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Los planes estadounidenses desclasificados para atacar a Cuba

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Resumen Latinoamericano / Resumen.cl / 31 de octubre de 2017

Armas biológicas, ataques de bandera falsa y atentados terroristas

Esta semana el gobierno de Estados Unidos anunció el inicio de una serie de desclasificaciones de documentos de la CIA y el FBI relacionados con el presidente John F. Kennedy y en gran medida con su asesinato, los archivos llamados “Documentos JFK” (JFK Files).

Por insistencia de “Archivos Nacionales” al presidente Trump, la cantidad de documentos revelados fueron 2800, una fracción de lo anunciado y con muchos nombres y situaciones tachadas “para proteger el interés de la nación” (al menos por los 6 meses de plazo que les entregó Trump para justificar su decisión). Sin embargo, los coletazos del caso Kennedy siguen golpeando a Latinoamérica, revelando una serie de planes que se tenían para nuestro continente en la década de 1960, en especial contra la entonces joven revolución cubana.

Si bien muchas de estas acciones siempre se asumieron como posibilidad o se manejaban en al ámbito de las teorías, estos documentos vienen a confirmarlo: Intentos de asesinato, envenenamientos masivos y ataques de falsa bandera.

Los planes de ataque a Cuba

La década de los 60 comenzaba con la declaración de Cuba reconociéndose como marxista-leninista y alineándose con la Unión Soviética a sólo 180 km de Estados Unidos. Los servicios de inteligencia estadounidenses y el Pentágono intentaron derrocar el gobierno revolucionario incluso con ataques con armas químicas y bacteriológicas, según se revela en uno de los archivos desclasificados.

Si bien estos Documentos JFK demuestran planes desesperados para asesinar a Fidel Castro como un habano explosivo, o un traje envenenado, además de avanzadas conversaciones con la mafia para llevar acabo el magnicidio, hay otros archivos que muestran ideas criminales:

Un documento de 1975  detalla estos planes de 1962, en donde el objetivo era disparar al sector más importante de la economía cubana: la industria azucarera, mediante la “incapacitación de gran parte de los trabajadores azucareros con el uso encubierto de agentes de guerra biológica o sustancias tóxicas de uso militar”.

Los planes también incluían otras dos grandes operaciones: Mangosta, para prestar asistencia al derrocamiento desde adentro y Bounty, que ofrecía recompensas en millones de dólares por las cabezas de sus principales dirigentes como Fidel, Raúl, el Che Guevara y entre 47.000 y 97.000 dólares por cada comunista extranjero. EE.UU. planeaba informar a la población cubana de estas recompensas mediante el lanzamiento masivo de panfletos por aeronaves.

Otro documento llamado “Pretextos”, enumeraba las potenciales justificaciones para la intervención militar directa en Cuba, entre ellas, se recomendaba al gobierno estadounidense llevar a cabo una operación encubierta de bandera falsa, destinada a desatar una “campaña de terror en Miami y otras ciudades del estado de Florida, e incluso en Washington D.C.” donde se pretendía atentar contra disidentes cubanos dentro de territorio estadounidense y así culpar a La Habana por ataques terroristas, justificando una invasión.

“La campaña de terror podría dirigirse contra los refugiados cubanos que buscan asilo en EE.UU. Nosotros podemos hundir embarcaciones con cubanos que se dirigen a Florida (en realidad o simplemente como un simulacro). Podemos fomentar atentados contra los refugiados cubanos en EE.UU., de tal forma que las secuelas de esos ataques sean ampliamente publicitadas”, dice el documento donde además no descartaban detonar bombas con explosivos en lugares cuidadosamente seleccionados.

Finalmente los documentos incluían planes de financiamiento a grupos anti-comunistas en muchos países del continente, así como planes de desestabilización en algunos gobiernos. Debemos esperar otros 6 meses para que se cumpla el plazo que entregó el presidente Trump a sus servicios de inteligencia para justificar la retención de los JFK Files, y saber si tomará la decisión de publicar la totalidad de los documentos o mantener la retención.

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