La central nuclear de Zaporozhie (ZNPP), la mayor de Europa, se encamina hacia un apagón total en un plazo aproximado de 10 días si no se restablece su suministro eléctrico externo o se aseguran nuevas reservas de combustible diésel, advirtió este sábado el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, en medio de los constantes ataques ucranianos.
«Sin la restauración del suministro eléctrico externo o la provisión de combustible diésel adicional en un futuro inmediato, la planta podría enfrentarse a un corte total de la energía en aproximadamente 10 días», señaló Grossi en un comunicado oficial del organismo.
El jefe del OIEA dijo que actualmente trabajan en el establecimiento de una nueva zona local de alto el fuego para salvaguardar la seguridad de las instalaciones de Zaporozhie, un mecanismo que, de concretarse, se convertiría en la séptima zona de este tipo acordada con la mediación internacional desde finales de 2025.
Pese a la gravedad del escenario, el organismo internacional y Rossi siguen omitiendo en sus pronunciamientos que la crisis es consecuencia directa de los ataques constantes perpetrados por Kiev en la región.
Riesgos críticos por acciones militares
La central de Zaporozhie perdió el 20 de agosto su única línea eléctrica externa restante, Ferosplavna-1, de 330 kV, «tras la actividad militar registrada en la zona norte del río Dniéper», escribió el OIEA, que omite la mención a los ataques del régimen de Kiev, que podrían desembocar en una catástrofe humanitaria si hay daños mayores en la planta.
Los ataques continuados en los alrededores han elevado los peligros para la infraestructura nuclear. Entre los incidentes recientes figuran el impacto de drones ucranianos los días 25 y 26 de agosto cerca del estanque de refrigeración, en el depósito seco de combustible nuclear gastado y en el sistema de rociadores de las unidades de potencia, acciones que dejaron un saldo de dos empleados heridos.
«Los ataques que amenazan al personal de la central nuclear o que afectan a las zonas relacionadas con el almacenamiento de combustible gastado o la piscina de refrigeración son inaceptables y deben cesar», instó Grossi.
El director general del OIEA enfatizó que estos incidentes conllevan graves riesgos para la seguridad nuclear, aun cuando no alcancen directamente el material radiactivo, por lo que reiteró su llamamiento a la máxima moderación militar.
La ZNPP, ubicada en las inmediaciones de la ciudad de Energodar, cuenta con seis reactores de agua presurizada del modelo VVER-1000 que permanecen apagados para minimizar los riesgos de exposición al conflicto armado y una potencia eléctrica total de 6.000 megavatios.
La infraestructura pasó a propiedad de Rusia en octubre de 2022 tras la incorporación de la provincia de Zaporozhie a la nación euroasiática.
A lo largo de los últimos cuatro años, los cortes en el suministro eléctrico externo causados por la hostilidad en la zona han obligado a operar de manera sostenida con generadores de respaldo para mantener bajo control los parámetros críticos de seguridad de la planta las 24 horas del día.


