
A pocos días del Día Internacional del Trabajo, David Rodríguez, secretario general de Bases Magisteriales, denunció el grave deterioro en las condiciones laborales del sector docente en El Salvador.
El dirigente gremial apuntó contra la sobrecarga laboral y la vulneración de derechos adquiridos para 40.000 maestros, quienes, según afirmó, «viven con miedo, en incertidumbre» ante decisiones administrativas que violan la Ley de la Carrera Docente y la Constitución.
Rodríguez también criticó la «arrogancia de funcionarios», quienes exceden sus atribuciones legales, dado que solo la Asamblea Legislativa tiene la potestad de eliminar plazas públicas, advirtió que estas decisiones podrían derivar en futuros procesos judiciales, además de denunciar la falta de cumplimiento del debido proceso en casos disciplinarios.
Indicó que al menos 50 docentes han sido absueltos de acusaciones, pero no han sido restituidos ni han recibido los salarios correspondientes. “Hay compañeros que pasaron hasta cinco años sin salario, perdieron sus viviendas y su estabilidad familiar. La ley establece que deben ser reinstalados y compensados, pero eso no está ocurriendo”, señaló.
La sobrecarga laboral representa otra preocupación central, los docentes son convocados fuera de su horario, incluso en madrugadas, fines de semana y días festivos, sin compensación adecuada, para gestionar la logística de entrega de paquetes escolares y programas gubernamentales.
Rodríguez lamentó que el trabajo docente se ha «desnaturalizado», desviando el enfoque de la enseñanza a tareas logísticas mal planificadas, mientras a cuatro meses del inicio de clases, algunos paquetes escolares aún no han sido entregados, pese a las promesas gubernamentales.
El dirigente también cuestionó la implementación desordenada de proyectos de infraestructura escolar, con muchas instituciones desalojadas sin una planificación adecuada, obligando a estudiantes y maestros a trasladarse a espacios improvisados sin ayuda económica, debido a que los del MOP o la DOM, explicó, dan solo 72 horas para estos traslados, generando estrés y preocupación.
Cabe destacar que las Bases Magisteriales docentes confirmaron su participación en la marcha del 1 de mayo, que partirá desde el Parque Cuscatlán de la capital. Además de hacer un llamado a trabajadores de distintos sectores a sumarse, Rodríguez enfatizó que no permitirán la participación de partidos políticos, «El Día del Trabajo es para los trabajadores, no para campañas electorales», expresó, asegurando mecanismos para evitar la infiltración de actores políticos y mantener una manifestación pacífica.
Las principales exigencias del magisterio incluyen el respeto a la estabilidad laboral y al debido proceso, el pago de compensaciones atrasadas a docentes retirados, mejoras en el sistema de salud del magisterio, el cumplimiento de la Ley de la Carrera Docente, así como la revisión de la carga laboral y condiciones de trabajo.
Por su parte, el Sindicato de Maestras y Maestros de la Educación Pública de El Salvador (SIMEDUCO) se suma a la marcha del 1 de mayo para demandar salarios más justos, el cese de la sobrecarga laboral, así como acceso a pensiones dignas y a un sistema de salud de calidad.
El sindicato recordó el origen del Día del Trabajador en las gestas de los mártires de Chicago en 1886, que lucharon por la jornada de ocho horas, «a casi 140 años de aquellas gestas, la clase obrera en El Salvador pierde cada día derechos conquistados», denunciaron.
SIMEDUCO también señaló el incumplimiento de contratos colectivos, la vulneración de derechos constitucionales en materia laboral, la realización de trabajo nocturno no remunerado, la reducción de vacaciones y la imposición de labores durante fines de semana.

