

La jefa de departamento del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, Kim Yo Jong, hizo pública el día 18 la declaración siguiente:
Volvió a revelarse claramente la posición pobre del Occidente que se ve obligado a ser fiel a la acción habitual del coro de «desnuclearización» reconociendo que esto es el objeto irrealizable.
En la cumbre G7 efectuada en Francia, EE.UU. y otros países occidentales repitieron la insistencia anacrónica en la «desnuclearización» haciendo sin ton ni son las censuras políticas infundadas contra la República Popular Democrática de Corea.
G7, culpable principal que destruye la paz y la seguridad del mundo y el sistema internacional de no proliferación nuclear, no tiene calidad de hablar de la opción soberana de la RPDC ni el derecho a negarlo.
Expongo el fuerte descontento y lástima al abuso de autoridad de ese grupo que deviene la violación directa a la Constitución de nuestro Estado y lo condeno categóricamente con el término más claro.
Ellos saben muy bien que no se realizará jamás la «desnuclearización«, proyecto definitivamente acabado, y en el caso contrario, revelan solamente la falta de juicio político y la sensibilidad a la realidad.
Evidentemente dicho, la insistencia en la «desnuclearización» perdió completamente su carácter de la época y no se alterará según las voces de censura de algún grupo.
Por su enorme poder destructivo, el arma nuclear se convierte en el medio de violación contra la humanidad si la tienen las fuerzas de injusticia, pero sirve de un medio imprescindible para frenar la injusticia si la poseen las fuerzas de justicia.
No pueden vencer la injusticia sólo con las voces de preconizar la justicia, la paz, el orden internacional y los principios. Y sería una tontería estar con brazos cruzados ante las amenazas militares incluso el uso de armas nucleares.
La RPDC que había sido del blanco permanente y duradero de la amenaza nuclear de los rivales alcanzó las armas nucleares para defender a sí mimo, razón por la cual nadie tendrá ninguna preocupación de esos artefactos a excepción de los enemigos que tratan de dañarnos. He aquí precisamente el enfoque con que deben reconsiderar la irracionalidad de la insistencia de la «amenaza nuclear» de la RPDC.
Las armas nucleares son el medio poderoso para la defensa de la soberanía que ha atribuido la Constitución de la República y además devienen la piedra angular para la paz.
Serán eternas la naturaleza y la existencia de nuestras armas nucleares como medios de autodefensa y contramedida.
La posesión de armas nucleares es nuestro interés medular a ser mantenido sin falta y la «desnuclearización» es la línea roja que no permite ni un paso de retroceso.
En todos los casos si atentan los intereses medulares del país poseedor será una peor opción catastrófica





