El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, mantuvo este lunes una conversación telefónica con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, informó la Cancillería rusa.
«Por la parte rusa se ha confirmado la posición de principio respecto a la inaceptabilidad de ejercer presión económica y militar sobre Cuba, incluyendo el bloqueo del suministro de energía a la isla, lo que podría provocar un grave deterioro de la situación económica y humanitaria en el país», señala el comunicado del ministerio.
En este contexto, Moscú expresó su «firme disposición a seguir prestando a Cuba el apoyo político y material necesario».
Nuevas amenazas de Trump a Cuba
La conversación tuvo lugar en medio de la intensificación de las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump a la nación caribeña.
El inquilino de la Casa Blanca firmó el 29 de enero una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con «numerosos países hostiles», de acoger a «grupos terroristas transnacionales» como Hamás y Hezbolá y de permitir el despliegue en la isla de «sofisticadas capacidades militares y de inteligencia» de Rusia y China.
Desde La Habana, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó: «Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales».
Posteriormente, Trump reconoció que su Administración mantiene contactos con la nación caribeña. El mandatario señaló recientemente a la prensa que están «hablando con la gente de Cuba, los más altos cargos de Cuba», y se dijo convencido de que «vamos a llegar a un acuerdo con Cuba», aunque calificó al país caribeño como «una nación en decadencia» que «ya no cuenta con Venezuela para sostenerla».
El 29 del pasado mes de enero tuvo lugar un acontecimiento importante: Irán, China y Rusia firmaron oficialmente un pacto estratégico integral, lo que marca un punto de inflexión decisivo en las relaciones internacionales del siglo XXI. Si bien el texto completo del acuerdo lo publican gradualmente los tres gobiernos, los medios públicos de Teherán, Pekín y Moscú han confirmado la firma y lo han descrito como la piedra angular de un nuevo orden internacional.
El pacto se produce en medio de décadas de creciente cooperación entre estos tres países. Irán y Rusia firmaron previamente un acuerdo de Asociación Estratégica Integral de 20 años, diseñado para profundizar sus lazos económicos, políticos y de defensa y mitigar el impacto de las sanciones occidentales. El tratado se firmó en enero del año pasado y, por otro lado, Irán y China están vinculados por un acuerdo de cooperación de 25 años, firmado inicialmente en 2021, destinado a desarrollar el comercio, la infraestructura y la integración energética.
Lo que hace que el nuevo acuerdo sea tan notable es que reúne explícitamente a las tres potencias en un marco coordinado, alineándolas en temas que abarcan desde la soberanía nuclear y la cooperación económica hasta la coordinación militar y la estrategia diplomática.
El gobierno de Teherán ha descrito el pacto como un compromiso conjunto con el respeto mutuo, la independencia soberana y un sistema internacional basado en normas que rechace la coerción unilateral», haciéndose eco de declaraciones similares de Pekín y Moscú.
El acuerdo no constituye —al menos según los textos iniciales públicados— un tratado formal de defensa mutua comparable al artículo 5 de la OTAN, que obligaría a un país a proporcionar apoyo militar a los demás. Los acuerdos previos entre Irán y Rusia se han abstenido sistemáticamente de establecer una garantía de defensa vinculante. Sin embargo, el acuerdo parece unir a tres grandes potencias dentro de una coalición política más amplia, definida por una oposición compartida al dominio militar y la coerción económica occidentales.
El acuerdo se basa esencialmente en una postura común contra el restablecimiento de las sanciones impuestas a Irán en relación con su programa nuclear, de conformidad con el Plan de Acción Integral Conjunto de 2015. Teherán, Pekín y Moscú ya han emitido declaraciones conjuntas rechazando los intentos europeos de activar el restablecimiento automático de las sanciones y han declarado cerrada la revisión del acuerdo nuclear por parte del Consejo de Seguridad de la ONU.
Por lo tanto, el nuevo acuerdo trilateral se centra tanto en la diplomacia y la retórica estratégica como en mecanismos concretos de defensa o económicos.
La correlación de fuerzas está cambiando en Oriente Medio
Trump ha reiterado sus amenazas de intervención militar contra Irán si no se negocia un acuerdo sobre su programa nuclear, llegando incluso a desplegar un grupo naval estadounidense en Oriente Medio. El nuevo pacto sirve de baluarte para Teherán y sus socios contra la presión militar unilateral estadounidense. Al presentar un frente unido, los tres gobiernos pretenden obligar a Washington a negociar desde una posición restrictiva en lugar de dominante.
En Oriente Medio el equilibrio de poder está cambiando. Irán, aislado durante mucho tiempo por las políticas occidentales, ahora se beneficia de la protección de dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Esa situación fortalece la posición regional de Teherán en zonas como Irak, Siria y el Golfo Pérsico, y complica las estrategias de disuasión convencionales implementadas por Estados Unidos y sus aliados del Golfo.
Para Europa, el acuerdo socava las pretensiones de Bruselas de mantener una influencia independiente en la diplomacia de Oriente Medio. Las potencias europeas han intentado repetidamente reactivar ciertos elementos del Plan de Acción Integral Conjunto, amenazando a Teherán con sanciones, pero la coordinación entre Irán, China y Rusia ha frustrado esos esfuerzos, revelando las limitaciones diplomáticas de Europa en un mundo menos comprometido con el consenso occidental.
Escapar de un sistema financiero centrado en el dólar
Desde una perspectiva económica, el acuerdo demuestra una mayor integración entre tres de las mayores economías no occidentales del mundo. Rusia y China ya han colaborado en la protección de inversiones y acuerdos comerciales bilaterales diseñados para eludir los sistemas financieros occidentales, como Swift, que se utilizan como instrumentos para imponer sanciones. Un pacto trilateral podría acelerar la creación de mecanismos financieros y rutas comerciales alternativas, reduciendo así la influencia económica occidental.
Irán, rico en recursos energéticos, se beneficia de un mayor acceso a los mercados y a las inversiones, en particular gracias a la Nueva Ruta de la Seda y a la búsqueda por parte de Rusia de alternativas a los mercados europeos, que se ven obstaculizados por las sanciones. En conjunto, estos avances sugieren una intensificación del comercio y una menor vulnerabilidad al sistema financiero centrado en el dólar estadounidense.
La dinámica militar y estratégica
Aunque no constituye una alianza formal, el pacto fortalece la cooperación militar entre los tres países. China y Rusia realizan regularmente ejercicios navales conjuntos en el Océano Índico y el Golfo Pérsico, ejercicios en los que también participa Irán, lo que demuestra su interoperabilidad e intereses de seguridad compartidos.
Estratégicamente, el acuerdo debería fomentar una planificación de defensa y un intercambio de inteligencia más coordinados, incluso si no se trata de un tratado vinculante que exija una intervención militar.
Para Estados Unidos y sus socios de la OTAN, los riesgos aumentan en muchas regiones: cualquier escalada con Irán podría desencadenar respuestas estratégicas más amplias que involucren a Pekín y Moscú, lo que incrementaría el riesgo de conflicto y reduciría la eficacia de las amenazas unilaterales.
A largo plazo, el acuerdo acelera la reestructuración multipolar de las relaciones internacionales. Durante décadas, Estados Unidos y sus aliados han dominado la arquitectura del mundo, desde los canales comerciales hasta los acuerdos de seguridad. Una alineación estructurada entre Irán, China y Rusia representa un eje alternativo que desafía la hegemonía occidental no a través de la competencia ideológica, sino mediante equilibrios de fuerza prácticos.
Queda por ver si el pacto evoluciona hacia un acuerdo de defensa más integral o se mantendrá como un marco diplomático y estratégico. Lo innegable es que el centro de gravedad se está desplazando, no hacia una simple dicotomía “el este contra el oeste”, sino hacia un orden mundial multipolar más complejo donde la influencia diplomática, la resistencia económica y las demostraciones de fuerza militar convergen de formas sin precedentes e impredecibles.
El ajuste ocurre en un escenario marcado por conflictividad social, protestas sindicales y reclamos de trabajadores estatales Foto: EFE
El Gobierno de Argentina despidió a 63.234 trabajadores del sector público entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, en el marco del programa de ajuste neoliberal impulsado por el presidente Javier Milei, según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
El director del organismo, Hernán Letcher, confirmó a una agencia internacional de noticias que el actual Gobierno argentino ejecutó uno de los recortes laborales estatales más profundos de las últimas décadas.
“Desde que asumió Milei estamos hablando de más de 60.000 puestos de trabajo del sector público perdidos”, señaló el economista.
De acuerdo con el informe, el empleo público nacional se contrajo 18,4 % en apenas 24 meses, como resultado de despidos masivos, no renovación de contratos y reestructuraciones administrativas.
El ajuste se concentró principalmente en tres áreas clave del Estado: los organismos descentralizados —entes públicos con autonomía técnica, administrativa y financiera— registraron 20.537 despidos, lo que representa una reducción del 15 % de su plantilla total. Este sector incluye instituciones vinculadas a servicios estratégicos, regulación económica y políticas sociales.
En los organismos que conforman el Poder Ejecutivo nacional el recorte fue aún más severo en términos porcentuales. La administración centralizada eliminó 16.918 puestos de trabajo, lo que equivale a una reducción del 30,2 % del personal.
Las dependencias del Gobierno central distribuidas en el territorio nacional también fueron alcanzadas por la política de ajuste. Este segmento perdió 3.199 empleos, lo que representa una contracción del 12,8 %.
Los despidos se inscriben dentro del programa económico del Ejecutivo, centrado en la reducción del gasto público, el achicamiento del Estado y la liberalización de la economía, exigencias alineadas con los compromisos asumidos ante organismos financieros internacionales.
Especialistas advierten que esta política impacta directamente en la capacidad operativa del Estado, afecta la prestación de servicios públicos y profundiza la precarización laboral en un contexto de caída del poder adquisitivo, aumento del desempleo y crecimiento de la pobreza.
La vigencia del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, firmado entre EE.UU. y Rusia, expira este jueves 5 de febrero. El presidente ruso, Vladímir Putin, propuso a Washington el pasado septiembre mantener durante un año más las limitaciones establecidas, pero la parte estadounidense aún no ha dado una respuesta clara a esta iniciativa.
El tratado existe desde hace más de 15 años y sigue siendo el único documento vigente entre Rusia y EE.UU. en materia de control de armas. Su expiración marcaría el inicio de una nueva etapa para los dos países con los mayores arsenales nucleares del mundo.
¿En qué consiste el tratado?
El Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, también conocido como START III, fue firmado por Rusia y EE.UU. el 8 de abril de 2010 y prorrogado sin condiciones previas por cinco años en febrero de 2021.
En virtud del acuerdo, las partes se comprometían a reducir sus fuerzas nucleares activadas hasta 700 portadores, 1.550 ojivas nucleares y 800 lanzadores.
Moscú suspendió en febrero del 2023 su participación en el pacto, debido a que Washington «destruyó la base legal en materia de control de armas y seguridad», al poner a actuar la infraestructura militar de la OTAN en contra de Rusia. Al mismo tiempo, Rusia siempre ha declarado que tiene la intención de cumplir con las restricciones previstas dentro del plazo de vigencia del acuerdo.
Putin propone mantener las limitaciones
En septiembre pasado, el líder ruso afirmó que Moscú está dispuesto a seguir adhiriéndose al tratado durante un año más tras su expiración, si Estados Unidos adopta medidas similares.
Durante una reunión del Consejo de Seguridad de Rusia, Putin recordó que este acuerdo sigue desempeñando un papel positivo en el mantenimiento del equilibrio estratégico y la previsibilidad en el ámbito de las armas ofensivas estratégicas.
«Un rechazo total del legado de este acuerdo sería, desde muchos puntos de vista, una medida equivocada y miope, que, en nuestra opinión, también tendría un impacto negativo en la garantía de los objetivos del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares», explicó.
Señaló que esta postura responde no solo al deseo de evitar una nueva carrera armamentista, sino también a la intención de garantizar «un nivel aceptable de previsibilidad y contención».
Reacción poco clara de EE.UU.
Comentando inicialmente la iniciativa rusa, el presidente estadounidense Donald Trump la calificó de «buena idea». Sin embargo, posteriormente no mostró preocupación por la posible expiración del tratado.
«Si expira, expira«, afirmó en una entrevista con The New York Times publicada en enero. «Simplemente haremos un acuerdo mejor», añadió, dejando además abierta la posibilidad de «involucrar a un par de otros actores».
La falta de una respuesta concreta por parte de Washington también fue señalada por Dmitri Medvédev, bajo cuya presidencia se firmó el tratado.
Barack Obama y Dmitri Medvédev | Sergei Guneev / Sputnik
«La implementación de la iniciativa rusa podría convertirse en una contribución significativa a la seguridad global y a la ampliación del diálogo estratégico con EE.UU. Sin embargo, hasta ahora no hemos recibido de Washington una respuesta oficial sustantiva a nuestra propuesta», afirmó en una entrevista con Kommersant la semana pasada.
Intento de incluir a China
Uno de los principales obstáculos para la prórroga del acuerdo es la intención de EE.UU. de incluir a China, argumentando que su arsenal nuclear está creciendo rápidamente. No obstante, el arsenal chino sigue siendo muy inferior al ruso y al estadounidense, representando entre el 11 % y el 12 % de su volumen.
«Washington considera que Pekín debe incorporarse a un nuevo formato de control. China, por su parte, no muestra intención de participar en acuerdos de este tipo. Rusia, a su vez, ha insistido en que también deberían incluirse los potenciales de Francia y el Reino Unido, algo que EE.UU. podría no aceptar», señala Vasili Kashin, director del Centro de Estudios Integrales Europeos e Internacionales de la Escuela Superior de Economía (Rusia).
Donald Trump y Xi Jinping | Andrew Harnik / Gettyimages.ru
«Pero incluso si se definiera el círculo de futuros firmantes, estos enfrentarían una compleja tarea para actualizar el aparato conceptual de los nuevos acuerdos. Los términos actuales responden a realidades de principios de siglo que han cambiado significativamente», añadió el experto.
Medvédev también calificó de poco realistas los intentos estadounidenses de incorporar a China al acuerdo. «En cuanto a posibles acuerdos multilaterales, hoy en día no existe una cola de interesados en debatir un nuevo régimen restrictivo más amplio que el formato Rusia–EE.UU. Diré más: estoy convencido de que el club nuclear se ampliará», declaró.
¿Qué pasará después?
Medvédev afirmó que, ante la ausencia de una respuesta estadounidense, Moscú evaluará la situación basándose en las acciones reales de Washington.
Por su parte, los expertos coinciden en que la expiración del tratado abriría una etapa impredecible y desfavorable para la seguridad internacional. «Por primera vez en 35 años, nos encontraremos en un vacío jurídico en uno de los ámbitos más importantes de la seguridad internacional», señala Alexéi Arbátov, director del Centro para la Seguridad Internacional del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de Rusia.
Por su parte, Prójor Tebin, director del Centro de Estudios Económicos Militares de la Escuela Superior de Economía, señaló a RT el aumento de la tensión que habrá tras la expiración del documento.
«Tras la expiración del tratado, el mundo no se derrumbará, pero se volverá aún más tenso y peligroso. Por ahora, no se puede hablar ni de la aceptación por parte de Washington de la propuesta rusa de mantener temporalmente de forma voluntaria las restricciones cuantitativas del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, ni de la reanudación del diálogo sustantivo entre Rusia y Estados Unidos sobre la estabilidad estratégica y un nuevo tratado, afirma.
Ministerio de Defensa de Rusia / Sputnik
Según el experto, esto podría empeorar la situación con el Tratado de No Proliferación Nuclear y el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares. «Probablemente se aumentarán los arsenales nucleares. En Estados Unidos, esta cuestión se debate activamente en la comunidad de expertos. Es probable que algunos Estados reanuden los ensayos nucleares. No se puede descartar la aparición de nuevas potencias nucleares en el futuro. Continuará la militarización del espacio, con consecuencias difíciles de prever», señala el analista.
Al mismo tiempo, según Tebin, incluso en caso de que se reanude el diálogo entre Moscú y Washington, no será fácil. «Esto se debe a una serie de factores: los arsenales nucleares de China, Francia y el Reino Unido, las armas nucleares no estratégicas, los sistemas de defensa antimisiles (incluido, entre otros, el programa estadounidense ‘Cúpula Dorada’), armas estratégicas no nucleares, el despliegue de armas nucleares fuera del territorio nacional, los nuevos sistemas de armas rusos, la militarización del espacio, las armas hipersónicas y la estabilidad estratégica en el ciberespacio», enumeró.
«Sin embargo, no hay que dramatizar demasiado la situación. En el pasado, durante la Guerra Fría, hubo momentos de tensión. Por supuesto, no nos gustaría volver a la lógica de la carrera armamentística nuclear de aquellos tiempos, y la situación se ha vuelto realmente más complicada», concluyó.
«Ya se ha llevado a cabo la limpieza en Pridorozhny y se está avanzando en dirección oeste, hacia la población de Zaporozhye, que es clave para nosotros», ha declarado Andrey Marochko (cita según TASS).
El experto militar ha señalado que la liberación de Pridorozhny permitirá a los combatientes rusos «aislar» al grupo de las Fuerzas Armadas de Ucrania en Orekhove y comenzar a avanzar hacia Zaporozhye. Además, según él, en esta dirección se observan «brechas» en la defensa del enemigo.
«Se han recibido repetidas denuncias de abandonos arbitrarios de posiciones, es decir, los combatientes ucranianos están huyendo de la línea de combate. Y es extremadamente difícil retenerlos aquí, ya que en algunas zonas la línea defensiva es como una malla, lo que nuestros militares están aprovechando muy hábilmente», ha declarado Marochko.
Recordemos que anteriormente los combatientes del grupo de tropas «Vostok» de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa liberaron Pridorozhnoye, en la región de Zaporozhye.
Según el comunicado oficial, Macron autorizó a sus servicios especiales a poner en marcha operaciones de magnicidio, inspirado en intentos de secuestro previos contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Foto: EFE.
El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) realizó este lunes 2 de febrero una grave denuncia sobre planes orquestados por el presidente francés, Emmanuel Macron, para eliminar a líderes incómodos en el continente africano. Según el comunicado oficial, Macron autorizó a sus servicios especiales a poner en marcha operaciones de magnicidio, inspirado en intentos de secuestro previos contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
El organismo ruso, interpretó las acción del intento del Golpe de Estado como una búsqueda de revancha política ante la pérdida de influencia francesa en la región del Sahel. El SVR detalló que la estrategia gala se centra en desestabilizar países indeseables mediante el uso de grupos terroristas locales y la colaboración del régimen ucraniano, que suministra drones e instructores a los combatientes.
El objetivo principal de estas bandas es Malí, donde buscan crear condiciones para derrocar al presidente Assimi Goita a través de ataques a suministros de combustible y terror contra civiles. Asimismo, Moscú alertó sobre intenciones de sembrar el caos en la República Centroafricana y organizar un golpe de Estado en Madagascar, país que ha manifestado su firme interés en fortalecer relaciones con el bloque de los BRICS.
Esta realidad desmontada por la inteligencia rusa pone de manifiesto el fracaso de la línea política de Macron, quien no logró desprenderse de la reputación de Francia como una metrópoli parásita que saquea a sus antiguas colonias. El comunicado lamenta que París haya pasado a apoyar directamente a extremistas, convirtiéndolos en sus principales aliados para obstaculizar el desarrollo soberano de los pueblos africanos.
Con esta denuncia, Rusia reafirma su compromiso con la seguridad de las naciones del Sur Global y advierte sobre el peligro que representan las pretensiones neocoloniales francesas para la estabilidad internacional en un mundo que avanza hacia la multipolaridad. Por su parte, el Gobierno de Burkina Faso realizó un balance estratégico de su lucha contra el extremismo, informando que la soberanía estatal se extiende ya sobre el 74 por ciento del territorio nacional.
Durante su comparecencia ante la Asamblea Legislativa de Transición, el primer ministro Jean Emmanuel Ouedraogo destacó que este avance representa un crecimiento sostenido desde 2023, cuando el control apenas rozaba el 69 por ciento. Esta recuperación territorial es el resultado de una ofensiva militar decidida que permitió arrebatar zonas críticas a los grupos violentos que azotan al país africano desde 2015, marcando un hito en la estabilidad de la región del Sahel bajo el liderazgo del gobierno de transición.
La reconquista generó resultados tangibles para la población, con la liberación de 442 pueblos y la reapertura de 73 prefecturas y ayuntamientos que anteriormente estaban bajo el yugo insurgente. Ouedraogo detalló que más de 600 escuelas y 38 estructuras sanitarias retomaron sus actividades, garantizando el retorno de los servicios públicos esenciales a las comunidades desplazadas.
Operaciones militares clave en el valle de Sourou y la estabilización de ciudades estratégicas como Djibo permitieron, además, la reanudación de actividades económicas fundamentales, como la explotación minera en Boungou, fortaleciendo la resiliencia económica de la nación frente al asedio terrorista. Para sostener este esfuerzo de liberación, el Estado burkinés realizó un incremento masivo de sus fuerzas de seguridad, reclutando a 16.000 soldados, 2.000 policías y casi 15.000 Voluntarios para la Defensa de la Patria (VDP).
Este despliegue cuenta con el respaldo del Fondo de Apoyo Patriótico, que movilizó 222.000 millones de francos CFA para financiar las operaciones durante 2025. Las autoridades recalcaron que, tras años de crisis y desplazamientos forzados, la actual estrategia de defensa popular no solo recupera tierra, sino que restaura la dignidad soberana del pueblo frente a las pretensiones de grupos extremistas y la injerencia extranjera en el continente.
El Diario Oficial de la Unión Europea publicó la modificación de las reglas de origen que permite a Marruecos extender los beneficios arancelarios a productos agrícolas y pesqueros del Sáhara Occidental, eliminando la obligación de identificar el origen real en el etiquetado. Desde este momento, mercancías procedentes del territorio ocupado pueden acceder al mercado comunitario bajo la denominación de regiones marroquíes, lo que deja a los consumidores europeos sin información clara sobre su procedencia.
La decisión, que modifica el Protocolo número cuatro del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Marruecos, otorga a los productos del Sáhara Occidental las mismas preferencias comerciales que a los del reino marroquí. La medida tiene efecto retroactivo desde el 3 de octubre de 2025, tras la publicación de la Decisión número 2/2025 del Consejo de Asociación UE-Marruecos.
Las autoridades noruegas encarcelaron este lunes a Marius Borg Hoiby, de 29 años, detenido la noche del pasado domingo, tras ser acusado de nuevas amenazas con cuchillo y de vulnerar una orden de alejamiento contra una mujer residente en el acomodado barrio de Frogner, en Oslo, indica NRK.
El Tribunal del distrito de Oslo ha determinado que Hoiby —hijastro del príncipe heredero Haakon de Noruega— quede en prisión preventiva durante 4 semanas por riesgo de reincidencia, en una vista sin presencia del acusado ni de las partes.
Los nuevos hechos que se le imputan habrían tenido lugar el pasado fin de semana e incluyen agresión, amenazas con arma blanca y quebrantamiento del veto de visitas, que le prohíbe todo contacto con la llamada «mujer de Frogner», ya identificada como víctima en otros procedimientos. Hoiby ya había admitido anteriormente otros incumplimientos de dicha orden de alejamiento.
Violaciones, amenazas de muerte y drogas
El ingreso en prisión llega en vísperas de un juicio de alto perfil que inicia el 3 de febrero, en el que Hoiby deberá responder por 38 presuntos delitos, entre ellos cuatro violaciones, violencia en relaciones cercanas, amenazas de muerte, maltrato, daños, alteración del orden público, grabaciones sexuales ilícitas y transporte de drogas. Parte de estos cargos se basan en un incidente del 2020, cuando el acusado admitió haber transportado 3,5 kilos de marihuana, así como en episodios de violencia y vandalismo vinculados a consumo de alcohol y cocaína desde el verano del 2024.
Hoiby niega los cargos más graves, incluidos los de violación y varias de las acusaciones de violencia sexual, aunque ha reconocido algunos hechos de agresión y daños materiales. El macroproceso supone un reto importante para la monarquía noruega, dado el vínculo familiar del acusado con la princesa heredera Mette‑Marit, aunque él no posee título nobiliario ni derechos sucesorios.
El caso se produce además en un momento delicado para la Casa Real, después de la publicación de centenares de correos electrónicos que documentan la estrecha relación mantenida durante años entre Mette‑Marit y el fallecido delincuente sexual, Jeffrey Epstein.
Alejandro Moreno Gironés (Unidad y Lucha).— La burguesía en España estableció su dominio hegemónico a finales del siglo XIX, en un amplio proceso de revolución burguesa. La posición de esta clase social en el orden imperialista mundial ha provocado sustanciales reconfiguraciones de poder en su propio seno, afectando directamente a las condiciones de la clase obrera y sus luchas.
El Estado español es hoy una economía desarrollada y subordinada a los intereses de los monopolios financieros internacionales. El proceso para su conformación actual se inicia en la llamada “Transición” de 1978. Los sectores estratégicos están actualmente en manos de los grandes monopolios internacionales, siendo el Estado español un simple gestor de la crisis estructural del capitalismo—represión contra la clase obrera, privatizaciones, desvalorización de la fuerza de trabajo, precariedad, etc. —.
El Estado español ocupa una posición semiperiférica en el orden imperialista. La lógica imperialista española se basa en la explotación de recursos y mano de obra mediante determinados monopolios, que fueron nacionales y que hoy todavía tienen ciertos intereses en el Estado español, en América Latina y Magreb. Al mismo tiempo, auspicia en estos lugares las posiciones más reaccionarias y, dentro España, trata de segregar la mano de obra que viene de esas zonas del resto de la clase obrera mediante la propaganda más reaccionaria.
Si la conformación del bloque de poder actual se inicia en 1978, su esencia proviene de 1939. El triunfo de las fuerzas fascistas, reaccionarias, financiadas por los grandes monopolios yanquis e ingleses, creó en los años de la dictadura franquista un bloque burgués compuesto por terratenientes, capital financiero y parte del capital industrial. En 1959 los intereses del capital financiero se imponen en este bloque burgués mediante los tecnócratas del Opus Dei, creando, además, una base social compuesta de pequeña burguesía orientada a los servicios. En 1960 se produce la pugna entre capital financiero e industrial, desarrollado este segundo por el primero. Los intereses del capital industrial se concretaban en dos puntos: integración europea y reformas; los del capital financiero en el mantenimiento del statu quo.
La “Transición” de 1978 fue la resolución de esta contradicción en el bloque burgués nacido en 1939. El capital industrial y la pequeña burguesía, desarrollada por el capital financiero, impulsaron la integración en la CEE. Posteriormente, la entrada en la UE sería su propio sacrificio y el triunfo de los intereses del capital financiero. La banca, más en España, siempre gana.
En los 80 la burguesía se transforma definitivamente de “nacional” a una “compradora y gestora” al servicio de los monopolios internacionales. Este proceso fue políticamente posible por la “modernización” del PSOE, sus reformas liberales y la complicidad del PCE. Este proceso se puso en jaque, llegando a cuestionar el sistema, en el ciclo de huelgas generalizado entre 1984 a 1988, teniendo un peso específico el PCPE.
El Estado español es un elemento débil, pero imprescindible para el imperialismo en su proyecto europeo, subsumido a los intereses yankis y de la OTAN, debido a la posición que España tiene en el Mediterráneo y el Atlántico. Esta posición genera enormes contradicciones que solo pueden resolverse mediante la recomposición del bloque burgués ante un mundo multipolar o la revolución socialista. El PCPE, mediante el Frente Obrero y Popular por el Socialismo y su proyecto histórico de República Socialista Confederal, llama a una doble ofensiva: por un lado, frenar los intereses del capital y la promoción del fascismo contra las conquistas de la clase obrera, y, por otro, la implementación de la organización y la construcción del Partido para luchar sin ambages por el socialismo. La organización sin fines revolucionarios es la pata popular necesaria para las sucesivas reconfiguraciones de poder en el bloque dominante burgués. Que nuestra lucha no caiga en banderas ajenas: paz, techo y trabajo.
Organizaciones internacionales denuncian que Israel bloquea el acceso de periodistas e investigadores extranjeros con el fin de ocultar pruebas de genocidio y crímenes de guerra en Gaza. En paralelo, 260 periodistas palestinos fueron asesinados desde octubre de 2023.
Los aranceles sobre los automóviles y camiones fabricados en el territorio de la Unión Europea se incrementarán en un 25 % la próxima semana . Así lo ha anunciado el presidente de la Casa Blanca, Donald Trump.