
El líder supremo de la Revolución Islámica de Irán, Mojtabá Jamenei, denunció este viernes, operaciones de falsa bandera por parte de Israel en la región, como una «estratagema» para sembrar división entre la nación persa y los países vecinos.
«Los ataques contra algunos lugares de Türkiye y Omán son un ardid que el enemigo sionista utiliza para sembrar división entre la República Islámica de Irán y sus vecinos, y es posible que esto ocurra también en otros países» expresó el líder iraní a través de sus redes sociales.
El Ayatolá enfatizó que los ataques no han sido llevados a cabo por la fuerzas iraníes ni por el frente de la resistencia, además de advertir que parte de las estrategias enemigas son una «operación mediática», que apunta hacia la «psique» de las personas con el objetivo de dividir la «unidad nacional» y afectar la «seguridad».
De esta manera, el líder supremo expresó sus condolencias a «los familiares y allegados de los mártires de la Guerra Impuesta de los 12 Días, del golpe de Estado de enero y de esta última guerra impuesta, así como los mártires de la seguridad y la guardia fronteriza».

«En el año transcurrido, nuestro pueblo vivió tres guerras militares y de seguridad. La primera fue la del pasado mes de junio, cuando el enemigo sionista, con la ayuda directa de EE.UU. y en plenas negociaciones, infligió el martirio a cerca de un millar de nuestros compatriotas», añadió.
Más adelante, se refirió a las protestas desestabilizadoras orquestadas desde el extranjero: «la segunda guerra fue el golpe de Estado de enero. EE.UU. y el régimen sionista, creyendo que los problemas económicos impuestos harían que el pueblo iraní llevara a la práctica el plan del enemigo, perpetraron innumerables atrocidades utilizando a sus mercenarios«.
«La guerra actual se desató bajo la ilusión de que si el enemigo lograba martirizar a la cúpula del sistema y a algunas figuras militares influyentes, generaría miedo y desesperanza en el pueblo y así haría realidad su sueño de dominar Irán y luego desmembrarlo», concluyó Mojtabá Jamenei
El líder supremo resaltó la labor del pueblo y las fuerzas armadas iraníes en la defensa de la soberanía persa, destacando su fortaleza y unidad, como muestra de victoria ante las constantes agresiones de Estados Unidos y el régimen israelí.
Agresiones de Estados Unidos e Israel
Israel y Estados Unidos lanzaron ataques conjuntos contra Irán la madrugada del 28 de febrero, asesinando desde entonces a más de 1.300 iraníes, incluyendo 171 niñas, al ayatolá Alí Jameneí y varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia iraní, Esmaeil Khatib.
La agresión también ha provocado la destrucción o graves daños en miles de infraestructuras civiles, viviendas, centros médicos y escuelas en todo el territorio iraní, constituyendo un crimen de guerra agravado, según los estatutos enmarcados en el derecho internacional y los acuerdos de Ginebra.
En medio de la crisis, Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su sucesor por la Asamblea de Expertos del Liderazgo de Irán, garantizando la estabilidad institucional y la continuidad de la Revolución Islámica.
En represalia directa por los ataques, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra sitios estratégicos de Israel y contra bases estadounidenses ubicadas en diversos países de Oriente Medio.
Adicionalmente, Irán ejecutó una serie de ataques masivos contra «instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos» en la región, impactando la infraestructura energética. Asimismo, llevó a cabo el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas mundial, lo que ha provocado una suba abrupta en el mercado energético.

