La principal amenaza para la seguridad marítima en la actualidad proviene de los países de la UE, que «se dedican a un descarado pillaje en el mar», violando el derecho internacional. Así lo afirmó en el Consejo de Seguridad el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, quien añadió que la situación actual no solo socava el comercio mundial y agrava la crisis económica, sino que también puede provocar una escalada militar.
«La situación es que las amenazas a la seguridad marítima ya no provienen tanto de piratas u otros elementos criminales, sino de los nuevos filibusteros del siglo XXI: los países de la UE, que no dudan en capturar y detener buques mercantes, violando flagrantemente la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982», afirmó. «Esto, a su vez, conduce a un menoscabo de la seguridad energética y alimentaria y crea problemas de carácter humanitario para los países en desarrollo».
«Sin embargo, a diferencia de los piratas, que izaban en sus barcos la ‘Jolly Roger’ —la bandera negra con una calavera—, los países occidentales intentan encubrir sus acciones ilegales alegando ‘medidas coercitivas unilaterales'», agregó el diplomático. Todo esto, añadió, «no es más que una ‘hoja de parra’ para encubrir el hecho de que la UE se dedica a un descarado pillaje en el mar».
Nebenzia también condenó los ataques de Ucrania contra buques civiles con pabellón ruso o que transportan combustibles rusos en diversas partes del océano mundial —muchos de los cuales se producen en las inmediaciones de las costas de países que simpatizan con el régimen de Zelenski— y dejó abierta la cuestión de la posible implicación de estos países.
El estrecho de Ormuz: la agresión de EE.UU. e Israel como causa raíz
Nebenzia prestó especial atención a la situación en el estrecho de Ormuz y criticó duramente la postura de los países de la Unión Europea. Recordó que la situación en esa zona es consecuencia de la agresión sin provocación previa de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, que ha acarreado un sufrimiento colosal para la población civil, el colapso de la estabilidad en la zona del golfo Pérsico y consecuencias a gran escala para la economía mundial, la seguridad energética y la seguridad alimentaria.
El diplomático subrayó que, en condiciones de guerra, el Estado ribereño agredido tiene pleno derecho a restringir la navegación en sus aguas territoriales con el fin de garantizar su seguridad.
La posición de Rusia: alto el fuego y vía diplomática
Rusia, según Nebenzia, aboga firmemente por el alto el fuego y el retorno al proceso político-diplomático para resolver las diferencias, garantizando al mismo tiempo los intereses de seguridad de todos los Estados de la región sin excepción.
El representante ruso advirtió que la retórica belicista solo provocará nuevos sufrimientos y víctimas entre la población civil, socavará aún más la estabilidad y la seguridad de todos los Estados de la región —incluido Israel— y no contribuirá en absoluto a desbloquear el estrecho de Ormuz.


