DEJA UN COMENTARIO (si eres fascista, oportunista, revisionista, liberal, maleducado, trol o extraterrestre, no pierdas tiempo; tu mensaje no se publicará) Cancelar respuesta
El Estado español presume de crecimiento económico mientras protege de forma obscena a una minoría privilegiada. Las cien mayores fortunas del país concentran una riqueza que no deja de crecer, incluso en los años de mayor deterioro social. A la cabeza se sitúa Amancio Ortega, la persona más rica del Estado, con una fortuna que supera ampliamente los 100.000 millones de euros. Mientras una trabajadora aporta cada mes una parte sustancial de su salario a través del IRPF y otros tributos, estas grandes fortunas pagan proporcionalmente mucho menos, aprovechando sociedades patrimoniales, ingeniería fiscal y un sistema tributario que favorece a quienes más tienen. Y luego, cuando Amancio Ortega dona equipos oncológicos para hospitales públicos, aparecen en los medios como héroe, pero, si realmente pagara impuestos proporcionales a su riqueza contribuiría con una parte mucho mayor de lo hace actualmente, y sin duda mucho más, de lo que han podido gastarse en aparatos médicos.