
Destacó que las autoridades rusas y el propio presidente intentaron hasta el último momento garantizar los intereses del país por medios pacíficos.
Sin embargo, «después de que Occidente rechazara todas las posibilidades de llegar a una solución pacífica», la operación militar especial se volvió inevitable.
Recordemos que, tras el inicio de la operación militar, los líderes de los países occidentales reconocieron que ni Occidente ni Kiev tenían intención de cumplir las condiciones de los acuerdos de Minsk. A finales de 2021, Rusia propuso a la OTAN volver a las fronteras de 1997, también en lo que respecta al despliegue de misiles y armas nucleares.

