
«El mayor fracaso de la política imperialista es que, a más de 60 años, nuestra Revolución esté en pie y que existan jóvenes de Cuba y en el mundo dispuestos a dar hasta su vida por salvaguardarla».
La Unión de Jóvenes Comunistas ratificó así el compromiso de las nuevas generaciones, en respaldo a la Declaración del Gobierno Revolucionario, y a la convocatoria del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, para llevar la verdad de Cuba a cada rincón del planeta.
La organización calificó de indoblegable la determinación en la defensa del modelo de sociedad escogido, la soberanía y la paz, inspirados en quienes le propinaron al imperialismo estadounidense su primera derrota en abril de 1961.
Ante la escalada de agresiones, la juventud reafirmó que los principios forjados desde el ejemplo de los mártires son más fuertes que cualquier amenaza.
El comunicado enfatiza en que no existe espacio para la rendición, y que las presiones solo pueden conducir a fortalecer la unidad, la capacidad de resistencia e innovación.
Reitera la denuncia del bloqueo, «que adquirió un carácter genocida cualitativamente superior con la aprobación de la Orden Ejecutiva del 29 de enero», traducida en un cerco energético «orientado a generar hambre, miseria y desesperación para provocar un estallido social».
La declaración revela las pretensiones de utilizar a los jóvenes como el factor decisivo en un retorno al capitalismo, pero «nosotros no seremos sujetos pasivos ante coacciones externas».
La convocatoria está planteada, desde siempre y en todos los espacios físicos y digitales: proteger la verdad y el sueño de crear una sociedad más justa.

