Sri Lanka urge a ONU investigar agresión criminal de EE.UU. contra Venezuela

Integrantes de movimientos sociales en Colombo entregan documento oficial ante la sede de la ONU en solidaridad con Venezuela. Foto: Facebook/ JVP Srilanka.
Integrantes de movimientos sociales en Colombo entregan documento oficial ante la sede de la ONU en solidaridad con Venezuela. Foto: Facebook/ JVP Srilanka.

El Movimiento Patriótico Nacional de Sri Lanka elevó una voz de alerta ante la comunidad internacional, exigiendo a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la creación de un tribunal o mecanismo judicial autónomo.

Esta iniciativa busca investigar de manera exhaustiva las agresiones perpetradas por el Gobierno de Estados Unidos contra la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela, las cuales califican como criminales.

A través de una misiva formal entregada en la sede de Naciones Unidas en la isla asiática, este bloque de organizaciones sociales subrayó la urgencia de iniciar un debate profundo sobre el asedio a la nación suramericana. Denuncian con firmeza los intentos de desestabilización y las maniobras que atentan contra las figuras del Ejecutivo venezolano, señalando que estas acciones constituyen una violación flagrante a la autodeterminación de los pueblos.

Para el movimiento esrilanqués, la gravedad de los hechos reportados trasciende las fronteras continentales, situándose en la categoría de crímenes de guerra bajo la lupa del derecho internacional. En este sentido, instaron a que se adopten resoluciones vinculantes que obliguen a la Casa Blanca a rendir cuentas, recordando que la justicia global debe aplicarse con imparcialidad y sin excepciones de poder político o económico.

La organización civil manifestó que la credibilidad del sistema multilateral se encuentra actualmente en una encrucijada peligrosa. Según su análisis, la aparente parálisis o falta de contundencia de los organismos mundiales para frenar el unilateralismo estadounidense solo contribuye a erosionar la confianza en el mandato de paz para el cual fue fundada la ONU tras la Segunda Guerra Mundial.

En el documento, los activistas de Sri Lanka exhortan directamente al Secretario General, António Guterres, a utilizar todas las herramientas legales que le otorga la Carta de las Naciones Unidas. Consideran imperativo convocar a una consulta multilateral que frene la escalada de hostilidades y proteja el marco jurídico que sostiene la estabilidad global, hoy amenazada por las sanciones y ataques directos contra Caracas.

El Movimiento Patriótico Nacional advirtió que permitir la impunidad en el caso venezolano sentaría un precedente nefasto para el resto de las naciones soberanas. La falta de una acción decidida hoy, podría normalizar las intervenciones unilaterales en el futuro, desmantelando por completo la seguridad colectiva y dejando a los países del Sur Global vulnerables ante las pretensiones de hegemonía imperialista.

Venezuela denuncia agresión militar y ocupación ilegal de EEUU

Ver en YouTube

 

El embajador Samuel Moncada afirmó ante el Consejo de Seguridad de la ONU que el ataque militar de EEUU contra Caracas encaja en la definición internacional de agresión, al incluir bombardeo, invasión u ocupación de un Estado, aun sin anexión formal.

ONU denuncia desplazamiento forzado de más de 12.000 niños en Cisjordania ocupada

El Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (OOPS) alertó que más de 12.000 niños palestinos se encuentran en situación de desplazamiento forzado en Cisjordania ocupada, como consecuencia directa de la actual ofensiva militar israelí en las gobernaciones del norte del territorio.

 

De acuerdo con la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), esta crisis humanitaria se agravó a partir del 21 de enero de 2025, cuando el Ejército israelí lanzó la llamada «Operación Muro de Hierro», iniciada en el campamento de refugiados de Yenín y posteriormente extendida a los campos de Nur Shams y Tulkarm.

Desde entonces, miles de familias han sido obligadas a abandonar sus hogares en medio de incursiones armadas, demoliciones y restricciones severas a la movilidad.

A través de un mensaje difundido en la red social X, la OOPS subrayó los esfuerzos que realiza para evitar que esta situación interrumpa el derecho a la educación de los más de 12.000 menores afectados.

La agencia indicó que actualmente implementa espacios educativos temporales, modalidades de enseñanza en línea y programas de acompañamiento psicosocial para atenderlos.

El organismo recordó que en febrero de 2025 puso en marcha un plan educativo de emergencia dirigido específicamente a niños desplazados en el norte de Cisjordania, con el objetivo de garantizar la continuidad del aprendizaje en un contexto marcado por la violencia y la inestabilidad.

Según datos oficiales, alrededor de 48.000 niños palestinos están matriculados en escuelas administradas por la agencia en ese territorio.

La situación en Cisjordania se inscribe en un escenario de violencia sostenida desde el 7 de octubre de 2023, período en el que la entidad sionista de Israel y colonos han intensificado sus acciones contra la población palestina, incluyendo asesinatos, destrucción de viviendas, desplazamientos forzados y la expansión de asentamientos ilegales.

El desastre imperial: balance de la operación Trump en el Caribe

Lo que comenzó como una ofensiva multisectorial para fracturar al Estado venezolano y forzar un cambio de régimen a favor de su subordinación económica ha derivado en una crisis de legitimidad para Washington, en una consolidación de cierto grado de resistencia regional y global y en la exposición de prácticas criminales que amenazan con desestabilizar desde adentro el propio aparato de poder estadounidense.

 

La ofensiva y sus componentes: coerción militar, narrativa falsa, letalidad extrajudicial

La estrategia se desplegó en tres frentes entrelazados, articulados bajo la premisa de la excepcionalidad nacional y la invocación permanente de una supuesta “emergencia existencial”.

En lo militar, hasta decenas de miles de efectivos fueron concentrados en la cuenca caribeña —la mayor presencia desde la Guerra Fría— antes y luego bajo la Operación Lanza del Sur, presentada como “misión humanitaria” por el secretario de Defensa Pete Hegseth.

Pero el contraste entre la fachada retórica y la práctica operativa es abismal: sin procesos de verificación, sin advertencias graduales ni capturas, las Fuerzas Armadas estadounidenses han ejecutado más de veinte ataques aéreos contra embarcaciones presuntamente ligadas al narcotráfico, dejando un saldo de casi cien civiles muertos —entre ellos pescadores y tripulantes venezolanos, colombianos, trinitenses— en apenas tres meses.

La ausencia total de tribunales militares, revisiones de proporcionalidad o mecanismos de rendición de cuentas convierte cada operación en un acto de ejecución extrajudicial.

Este patrón no es accidental: está arraigado en una arquitectura institucional que, como demuestra la investigación de Parker Yesko, ha normalizado la impunidad sistemática desde Irak y Afganistán.

Para un botón: el ataque del 2 de septiembre —donde dos sobrevivientes, ya fuera de combate y aferrados a los restos de su embarcación, fueron eliminados en el agua— no es un desvío operativo, sino la materialización de una política deliberada. Exasesores legales militares (JAG) han denunciado que órdenes como “no dejar sobrevivientes” fueron emitidas o validadas por Hegseth, lo que configura, bajo el propio Título 18, §2441 del Código estadounidense, una conducta tipificable como crimen de guerra.

La negativa del Pentágono a entregar el video completo de ese ataque —pese a que ya ha difundido más de veinte clips editados— refuerza la hipótesis de que no se trata de una falla táctica, sino de una estrategia de ocultamiento deliberado, donde la violencia ilegal es el instrumento central de disciplinamiento geopolítico.

Costos geopolíticos: aislamiento hemisférico y contrapeso multipolar

Lejos de aislar a Venezuela, la escalada ha producido una convergencia inédita en América Latina. Brasil, Colombia y México —tres actores con agendas políticas divergentes y relaciones históricamente tensas con Caracas— han rechazado con claridad el despliegue militar.

Lula lo calificó como una amenaza para la paz regional; Petro suspendió la cooperación de inteligencia y denunció los ataques como asesinatos; México exigió el cese inmediato de toda presión armada.

Esta triangulación regional no responde a afinidades ideológicas, sino a una percepción compartida de riesgo estratégico: la operación estadounidense amenaza la soberanía venezolana y socava el principio de no intervención que sostiene la arquitectura de seguridad sudamericana desde la Declaración de Santiago (1986) y el Tratado de Tlatelolco.

El impacto trasciende lo hemisférico. Rusia y China han reafirmado su apoyo a Venezuela como parte de una disputa estructural por la configuración del orden mundial.

El embajador ruso Nebenzya, en el Consejo de Seguridad, denunció una “presión sin precedentes” y advirtió que cualquier ataque sería un “error irreparable”, mientras que Beijing insistió en que los asuntos internos de Venezuela deben resolverse sin sanciones ni intervención.

Esta convergencia no es coyuntural: refleja la consolidación de un eje multipolar que ofrece rutas financieras, energéticas y diplomáticas alternativas a la dependencia unilateral con Washington.

En ese contexto, la ofensiva caribeña no solo fracasa en aislar a Venezuela, sino que acelera su integración en cadenas de valor y alianzas que erosionan la hegemonía estadounidense en el Sur Global, una paradoja estratégica que subraya la ceguera de la planificación imperial.

Costos políticos: fractura institucional y erosión del consenso

La operación ha generado una crisis de gobernabilidad dentro de Estados Unidos, alimentando un conflicto institucional que trasciende la polarización partidista. El Congreso bipartidista ha cuestionado la legalidad y transparencia de las operaciones: una cláusula en la Ley de Autorización de Defensa Nacional retiene parte del presupuesto del Pentágono hasta que se entregue el video completo del ataque del 2 de septiembre; una medida aprobada con 77 votos a favor y solo 20 en contra, lo que evidencia un rechazo transversal.

Incluso senadores como Lindsey Graham, defensor histórico del intervencionismo armado, reconocieron implícitamente la naturaleza abiertamente militar de la operación al compararla con la invasión a Panamá en 1989, mientras que Rand Paul denunció la violación del debido proceso y Chris Van Hollen calificó el segundo ataque como un “crimen de guerra muy posible”.

Estas críticas no obedecen a un “giro humanista” repentino, sino a una lógica de disputa interna: en un contexto de profunda fragmentación del Partido Republicano —entre MAGA, neoconservadores y moderados— y con una aprobación presidencial en mínimos históricos (36%), la operación en el Caribe se ha convertido en un campo de batalla simbólico.

Como señaló el senador Chris Murphy, la sesión informativa ofrecida por Hegseth y Rubio duró apenas 50 minutos, con escaso espacio para preguntas y sin claridad sobre el objetivo final —¿derrocar a Maduro?, ¿controlar el petróleo?, ¿ambos?—, lo que expone un vacío estratégico que mina incluso la coherencia interna del Ejecutivo.

La militarización de la política exterior, lejos de cohesionar apoyos, ha generado un efecto boomerang institucional: cada escalada incrementa el riesgo de litigios, investigaciones formales y obstáculos legislativos que amenazan con paralizar la agenda energética, presupuestaria y sancionadora de la Casa Blanca.

Fracaso en los objetivos centrales: no hay rendición, ni fractura, ni subordinación

Los propósitos declarados y subyacentes de la operación no solo no se han cumplido, sino que se han invertido en su resultado. La “presión psicológica” contra la FANB y el liderazgo político venezolano no ha generado fracturas; por el contrario, ha reforzado la cohesión institucional y la legitimidad interna del gobierno.

Maduro sigue en el poder con respaldo popular significativo —evidenciado en las últimas elecciones regionales y municipales— y con capacidad de proyección diplomática creciente.

La apertura retórica de Trump al “diálogo” en noviembre, aunque haya desaparecido en diciembre (ya veremos en enero próximo), no fue signo de voluntad de entendimiento, sino de reconocimiento tácito de estancamiento: cuando la coerción no produce rendición, el lenguaje del diálogo se instrumentaliza como último recurso táctico para reposicionarse sin desescalar.

En lo económico, la “máxima presión” tampoco ha logrado su objetivo central: el control sobre los recursos estratégicos. Aunque Washington ha incautado petroleros con millones de barriles de crudo, eso no altera la estructura de propiedad ni la soberanía energética venezolana.

Las empresas estadounidenses —ExxonMobil y ConocoPhillips— no han regresado, y cualquier negociación futura deberá pasar necesariamente por el gobierno actual.

La admisión de Trump —”Nos quitaron todo nuestro petróleo… Lo queremos de vuelta”— no es bravuconada, sino desesperación: es la confesión de que la estrategia de asfixia no ha generado concesiones, y que la única vía posible es el reconocimiento directo del interlocutor que se pretendía eliminar.

En ese sentido, la operación ha logrado exactamente lo opuesto a su intención: no ha debilitado a Venezuela, sino que ha obligado a EE.UU. a enfrentarla como potencia soberana en pie de igualdad.

Una derrota simbólica de primer orden.

El síntoma de un declive

Este desastre es estructural y no coyuntural. Refleja el colapso de una estrategia basada en la unilateralidad, el chantaje y la piratería legalizada; una estrategia que ya no encuentra eco ni siquiera en los aliados tradicionales de Washington.

La investigación de Yesko sobre crímenes de guerra en Irak y Afganistán demuestra que la impunidad sistemática es un patrón arraigado, pero lo novedoso es que hoy ese patrón se rompe en tiempo real, con denuncias públicas, filtraciones y exigencias de rendición de cuentas desde dentro del sistema.

La diferencia no está en la violencia —que sigue siendo brutal—, sino en la capacidad del mundo para nombrarla, documentarla y resistirla.

La verbalización cruda de Trump el 16 de diciembre —”devuelvan nuestro petróleo, nuestras tierras, nuestros activos”— no es una provocación menor: es la transparencia brutal de una doctrina imperial que ya no necesita fingir.

Pero esa franqueza no es síntoma de fuerza, sino de agotamiento narrativo: cuando el relato de la “lucha contra el narcoterrorismo” se desvanece ante la evidencia de centenas civiles asesinados, solo queda la confesión desnuda de la recolonización.

El problema es que el mundo ya no permite ese guion. Lo que ha logrado EE.UU. no es el sometimiento de Venezuela, sino la construcción de una nueva correlación de fuerzas: una región más soberana (por los momentos), un Sur Global más cohesionado y un imperio que, al exponer sus crímenes de guerra como táctica, se ha despojado de su última máscara: la del excepcionalismo moral.

El desastre estadounidense en el Caribe es la evidencia de que la era de la hegemonía unipolar ha entrado en su fase terminal.
Publicado originalmente por  Misión Verdad

China condena hostigamiento de EE. UU. contra Venezuela

Ver en YouTube

 

Ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, China condenó la acción unilateral de hostigamiento de Estados Unidos contra Venezuela y denunció que Washington pisoteó deliberadamente su soberanía.

Central de Trabajadores de Cuba ratifica apoyo incondicional a Venezuela

En más de una decena de plazas de la provincia de Camagüey, el movimiento sindical cubano manifestó su respaldo al proceso bolivariano ante las recientes agresiones militares externas por parte de los Estados Unidos. Foto: EFE.

Los colectivos laborales de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) realizaron este lunes 5 de diciembre una jornada nacional de movilización para alzar su voz en solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Venezuela. En más de una decena de plazas de la provincia de Camagüey, el movimiento sindical cubano manifestó su respaldo al proceso bolivariano ante las recientes agresiones externas, consolidando un frente unido de la clase obrera en defensa de la soberanía regional y la integración latinoamericana.

La jornada de apoyo unitario incluyó concentraciones en sectores estratégicos como el Agropecuario, Azucarero, Transporte y Energía. Trabajadores de la Empresa Eléctrica, el Aeropuerto y los talleres industriales.

Esta movilización sindical subraya el compromiso de los trabajadores cubanos con el legado de integración de los pueblos, enviando un mensaje claro de que la América unida resiste ante cualquier intento de vulnerar la paz en suelo suramericano.

La solidaridad obrera entre la isla y la nación bolivariana no solo es un gesto político, sino una base fundamental para sostener los proyectos de transformación social que garantizan la dignidad de las mayorías frente al modelo de injerencia, ataques y saqueo neoliberal.

Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció enérgicamente el ataque militar perpetrado por el Gobierno de Estados Unidos contra territorio venezolano, calificándolo como un acto de terrorismo de Estado que violenta la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

El mandatario cubano realizó un llamado urgente a la movilización de la comunidad internacional tras los bombardeos efectuados en la madrugada del 3 de enero de 2026 contra Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira.

Ante esta escalada belicista, que incluyó la destrucción de embarcaciones y ataques a localidades civiles, el canciller Bruno Rodríguez y el primer ministro Manuel Marrero Cruz reafirmaron el respaldo incondicional de la isla a la Revolución Bolivariana, señalando la cobardía de Washington al agredir a una nación soberana que jamás ha atentado contra la seguridad estadounidense.

En medio de este escenario de agresión imperial, el Gobierno de Cuba decretó duelo nacional tras confirmarse el fallecimiento de 32 ciudadanos cubanos que perdieron la vida durante los ataques en suelo venezolano. Estos combatientes se encontraban en el país cumpliendo tareas de cooperación y defensa institucional entre Estados soberanos, acto que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, honró como un ejemplo de valentía y dignidad sembrado en la tierra de Bolívar.

Las primeras palabras de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, expresó este lunes sus primeras palabras tras ser juramentada por la Asamblea Nacional en el cargo que asume tras el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de la primera dama, Cilia Flores, el pasado 3 de enero, durante un asalto y bombardeo militar de las tropas de EE.UU. por instrucciones del mandatario estadounidense Donald Trump.

 

«Vengo como vicepresidenta ejecutiva del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, a prestar juramento», expresó Rodríguez frente al presidente del parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, durante el acto de instalación del Poder Legislativo para el periodo 2026-2031.

Luego de esto, Rodríguez expresó: «Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra Patria, vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los EE.UU. de Norteamérica, el presidente Nicolás Maduro, y la primera combatiente, primera dama de este país, Cilia Flores«.

Mirar en X

«Vengo con dolor, pero debo decir que vengo también con honor, a jurar, en nombre de todos los venezolanos y en nombre de todas las venezolanas, vengo a jurar por nuestro padre Libertador Simón Bolívar, que es guía y faro histórico del porvenir de Venezuela, cuya sangre libertadora corre por la venas de los venezolanos y de las venezolanas», dijo la ahora mandataria encargada.

Rodríguez también expresó su juramento por el expresidente Hugo Chávez, que «dio la vida» por millones de venezolanos y venezolanas» para devolverles «la dignidad como ciudadanos». De igual forma, juró por su padre, Jorge Antonio Rodríguez, mártir revolucionario que fue perseguido y asesinado en 1976 durante la llamada cuarta república, periodo en el que Venezuela se mantuvo bajo la subordinación de EE.UU.

La mandataria encargada expresó que por su honor trabajará por «ver a Venezuela en el destino que le corresponde» y en el «pedestal de honor histórico que le corresponde como una nación libre, soberana e independiente». «Juro por el pueblo de Venezuela a no descansar ni un minuto para garantizar la paz de la República, la tranquilidad espiritual de nuestro pueblo, la tranquilidad económica y social de nuestro pueblo», así como «garantizar un Gobierno que dé felicidad social, estabilidad política y seguridad política«.

Agresión a Venezuela

  • El sábado, EE.UU. lanzó una agresión militar masiva en territorio venezolano que afectó a la ciudad de Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Maduro y Flores.
  • Caracas calificó las acciones de Washington como una «gravísima agresión militar» y advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación».
  • El mandatario venezolano y la primera dama fueron trasladados al país norteamericano y actualmente se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, a la espera de un juicio.
  • El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma como encargada de la Presidencia.
  • Muchos países del mundo, entre ellos Rusia, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin ningún tipo de intervención desde el exterior.
  • Horas después del ataque contra Venezuela, Trump advirtió de que Cuba, México y Colombia podrían ser los próximos objetivos de Washington.
  • La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, envió un mensaje «al mundo y a EE.UU.», en el que reiteró la «vocación de paz» de su país, subrayó la necesidad del respeto al principio de «no injerencia» y destacó la necesidad de trabajar con Washington «en una agenda conjunta de cooperación orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y que fortalezca una convivencia comunitaria duradera».

Imperialismo sin careta, barbarie del S. XXI

Fuera yanquis de la República Bolivariana de Venezuela y del Caribe

Se impone la más amplia Unidad Antiimperialista en solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela.

Libertad inmediata del legítimo Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, secuestrados por los EE.UU.

Podría resumirse en estas cuatro consignas las exigencias inmediatas de apoyo al pueblo bolivariano de Venezuela frente a la agresión militar que ha padecido en la madrugada del 3 de enero de 2026, y ser suficiente para activar la solidaridad de los pueblos  contra esta nueva acción criminal imperialista que exige una respuesta inmediata en las calles,  denunciándola y reclamando al Gobierno de España que no sea cómplice, por acción u omisión, de este acto de guerra contra un país soberano.

Sin embargo, en este momento crucial de guerra permanente y global que desarrolla el imperialismo contra la Humanidad, es necesario ir más allá definiendo un diagnóstico certero de todo lo que acontece a los más diversos niveles para, desde la certeza de no errar en el análisis, trazar las orientaciones prácticas de intervención desde la que ir construyendo la necesaria alternativa de los pueblos frente a la barbarie imperialista y superar la fase actual de acción/reacción en  la que nuestro enemigo imperialista y sus aliados llevan la iniciativa de los acontecimientos y marcan la agenda.

Identificar las razones de fondo de la espiral creciente de episodios de la guerra imperialista, junto a la necesidad de contar con una caracterización de los diversos sujetos políticos que intervienen en ella, más un posicionamiento acertado respecto a la realidad multipolar y la que debe ser la respuesta antiimperialista y las pautas de trabajo concretas que corresponden para convertirla en realidad, es el gran reto que enfrentar en este momento.

La crisis general del capitalismo lo determina todo.

El carácter estructural de la misma es inherente a las propias leyes de desarrollo del Capital y la razón de la caída tendencial de la tasa de ganancia, en definitiva de poder mantener los  beneficios que son la única razón de ser de los capitalistas. Esa es la razón por la que, un modelo económico agotado y en profunda crisis, que se sustenta en la emisión permanente de deuda de un Dólar que ya ha perdido cualquier respaldo real, usa la fuerza militar y el terrorismo para expoliar y adueñarse del conjunto de riquezas y recursos naturales del Planeta, incluidas la reservas de hidrocarburos venezolanas que, sin rubor alguno, reclama Trump como propias en lo que es una demostración evidente de lo que  significa la Doctrina Monroe.

La impunidad imperialista debe acabar.

La liquidación del Derecho Internacional y las instituciones de consenso acordadas tras el fin de la II Guerra Mundial ya no responden a las necesidades imperialistas.  Sus propósitos de dominación global no admiten límite alguno y, consecuentemente, las da por liquidadas.

Seguir apelando a ellas y a la contención de las partes, es un brindis al Sol que solo facilita los planes imperialistas y mantiene  la impunidad de sus acciones criminales.

Los países que conforman la nueva realidad multipolar, especialmente la RP China y la Federación Rusa, aunque solo sea en defensa de su soberanía e intereses, deben desarrollar una posición política que, desde el internacionalismo, haga respetar la soberanía e independencia de las naciones, marcándole verdaderas líneas rojas al imperialismo.

Olvidar que cualquier país que defienda su soberanía y denuncie los planes imperialistas, puede ser el próximo, no es solo no querer ver la realidad, sino que es un error con consecuencias fatales garantizadas, pues como se ha demostrado en Palestina, Sudán, Sahara o ahora en Venezuela para el imperialismo no hay límites en su violencia genocida.

Este es el fascismo del siglo XXI.

Igual que ya no le es útil el Derecho Internacional, al capitalismo, en su fase actual de desarrollo imperialista, ya no requiere las formalidades de la democracia liberal representativa.  Para el ejercicio de su dictadura sobre el conjunto del pueblo trabajador, la burguesía monopolista, necesita  mandatos sin contrapesos institucionales.

La aplicación de políticas ultraliberales y la liquidación de los derechos sociales arrancados durante décadas de lucha obrera y popular a la burguesía, así lo exige.

Trump y su gabinete son una clara muestra de esa posición que, de la mano de un furibundo anticomunismo, avanza en buena parte del decadente Occidente político, fundamentalmente en la UE.

Sustituidas las masas de camisas negras por la dominación ideológica de una multitud sometida al algoritmo de las redes sociales, se hace necesario una respuesta social, altamente organizada que se articule  desde la base y sobre reivindicaciones concretas que afecten a los derechos y a la realidad material de las masas, una contraofensiva obrera y popular en contra de los planes del Capital.

 

La socialdemocracia ya no es una alternativa válida.

Sus llamados a la contención son patéticos y expresan una incapacidad total para situarse como un actor político relevante en la escena internacional.  Su subordinación a la OTAN, asumiendo como propias sus políticas belicistas, junto con el reconocimiento mostrado a golpistas como Guaidó o Edmundo González, así como sus aplausos a la vendepatrias de la Nobel Corina Machado, o el apoyo a la dictadura fascista de Ucrania,  demuestran lo que son y lo que representan.

No por ello, dejamos de exigirle al Gobierno de coalición PSOE/Sumar que defienda la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro, sin que ninguna razón sirva de excusa a ninguno de los partidos que lo apoyan (IU, PCE)  para no hacerlo o, en caso contrario,  abandonar de inmediato el Consejo de Ministros.

Pero la tozuda realidad, es que su compromiso absoluto  con el que entiende como el único sistema posible, la convierte en un cero a la izquierda de un escenario político que exige más compromisos aún y más prisa sin cabe en los constantes ataques a los derechos del pueblo trabajador y a la soberanía de los pueblos.

También es importante destacar la nulidad diplomática de la UE, sin más voz que la que le dicte desde Washington quien es su verdadero amo y señor.

Unir las luchas para alcanzar victorias.

Es urgente unir todas las capacidades del campo antiimperialista en un mismo esfuerzo contra la guerra imperialista en cualquiera de sus escenarios. Mantener espacios estancos, sin conexión entre las diversas luchas que mantienen estructuras  de organización popular,  como puede ser la solidaridad con Cuba, Sahara, Palestina o contra la guerra de la OTAN en Ucrania, nos debilita.

Organizar con carácter estable  espacios comunes de lucha en el que las masas obreras y populares tengan el protagonismo como sujeto, hoy es más que necesario.

Es la misma barricada la que hay que levantar porque luchamos contra el mismo enemigo, y nada justifica no hacerlo.

Solo desde ese compromiso evidente por la unidad antiimperialista en el que siempre estará la militancia del PCPE y de la JCPE,  será posible avanzar en la articulación de un Frente Mundial Antiimperialista en el que poder converger todas las fuerzas que hoy denunciamos esta acción criminal del imperialismo en Venezuela.

La unidad nos hace más fuertes y nos permite trascender los límites actuales de nuestras capacidades políticas y sociales.

POR UN FRENTE MUNDIAL ANTIIMPERIALISTA.

FUERA LAS MANOS YANQUIS DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.

VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO.

LLEGÓ LA BARBARIE, LUCHEMOS POR EL SOCIALISMO.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PCPE. 3 DE ENERO DE 2026

Cuba a EE.UU.: Bombardear no es buscar la paz

Ver en YouTube

 

El representante de Cuba en la ONU exigió una reacción urgente frente a la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela, y afirmó que, si Washington se preocupara por el pueblo venezolano, no habría bombardeado a la población civil.

Trump amenaza a India con más aranceles por sus lazos energéticos con Rusia

Estados Unidos podría incrementar los aranceles a la India si Nueva Delhi no atiende la exigencia de Washington de reducir sus compras de petróleo ruso, advirtió el domingo el presidente Donald Trump.

 

«[El primer ministro indio Narendra] Modi es un hombre muy bueno. […] Sabía que yo no estaba contento y que era importante hacerme feliz», declaró Trump a periodistas a bordo del Air Force One. «Ellos comercian y nosotros podemos aumentarles los aranceles muy rápidamente», afirmó al responder una pregunta sobre las importaciones indias de crudo ruso.

Las declaraciones de Trump se suman a los comentarios del senador Lindsey Graham, quien afirmó que la India redujo significativamente sus compras de petróleo ruso tras las advertencias arancelarias de Washington.

Graham respalda un proyecto de ley del Senado estadounidense, conocido como ‘Sanctioning Russia Act’, que prevé aranceles de hasta 500 % a las importaciones procedentes de países que continúen comprando productos energéticos rusos, entre ellos India y China. «Si compran petróleo ruso barato, […] estamos tratando de dar al presidente la capacidad de convertir eso en una decisión difícil mediante aranceles», advirtió el senador.

  • A finales de agosto, el presidente estadounidense impuso un arancel adicional del 25 % a los productos de la India por la compra de petróleo ruso, elevando el gravamen total hasta el 50 %, el nivel más alto del mundo. Aunque el país asiático siguió comprando crudo ruso, comenzó a diversificar sus fuentes de suministro.

Últimas noticias

Gracias Lamine Yamal. La bandera de Palestina es la bandera de la humanidad.

Gracias Lamine Yamal. La bandera de Palestina es la bandera de la humanidad.  Defender la causa de Palestina y llevar su bandera no es un...

La conciencia de clase: El único muro contra la barbarie.

La conciencia de clase: El único muro contra la barbarie. Por André Abeledo Fernández Hoy más que nunca, nos quieren convencer de que las clases sociales...

Yanquilandia. Confiesa a su esposo la relación sexual con un alumno menor de edad...

El marido le dijo a la Policía que tiene capturas de pantalla para probar el delito.

Irán manda un mensaje «a todo ser humano decente»

"Esta es una lucha definitiva por el futuro de la humanidad", advirtió Esmaeil Baqaei.

Bélgica. La huelga general alcanza un éxito histórico

Miles de personas marcharon por las calles de Bruselas este martes como colofón a una huelga general que paralizó el país. Los manifestantes se congregaron a petición de los tres principales sindicatos del país para denunciar las reformas del gobierno federal, por «antisociales» y regresivas.