Eslovaquia y otros países no contribuirán al nuevo paquete de ayuda militar a Ucrania, valorado en 70.000 millones de euros. Así lo afirmó el presidente eslovaco, Peter Pellegrini, en una entrevista con el programa ‘En la Política’ del canal TA3, donde también se refirió a los resultados de la cumbre de la OTAN en Turquía y a la postura de su país respecto al gasto en defensa.
«Eslovaquia no estuvo sola en esta postura. Se mantiene nuestro criterio de que no vamos a ayudar con armas ni a contribuir financieramente al rearme de Ucrania», señaló el mandatario, quien insistió en que la prioridad debe ser la capacidad de defensa del propio país y no agradar a «alguien al otro lado del océano». Según el presidente, Hungría, la República Checa y otros Estados han adoptado una postura similar.
El presidente eslovaco calificó como poco realista alcanzar el 5 % del PIB en gasto militar, tal como se ha mencionado en algunos foros, y recordó que Eslovaquia ya supera ligeramente el 2% actual. No obstante, advirtió sobre los riesgos de que la economía dependa a largo plazo de la industria armamentística, a pesar de que el país ya exportó material militar por más de 3.500 millones de euros el año pasado.
«No estoy convencido ni quiero que la economía eslovaca se base únicamente en la industria armamentística en el futuro», afirmó Pellegrini. «Creo firmemente que la guerra más allá de nuestras fronteras terminará algún día y que volveremos a invertir masivamente en educación y en tecnologías modernas», señaló.
Por otra parte, el presidente criticó que la cumbre de la OTAN se haya centrado casi exclusivamente en el envío de armas y sistemas de defensa, dejando de lado las iniciativas diplomáticas. «No existe una solución puramente militar para este conflicto», agregó, al tiempo que lamentó la ausencia de esfuerzos concretos para sentar a ambas partes en una mesa de negociación.

