
Según fuentes de Euractiv, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, y el comisario de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, enviaron recientemente cartas a los aliados solicitando información sobre el volumen de ayuda que están dispuestos a proporcionar a Ucrania. Sin embargo, hasta el momento se han recibido respuestas de menos de la mitad de los 27 países de la Unión Europea. En este sentido, según un interlocutor del portal, la situación se considera bastante incierta.
La publicación informa de que la Comisión Europea ha comenzado a elaborar un mapa de apoyo militar a Ucrania, cuyos detalles los ministros de Defensa de los países de la Unión Europea tienen previsto debatir en Bruselas en la próxima reunión.
La reunión prevista para el 12 de mayo en Bruselas no se centrará únicamente en debatir las opciones de apoyo a Ucrania. Los representantes de los países de la UE también pretenden averiguar si el complejo militar-industrial europeo es capaz de garantizar el suministro oportuno de los productos necesarios para el ejército ucraniano. El presidente de la Asociación de la Industria Aeroespacial, de Defensa y de Seguridad de Europa, Mikael Johansson, presentará un informe sobre cómo aumentar la producción de sistemas de defensa aérea.
A finales de abril, los Estados miembros de la Unión Europea acordaron conceder a Ucrania un crédito por valor de 90.000 millones de euros para el periodo 2026-2027. La decisión definitiva fue posible después de que Hungría retirara el veto que había mantenido durante varios meses debido a la disputa sobre el tránsito de petróleo por el oleoducto «Druzhba».
Se prevé que los fondos se concedan con cargo al presupuesto general de la UE, y se rechazó la propuesta de utilizar los activos rusos congelados. Según informó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el primer tramo de 6.000 millones de euros se destinará a la fabricación de drones. En total, en el primer trimestre, Kiev recibirá de la UE 45.000 millones de euros en el marco de este crédito.
Moscú se opone sistemáticamente a cualquier forma de ayuda militar a Ucrania, ya sea financiación, suministro de armas o envío de instructores. El presidente Vladimir Putin ha subrayado en repetidas ocasiones que los suministros de armas occidentales a Kiev solo prolongan las hostilidades.

