no es sostenible a largo plazo. Esto subraya la necesidad urgente de mejorar su posición en la cadena de valor global”.
Para mejorar su posición, dijo, el BAD destaca cuatro factores clave: un entorno empresarial transparente, acceso a capital a largo plazo, infraestructura de alta calidad y mano de obra cualificada.
“Estas son condiciones fundamentales para que Vietnam pase de participar en las cadenas de suministro a generar mayor valor dentro de ellas”, indicó Chakraborty.
Por otra parte, señaló como una de las recomendaciones estratégicas formuladas por esa institución financiera fue que mejorar la eficiencia energética es mucho más rentable que centrarse simplemente en el desarrollo de nuevas fuentes de energía.
Esto indica un cambio de enfoque, pasando de la expansión del suministro a la optimización del uso de la energía en todo el sistema, explicó.
Chakraborty se afirmó también que el BAD “valora enormemente los recientes avances en la reforma institucional de Vietnam, en particular el establecimiento de un papel central para el sector privado y los esfuerzos por simplificar los procedimientos”.
Se espera que la simplificación del aparato administrativo a dos niveles y el aumento de la descentralización hacia las autoridades locales mejoren significativamente la velocidad de toma de decisiones, vaticinó.

