España

El confinamiento de 300 estudiantes en un hotel de Mallorca es un secuestro colectivo

El juzgado de instrucción número 12 de Palma ha iniciado la tramitación de una de las querellas que se presentaron contra la directora general...

La multinacional del telemarketing, Emergia Contact Center, rectifica las condiciones del despido colectivo que anunció hace unos días

Tras ocho días de negociación, la dirección de la empresa ha reconocido que la afectación del centro de Barcelona generaba una profunda distorsión que impactaba en la formación de la mesa sindical

Proceso de negociación a espaldas de la clase obrera

F.J.Ferrer.— “Tout pour le peuple, rien par le peuple” 1 . Esta frase aparecida allá por el siglo XVIII y que definía la forma...

Operación de Estado: Un montaje policial a Pablo Hasél

Dos miembros de la Plataforma Llibertat Pablo Hasél relatan el montaje de la Guàrdia Urbana de Lleida, con testigo falso incluido, por el que...

🙂 Condenan al ‘pequeño Nicolás’ a tres años de cárcel por hacerse pasar por un enviado del rey de España para estafar a un...

Con tan solo 20 años se había codeado con parte de la élite española y se movía en círculos políticos y empresariales alardeando de sus contactos y sosteniendo que había colaborado con la Inteligencia española y con la Casa Real.

La guerra civil española. ¿Quién ayudó a los fascistas y quién a la república?

En total, hubo unos 300.000 soldados extranjeros, entre ellos unos 50.000 alemanes, 150.000 italianos, 20.000 portugueses, etc., que lucharon del lado de los nacionalistas en 1936 y 1939. Alemania envió allí 650 aviones, 200 tanques, 700 cañones, Italia envió unos 2 mil cañones, 241 mil fusiles, 950 tanques y carros blindados, 1000 aviones, 7.663 coches, 2 submarinos y 4 destructores. La intervención en España le costó al gobierno fascista 14.000 millones de liras, lo que equivale a 2/3 del presupuesto italiano en 1936-1937.

Microsoft revela que en el Estado Español se utilizó un software espía contra ciudadanos catalanes

Este código maligno, creado por la compañía israelí Candiru, fue usado en todo el mundo contra políticos, activistas proderechos humanos, periodistas, disidentes políticos, entre otros.

Organizarse, luchar y confluir

  Julio Díaz.— Sirva el título de este artículo para situar los tres requisitos imprescindibles para desconfinar la lucha obrera y popular, marcando su propia...