
Ventura de Jesús (Granma).— Quien la hubiera visto por aquellos primeros años fundacionales de los Comité de Defensa de la Revolución (CDR) no habría podido pensar que, más de 60 años después, todavía esta mujer bondadosa y en extremo sencilla conservaría el mismo espíritu optimista y de lucha.
No necesita de muchas palabras para explicar esa constancia. «Nunca he perdido la fe en la Revolución ni en Fidel, y sigo con la guardia en alto porque ahora menos que nunca los CDR pueden dar la espalda a cosas tan sagradas».
Anilda Ruiz Pérez es una octogenaria matancera que sobrelleva un rosario de problemas, con un corazón bastante frágil, glaucoma en sus dos ojos y otros males de salud como hipertensión arterial y la conocida gota.
Aunque su vida es bastante complicada, y a pesar de su edad, no se rinde; ni siquiera luego del deceso de su esposo: «mi mano derecha e izquierda, 63 años juntos».
Ha consagrado su vida a la fragua revolucionaria sin poner reparos jamás a una sola de las tareas que le han encomendado en más de medio siglo.
«Seguiré dando pelea», asegura esta anciana guerrera que es la coordinadora de la Zona 87, en el consejo popular Peñas Altas, de las más sobresalientes en el trabajo de los CDR, en la provincia de Matanzas.
«El amor por mi Patria y por lo que hago me ha hecho perder el sentido del tiempo», expresa cuando sale a relucir el tema de los años en esa función.
Dice orgullosa que todos los vecinos la quieren y respetan. «Nos llevamos como familia y, aunque son tiempos muy difíciles, todos saben cuánto me importa que las cosas se hagan bien».
Vive orgullosa del resultado de su trabajo y de quienes la acompañan en esta labor, pues la zona 87 es Vanguardia Nacional desde 1995. Todo el mundo la conoce en el reparto Reynolds García.
No olvida el movimiento popular en torno al barrio para defender a la Revolución del enemigo interno y externo en los primeros años de la constitución de los CDR. Fueron tiempos duros en los que sobresalió el valor del pueblo cubano, recuerda.
A la altura de los tiempos retadores que vivimos, afirma que «es vital mantener la unidad. La situación es sumamente difícil, con problemas de todo tipo, pero no se puede bajar la guardia. Hay que mantener el permanente contacto, reunirse y chequear las tareas, que el cederista note la pujanza y la utilidad de lo que se va a hacer.
«Eso sí, hay que predicar con la fuerza del ejemplo, algo que tengo bien claro. Creo que por eso la gente me sigue. Pase lo que pase, yo me reúno todos los meses con mis presidentes. Y como regla, antes de dar una tarea me preocupo por ellos y sus familias. Todos están agobiados por los apagones, la falta de agua potable, el precio de los alimentos, en fin, son limitaciones para no perder de vista.
«A los más jóvenes, nacidos la mayoría en el periodo especial, hay que incentivarlos y ofrecerles la oportunidad de asumir, y al propio tiempo exigirles y ayudarlos».
-Hay quienes cuestionan el papel de los CDR en estos tiempos…
-No son los CDR de hace 60 años, pero la esencia de su constitución sigue vigente, que es defender a la Revolución. Por eso es que el enemigo pretende desmantelarlos.
«Y no es culpa de la Revolución todo lo que estamos pasando. Hay que entender eso. Entonces ese es el combate que hay que ganar a diario en el barrio, y no es nada fácil».
Otro detalle de importancia para Anilda es la solidaridad que debe primar entre los vecinos. Los frutales de su patio, dice con humildad, benefician a no pocos.
«De mis matas de mango comen toda la cuadra y otros cederistas de la zona. Este año no parieron mucho, pero alcancé a repartir 75 jabas».
Añade que, de forma similar, sucede con la producción de aguacate, mango y plantas medicinales. «Lamentablemente las bibijaguas me comieron la mata de naranja y una de anón».
-¿Qué piensan hacer en la zona para celebrar el aniversario 66 de la organización?
-Nuestra zona tiene la tarea de organizar el Festival Nacional de Materias Primas. Y además de eso vamos a realizar una actividad como es habitual, nada extraordinario, pero con entusiasmo.
«Con el respaldo de muchas personas haremos una caldosa gigante. Ya disponemos de la mayoría de los insumos, comprados por los cederistas y con la ayuda de una mipyme radicada en la zona. También a entregar una canastilla.
«Queremos mostrar lo que habitualmente concebimos. Nada extra, lo que hacemos todos los años, esta vez con la motivación adicional de que nuestra provincia resultó Vanguardia Nacional de los CDR. Lo vamos a poner todo bien bonito».

