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Tras unas pruebas de combate, el nuevo misil de crucero Kh-35U (conocido como ‘asesino de portaviones’), oficialmente pasó a formar parte del armamento del Su-35 y convirtió al caza en un complejo aéreo polivalente capaz de cumplir una amplia gama de misiones, afirman Dmitri Litovkin y Alexéi Ramm, columnistas del diario Izvestia.

La decisión de incluir al Kh-35U en el armamento básico del caza Su-35 fue tomada a principios de septiembre, tras haberlo probado en combate en Siria en verano, señalan los autores.

Para adaptar totalmente el Kh-35U para el Su-35 se realizaron cambios en el software y en los elementos de estructura de los misiles y los cazas.

El Kh-35U, creado en la corporación de Armamento Táctico de Misiles, es el primer misil completamente unificado: es posible lanzarlo tanto desde buques de superficie como submarinos, sistemas de misiles costeros y aviones.

El misil Kh-35U tiene una masa de 550 kg. La velocidad de vuelo es de 300 m/s con un alcance de 260 km. Actualmente, los Kh-35U se instalan en varias series de buques de superficie clase corbeta, los aviones SU-24, SU-30, Mig-29K/KUBR, Su-35S, Su-57 y los antisubmarinos Tu-142, así como los helicópteros Ka-27, Ka-28 y Ka-52K. El misil también se usa en el sistema de misiles costeros Bal.

La creación de armas unificadas permite optimizar los costos, comentó al diario Nikolái Vasíliev, jefe de diseño del sistema de misiles.

El Su-35S es la aeronave de guerra más avanzada de las Fuerzas Aeroespaciales rusas, opinó el profesor de la Academia de Ciencias Militares Vadim Koziulin, citado por el medio. Según el experto, la aeronave cuenta con una alta velocidad y maniobrabilidad y es capaz de llevar una gran cantidad de armas: hasta 8 toneladas de carga de combate.

Con el misil de crucero unificado, el Su-35S será capaz de atacar con la misma eficacia casi toda la gama de objetivos: de buques a fortificaciones y vehículos blindados del enemigo, subrayó Koziulin.

La principal ventaja del misil Kh-35U, según el analista, es la ojiva autoguiada pasiva. A diferencia de las activas, no escanea el espacio, sino detecta la radiación del objeto atacado. Esto le permite evitar el sistema de defensa antiaérea y atacar con precisión el objetivo.

Actualmente, las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia disponen de más de 60 aviones Su-35. Estos cazas no solo pueden luchar contra objetivos aéreos, incluidos los aviones de combate de quinta generación F-35 y F-22, sino también pueden atacar objetivos terrestres en cualquier condición climática de día y de noche.

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