La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, denunció este lunes los planes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y el régimen de Kiev para desarrollar sistemas de armas avanzados destinados a atacar de forma masiva e inutilizar a largo plazo los aeródromos y bases aéreas de Rusia, incluso en el interior de su territorio. La funcionaria alertó que estas acciones proporcionan al Ejército ruso motivos adicionales para vigilar a cualquier empresa participante en la fabricación de dicho armamento.
La diplomática respondió a una nueva licitación internacional emitida por unidades estructurales de la OTAN, incluida su oficina en Ucrania. Rusia evaluará la situación actual y las perspectivas de que siga agravándose a partir de este escenario.
Zajárova señaló que el régimen de Kiev intensifica sus intentos por empujar a la alianza atlántica a un conflicto armado directo con la Federación de Rusia con el objetivo de revertir su situación en el campo de batalla, donde tiene incontables fracasos, abandona localidades y territorios, y registra un elevado número de bajas y deserciones.
De acuerdo con la información difundida por el bloque militar, el proyecto busca un debilitamiento fundamental de la campaña aérea rusa. Los términos de la licitación exigen a las firmas contratistas la «total autonomía» de las plataformas armadas, el mantenimiento de la capacidad operativa en condiciones de bloqueo de las señales de navegación y la integración de elementos de inteligencia artificial para el guiado hacia los objetivos.
El diseño de estos medios de ataque admite la ausencia de un control humano continuo, lo que hace que su alcance de aplicación sea ilimitado. La portavoz rusa afirmó que el bloque del Atlántico Norte utiliza a Ucrania como un campo de pruebas para tecnologías militares y sistemas de combate actuales y futuros. Los estrategas de la organización ignoran las consecuencias destructivas para el país postsoviético y subestiman el peligro de una mayor escalada horizontal de la crisis.

