El Ejército de la República Islámica de Irán atacó con drones destructores Arash la base de Sakhir, en Baréin —donde se ubican helicópteros P-8 y aviones de reconocimiento del ejército estadounidense— y centros militares en Kuwait. La acción militar se ejecutó en la undécima fase de la Operación Relámpago, según informó el Departamento de Relaciones Públicas de la institución armada en un comunicado oficial.
El cuerpo militar de la nación persa declaró que la maniobra responde a los bombardeos continuados de EE.UU. contra infraestructura urbana y la población civil, que llegaron a su sexta noche consecutiva, han dejado al menos 40 muertos y más de 300 heridos, y alcanzado varias infraestructuras civiles. Medios locales informaron posteriormente que la base de la Quinta Flota de Estados Unidos, en Baréin, también fue blanco de represalias desde territorio iraní.
El Ejército iraní enfatizó su postura de defensa soberana ante la agresión extranjera: «La seguridad e independencia de esta patria divina son nuestra línea roja y responderemos con rapidez y decisión a las maldades del malvado enemigo».
El cuerpo militar advirtió al enemigo que cualquier error de cálculo al estimar la voluntad y perseverancia de la nación, así como la capacidad de combate del Ejército y del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), tendrá un alto costo.
Sexta noche consecutiva de bombardeos estadounidenses contra Irán
Esta respuesta militar ocurre tras una nueva oleada de bombardeos estadounidenses ejecutados entre la noche del jueves y el viernes en las regiones del sur de Irán, en la sexta noche consecutiva de agresiones del Pentágono. Ambos países se han estado atacando mutuamente todos los días durante casi una semana.
Los ataques del Pentágono impactaron infraestructuras civiles que incluyen puentes, una estación de tren, barrios residenciales y una terminal aérea, cuando han pasado unas tres semanas de la firma del memorando de entendimiento que debía poner fin a la guerra. La agencia de noticias IRNA dijo que se reportaron explosiones en las ciudades sureñas iraníes de Bushehr y Ahvaz. El Mando Central del ejército estadounidense alegó que estas operaciones buscan degradar aún más las capacidades militares de Teherán.
En la provincia de Hormozgán, las fuerzas de EE.UU. bombardearon tres puentes en el condado de Jemer, entre ellos la estructura clave que conecta Bandar Abbas con Lar, en la provincia de Fars. La ofensiva golpeó específicamente el puente sobre el río Shur, en Kahurestán, interrumpiendo por completo la circulación en el eje vial Bandar Abás-Kahurestán-Lar.
Los proyectiles alcanzaron las vías mientras circulaban vehículos civiles, provocando que cayeran de las estructuras. Funcionarios iraníes confirmaron varios muertos y heridos.
Los ataques estadounidenses también golpearon un barrio residencial en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, causando la muerte de un civil y lesiones a ocho personas, según la agencia de noticias Tasnim.
Después del incidente, la Universidad de Ciencias Médicas de Hormozgan puso en alerta máxima a todos sus equipos médicos y de socorro para atender de urgencia a los afectados. Adicionalmente, las fuerzas norteamericanas atacaron la estación de cruce ferroviario de la localidad, hiriendo a dos ciudadanos.
La ofensiva aérea causó fallos en el suministro de energía. En la isla de Kish, el impacto en una subestación eléctrica provocó un corte de luz. El Ministerio de Energía de Irán confirmó que los bombardeos afectaron las líneas eléctricas de Bandar Abbas y las aldeas circundantes, aunque aclaró que el servicio ya fue restablecido y la situación está estabilizada.
En el aeropuerto de Bandar Abbas se registraron explosiones y al menos un proyectil impactó directamente en sus instalaciones. Las fuerzas militares de EE.UU. también atacaron el aeropuerto de Iranshahr, en el sureste del país, donde se escucharon tres explosiones que dañaron depósitos de combustible e instalaciones eléctricas, además de dejar una persona herida.
El Ministerio de Sanidad de Irán reportó que la actual oleada de ataques estadounidenses ha dejado al menos 40 civiles muertos, incluyendo mujeres y niños, y más de 300 personas heridas.
Violación del Memorando de Islamabad y del alto el fuego
Los ataques del ejército estadounidense comenzaron a pocas semanas de que Teherán y Washington firmaran el memorando de entendimiento de 14 puntos. Este acuerdo buscaba poner fin a las guerras de Estados Unidos e Israel en distintos frentes, incluido Líbano, junto con el levantamiento de las sanciones de Washington, la retirada del bloqueo naval sobre Irán y el restablecimiento del tráfico comercial por el estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días.
Las fuerzas estadounidenses han violado en numerosas ocasiones el alto el fuego anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump el pasado 8 de abril, posterior a la última oleada de agresión conjunta estadounidense-israelí contra Irán.
Ante la persistencia de las hostilidades, la República Islámica ha respondido a la agresión no provocada con más de un centenar de ataques de represalia contra activos militares israelíes y bases de EE.UU. en Asia Occidental.


