
El documento adoptado en la ciudad brasileña de Porto Alegre expresa de manera explícita su respaldo a Cuba frente al criminal bloqueo impuesto por Estados Unidos y las amenazas contra su soberanía, al tiempo que confirma el apoyo a todas las iniciativas de solidaridad con la nación antillana.
Asimismo, manifiesta el repudio a la agresión militar contra Venezuela y al secuestro y encarcelamiento del presidente Nicolás Maduro y de la diputada Cilia Flores, y defiende la lucha por su liberación.
También repudia el ataque militar contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel, y plantea respeto a la autodeterminación del pueblo de la República Islámica, además de pedir el fin de las sanciones unilaterales.
La declaración muestra igualmente su respaldo a la causa palestina frente a la ofensiva israelí, al afirmar que la lucha del pueblo en Gaza y en Cisjordania es la causa de la humanidad.
Igualmente, denuncia la injerencia extranjera en Haití, apoya la lucha del Frente Polisario por la independencia del Sahara Occidental, y comparte la causa del pueblo puertorriqueño por la autodeterminación y la independencia.
En el documento, la I Conferencia Internacional Antifascista por la Soberanía de los Pueblos, que se celebró del 26 al 29 de marzo, se compromete a continuar la lucha sin descanso y a constituirse como un espacio de construcción de unidad frente al ascenso de la extrema derecha y las agresiones imperialistas.
Frente a la barbarie, levantamos la bandera de la solidaridad internacional, de la lucha de los pueblos y de un futuro socialista, ecológico, democrático, feminista y antirracista, apunta la declaración.
Además de lo expresado en ese texto final, durante los diferentes espacios del evento hubo numerosas acciones y pronunciamientos de apoyo a las naciones sometidas a agresiones imperialistas.
El pasado jueves, en la marcha de apertura del evento, estuvo presente un cartel con el mensaje “Defender Cuba es defender Brasil”, junto al cual desfilaron también banderas de esa nación caribeña, Venezuela, Irán, Palestina y la República Árabe Saharaui Democrática.
De igual modo, los participantes en mesas de debate condenaron los ataques a países como Venezuela, Cuba, México, Irán, Palestina, Libia y Siria, y denunciaron la existencia de un proceso global, en el que los pueblos están enfrentando la agudización de la ofensiva agresiva de Estados Unidos.

