
El primer ministro de la India, Narendra Modi, planteará durante la cumbre del bloque, programada para este fin de semana en Nueva Delhi, un plan para interconectar las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) de los países miembros en las transacciones transfronterizas. Esta iniciativa marca un giro respecto a su postura previa de crear una divisa común, buscando reducir costos y la dependencia bancaria.
A diferencia de otras propuestas orientadas a crear un sistema de pago unificado que rivalice con el mecanismo occidental SWIFT, Nueva Delhi prefiere evitar que el bloque sea percibido como una coalición de carácter antidólar o antioccidental. En su lugar, el gobierno indio fomenta el empleo de las monedas nacionales en el intercambio comercial y aboga por entrelazar los sistemas de pago móvil instantáneo destinados a operaciones minoristas de menor cuantía.
La utilización de divisas locales en el comercio interno del grupo ha registrado un notable incremento a raíz de las sanciones impuestas por Occidente contra Rusia. De acuerdo con Ivan Nosov, director del banco ruso Sberbank en la India, el 96 % de los intercambios comerciales entre ambas naciones se ejecuta mediante mecanismos basados en la rupia y el rublo.
El comercio bilateral entre Rusia y China se canaliza casi en su totalidad en yuanes y rublos. El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, afirmó: «Rusia ha alcanzado recientemente un nivel en el que el 90 % de todas las operaciones y transacciones con los países del BRICS se realizan en monedas nacionales».
Actualmente, 9 integrantes del bloque ya cuentan con monedas digitales propias: Brasil (Drex), India, Indonesia, Irán, China, Rusia, Arabia Saudita (Digital Riyal), Emiratos Árabes Unidos y Sudáfrica (Khokha).
El primer ministro de la India planteará este plan sobre las monedas digitales durante la próxima cumbre de los BRICS, planificada para este 12 y 13 de septiembre, bajo el lema «Construyendo para la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad», que contará además con la presencia del presidente ruso, Vladímir Putin y el mandatario de China, Xi Jinping

