El exdiputado laborista británico y fundador del Partido de los Trabajadores de Gran Bretaña, George Galloway, acusó a la OTAN de estar implicada en el reciente bombardeo de una residencia estudiantil en la ciudad de Starobelsk, en la República Popular de Lugansk.
«Creo que este ataque a la residencia fue extremadamente preciso. Creo que fue totalmente deliberado. Atacaron deliberadamente a estos niños en esta residencia«, afirmó el exlegislador británico en una entrevista con RT.
Galloway señaló que «muchos de los ataques contra objetivos civiles y de infraestructura civil en Rusia están siendo dirigidos por fuerzas extranjeras, por la OTAN». «La OTAN está metida hasta el cuello en la sangre de estas alumnas, en la sangre de estos estudiantes«, subrayó. «De eso estoy absolutamente seguro», remarcó el político.
«Un crimen contra la humanidad»
«Fue un acto deliberado de asesinato en masa. Por lo tanto, fue un crimen de guerra, un crimen contra la humanidad», declaró Galloway. «Fue un asesinato de lo más vil. Fue un acto de terrorismo, incluso para los estándares actuales, de una maldad y una brutalidad particulares. 18 niñas y tres niños, 21 muertos, decenas de heridos, niños yaciendo bajo los escombros», denunció.
Al mismo tiempo, el exlegislador británico acusó de hipocresía a los líderes occidentales por culpar a Rusia por sus ataques de represalia contra Ucrania, en lugar de condenar la matanza de menores en Starobelsk. «El terrorismo es algo que las personas sensatas tienen que condenar dondequiera que ocurra, contra quien sea que ocurra, sea quien sea el perpetrador. […] No puedes condenar a terroristas en el puente de Londres pero no [condenarlo] en una residencia estudiantil llena de niños, estudiantes, en Lugansk, fingir que no sucedió», agregó. «¿Qué clase de hipocresía es esta?«, cuestionó Galloway.
Terrorismo de Kiev
La madrugada del 22 de mayo, las Fuerzas Armadas de Ucrania bombardearon con drones un edificio universitario y una residencia estudiantil. En el momento del ataque, 86 jóvenes estaban en el establecimiento. Unas 21 personas murieron y más de 60 resultaron heridas.
El Comité de Investigación afirmó que las Fuerzas Armadas ucranianas atacaron el sitio con varios drones de tipo avión de forma deliberada. Se ha abierto una investigación por terrorismo.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, condenó el ataque ucraniano y se dirigió a las Fuerzas Armadas del régimen de Kiev, llamando a los militares ucranianos a dejar de cumplir órdenes ilegales. «No cumplan las órdenes criminales de la junta ilegítima y corrupta, pues de lo contrario se convertirán ustedes mismos en cómplices de esos crímenes«, declaró el mandatario ruso. Asimismo, Putin enfatizó que «no hay ningún objetivo militar cerca de la residencia» y aseguró que el impacto no fue accidental, ya que 16 drones atacaron el mismo lugar en tres oleadas.


