Compartir

La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos aprobó ayer una nueva norma sobre el servicio de internet que acaba con la “neutralidad de la red” que garantizaba una norma de 2015. Es decir, da lugar a una internet privilegiada para empresas y de segunda para los ciudadanos.

La mayoría republicana en la institución reguladora votó a favor de la nueva regla que deroga el principio de “neutralidad de la red”, que salvaguardaba internet como un servicio público de libre e igual acceso.

Dirigida por Ajit Pai, la comisión tomó la decisión por tres votos a favor y dos en contra (los demócratas) de poner fin a la regulación que impulsó en 2014 el entonces presidente de EEUU, Barack Obama, y que luego se aprobó en 2015. En la práctica, la norma de 2015 impedía que las proveedoras de internet pudieran bloquear o ralentizar el tráfico en los portales que decidieran.

Este principio, que buscaba garantizar el libre acceso en igualdad de condiciones al servicio de la red, fue eliminado entre múltiples protestas de demócratas, asociaciones de consumidores y algunas voces entre las filas republicanas.

Consecuencias

“Si se revocan las leyes de neutralidad de red en EEUU (…) los proveedores de internet (…) podrían decidir qué empresas tendrán éxito en internet, qué voces son oídas y cuáles son silenciadas”, señaló al respecto Tim Berners-Lee, uno de los padres de la world wide web.

La medida de Washington también afectará directamente a la forma de navegar en internet de los usuarios estadounidenses. Los chicos y chicas de Break the Internet, una organización activista contra el fin de la neutralidad de la red,  han imaginado cómo será internet después del día 14 de diciembre.

En primer lugar, los grandes proveedores de telecomunicaciones de los EEUU, entre los que se encuentran Comcast, Verizon y AT&T, podrán bloquear contenido, ralentizar servicios y establecer un internet de dos velocidades. Y todo esto sin olvidar la proliferación de servicios de zero rating.

En el paquete de medidas se incluye la más que previsible prohibición de BitTorrent, el programa para descargar archivos a través de P2P (peer to peer). Es la segunda parte de un capítulo que ya enfrentó en 2008 a Comcast contra el software de intercambio de archivos, a pesar de que por aquel entonces  la FCC disuadiese al proveedor de comunicaciones de seguir adelante en su intento de bloqueo.

Esto es importante en un país en el que más de la mitad de los norteamericanos (el 51%)  no tienen opción a la hora de decidir qué compañía de internet contratan. Un proveedor del servicio podrá optar por cerrar o abrir más el ancho de banda, también podría crear un internet de dos velocidades. Uno para los ricos y otro para los pobres, uno con autopistas de peaje y otro con carreteras comarcales, donde las grandes empresas fueran tratadas mejor por el simple hecho de ser multinacionales prestigiosas, en contra de las pequeñas con no tantos medios ni recursos a su disposición para pagar un internet “premium”.

T/ Público/Redacción CO
F/ Archivo CO
Madrid

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here