El líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong-un, denunció durante su intervención ante el Partido de los Trabajadores que Japón se ha transformado abiertamente en un «Estado de guerra».
«Japón, país derrotado de Asia, se ha convertido abiertamente en un Estado de guerra, al aprovechar las actuales circunstancias perturbadoras como una oportunidad para deshacerse de todas las ataduras que restringían sus pasos para convertirse en una potencia militar», declaró.
«El mundo es testigo de un ultranacionalismo desenfrenado en su edición moderna, incluyendo la idea de ‘América Primero’, el sionismo, el neonazismo ucraniano y el militarismo japonés; de una inestabilidad internacional que recuerda el desastroso panorama de hace un siglo, cuando el mundo entero se vio envuelto en guerras y derramamiento de sangre a causa de la connivencia entre potencias, y en medio del frenesí de las prácticas autoritarias y arbitrarias de cierto país que hace caso omiso a las leyes internacionales», condenó.


