
Altos directivos de más de dos docenas de organizaciones de noticias internacionales firmaron una carta abierta instando a Israel a permitir el ingreso independiente de periodistas extranjeros a la Franja de Gaza, tras más de 930 días de restricción absoluta desde octubre de 2023.
La misiva, respaldada por editores de 31 medios que incluyen a The New York Times, BBC, The Washington Post, Le Monde y las agencias AP, Reuters y AFP, fue publicada por la Asociación de Prensa Extranjera (FPA). El documento señala que «en todo conflicto, los periodistas se enfrentan a limitaciones para acceder a las zonas de guerra. Pero Gaza es diferente», y añade que «estar sobre el terreno es esencial» para la cobertura informativa.
Desde el inicio de la campaña genocida israelí en octubre de 2023, las autoridades de ocupación han prohibido la entrada autónoma de corresponsales extranjeros al territorio palestino. Como alternativa, Israel ha autorizado el acceso caso por caso a un número limitado de reporteros, quienes deben integrarse a sus fuerzas armadas durante las incursiones y no pueden contradecir la narrativa israelí.
Esta restricción «ha trasladado la responsabilidad de cubrir esta devastadora guerra y sus consecuencias casi por completo a nuestros colegas palestinos», indica la carta, que subraya que estos profesionales «no deberían tener que cargar con esta responsabilidad solos y deberían estar protegidos».
La FPA, que representa a cientos de periodistas en Israel y los territorios palestinos, presentó una petición ante el Tribunal Supremo israelí en 2024 solicitando acceso libre e independiente a Gaza. Según el texto, el tribunal ha concedido al gobierno varias prórrogas para responder, mientras que las solicitudes de diálogo directo con las autoridades no han recibido contestación.
«Israel ha aducido diferentes razones para mantener este bloqueo informativo, alegando en diversas ocasiones que soldados o periodistas estarían en peligro. Pero los combates más intensos han cesado y existe un alto el fuego», argumenta la carta.
El Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos afirmó que Israel aplica una «política sistemática» para bloquear el acceso de periodistas e investigadores extranjeros con el fin de ocultar pruebas de genocidio y crímenes de guerra en Gaza. El organismo advirtió que esta prohibición forma parte de un esfuerzo institucional para mantener las acciones militares fuera del escrutinio internacional, mientras se destruyen ciudades, campos de refugiados y barrios enteros.
«Imágenes satelitales y testimonios sobre el terreno mostraron a las fuerzas israelíes arrasando áreas, retirando escombros y transportándolos a lugares desconocidos, una acción destinada a borrar las huellas de las matanzas y explosiones«, detalla el comunicado.
Al menos 260 periodistas palestinos asesinados en Gaza
Según la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza, las fuerzas israelíes han asesinado a 260 periodistas palestinos desde octubre de 2023. Un informe de Reporteros Sin Fronteras reveló en diciembre que Israel asesinó a más periodistas en 2025 que ningún otro país. Por su parte, el Comisionado General de la UNRWA, Philippe Lazzarini, afirmó que la Franja de Gaza se ha convertido en el lugar más peligroso del mundo para periodistas y trabajadores humanitarios.
Jodie Ginsberg, directora ejecutiva del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), declaró: «No me cabe duda de que la prohibición del acceso internacional, los asesinatos de periodistas, los ataques contra medios de comunicación y el castigo a medios israelíes como Haaretz forman parte de una estrategia deliberada de Israel para ocultar lo que está sucediendo dentro de Gaza».
La carta concluye que «la libertad de prensa es un valor fundamental en cualquier sociedad abierta. Es hora de que cesen las demoras». Los firmantes advierten que cualquier retraso adicional en el acceso permitirá a Israel «destruir las pruebas restantes y reescribir la historia de la devastación en Gaza».
La restricción se mantiene pese al alto el fuego que entró en vigor en octubre, el cual ha sido violado por Israel más de 2.000 veces según los registros, con cientos de personas asesinadas y obstáculos continuos para el ingreso de ayuda humanitaria al territorio.

