En mayo de 1886, la sangre obrera derramada en Chicago encendió una lucha que aún arde en el mundo: el combate contra la explotación capitalista y el camino irrenunciable hacia la vida y la emancipación de los trabajadores; y este 1ro de mayo, en todos los rincones del planeta, la clase obrera evocará su martirio no como un acto de fe ni de resignación, sino como un grito de guerra que retumba contra la explotación del capital.
Hoy, los trabajadores del mundo tienen razones de sobra para levantarse: múltiples demandas brotan desde las fábricas, los campos y las ciudades, allí donde la explotación se profundiza y la vida se precariza. Entre ellas, resuena con fuerza la condena al recrudecimiento de la agresividad del imperialismo estadounidense que, junto al sionismo israelí, ha llevado la guerra al Medio Oriente, con ataques e intervención militar contra Irán y Líbano en un conflicto que ha escalado con bombardeos y despliegue de tropas, desarrollan un genocidio contra el pueblo palestino, al tiempo que mantiene políticas de presión y agresión contra pueblos como Venezuela y Cuba.
La agresividad del imperialismo estadounidense no es un hecho aislado, sino el síntoma de una decadencia que arrastra desde hace años; una respuesta desesperada por preservar su hegemonía mundial frente a quien identifica como su principal rival, la China imperialista, que hoy le disputa espacios de poder económico y geopolítico. En esa pugna entre potencias, donde se reconfiguran alianzas y se intensifican conflictos, —como tantas veces en la historia— son los trabajadores, la juventud y los pueblos quienes cargan con el peso de la crisis, la guerra y la explotación.
Ante esta realidad, los trabajadores y los pueblos no pueden ni deben tomar partido por una u otra potencia; el imperialismo, por su propia naturaleza, es rapaz y enemigo de los pueblos, sin importar el rostro con el que se presente. En medio de la agudización de las contradicciones interimperialistas, nuestra posición es clara: no nos alineamos con una u otra potencia, sino con quienes resisten y luchan.
Tomamos partido por los pueblos que combaten por su emancipación, por su derecho a existir con dignidad y soberanía. Levantamos nuestras banderas de solidaridad con Irán, Líbano, el heroico pueblo palestino y con todos aquellos que, en cualquier rincón del mundo, enfrentan la explotación capitalista, la opresión y la violencia. Sus luchas son nuestras luchas, porque en cada una reside la posibilidad de un futuro diferente, un mundo sin clases ni explotación.
En el contexto actual, llamamos a unir a todas las fuerzas antiimperialistas y antifascistas para enfrentar a los enemigos de los pueblos. Es necesario cerrarles el paso con una unidad firme y poderosa, que no sea solo consigna, sino acción organizada y consciente.
Que nuestra fuerza se exprese en la acción cotidiana, en cada espacio donde los trabajadores resisten, en cada país donde se levantan voces contra la explotación y la injusticia. Construyamos un frente que actúe globalmente, nutrido por las batallas concretas que libramos en nuestros territorios, capaz de golpear al imperialismo y abrir camino a la emancipación.
El sistema capitalista enfrenta hoy un momento crítico que desnuda su incapacidad para garantizar la vida. Mientras asistimos a un proceso mayor de concentración de la riqueza en pocas manos, las condiciones de existencia de la clase trabajadora y de los sectores populares se deterioran de forma alarmante.
Las políticas de ajuste económico, ejecutadas por gobiernos al servicio del capital, solo han provocado el crecimiento de los índices de pobreza, el aumento del desempleo y niveles de explotación. El capitalismo no es —y nunca fue— una opción de bienestar para los pueblos.
Para alcanzar la verdadera emancipación, es un imperativo histórico derribar el sistema capitalista-imperialista. En su lugar, edificar una sociedad nueva, fundada en expropiación a los expropiadores, la justicia, el trabajo libre y digno: la sociedad de los trabajadores, el socialismo.
¡Viva el 1ro de Mayo, día internacional de la unidad, lucha y solidaridad de la clase obrera!
¡Viva la lucha de los trabajadores!
¡Muerte al imperialismo y al sionismo criminales!
Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML)
Comité de Coordinación
Mayo de 2026


