Rusia ha advertido a EE.UU. qué tipo de ataques supondrían “cruzar ‘la línea roja'” y, de momento, Washington “no la ha cruzado”, según declaró en una entrevista con RIA Novosti el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov.

Lavrov ha recordado que, incluso antes de que los ataques contra Siria, el jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Guerásimov, dejó claro que si alguna acción de la coalición causaba daño a militares rusos, Moscú respondería “de manera dura y clara”.

“Estoy seguro de que Putin y Trump no permitirán una confrontación directa entre Rusia y EE.UU.”

— Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores ruso

“Incluso antes de que la tríada de países occidentales empezara a efectuar su plan se ataque contra Siria, el jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Gerásimov, afirmó claramente que si cualquier acción por parte de la así llamada coalición causara daño a los soldados rusos, responderíamos de manera dura y clara. Además, consideraríamos como objetivos no solo los misiles, sino también los aviones que los lanzan. Eso fue dicho clara y explícitamente”, ha destacado el jefe de la diplomacia rusa.

Después de eso “hubo contactos a nivel de liderazgo militar, a nivel de generales, entre nuestros representantes y el comando de la coalición estadounidense”, señaló el canciller, detallando que “se les informó acerca de nuestras ‘líneas rojas’, incluidas las ‘líneas rojas’ en el suelo, geográficamente”. “Y, en cualquier caso, los resultados muestran que no han cruzado estas ‘líneas rojas’“, ha apuntado el ministro.

El suministro de S-300

Lavrov ha afirmado que tras el ataque de Londres, París y Washington, Rusia no tiene “barreras morales que le impidan suministrar el sistema S-300 a Damasco”.

“No tenemos ninguna obligación moral ahora [tras el ataque]”, ha destacado Lavrov, añadiendo que Rusia prometió no suministrar S-300 a Damasco hace 10 años, teniendo en cuenta el argumento de los socios occidentales de que esto “podría desestabilizar la situación en Siria”.

“Aunque la instalación [de los S-300] es puramente defensiva, en ese momento escuchamos las peticiones, pero ahora no tenemos esta obligación moral”, ha señalado el diplomático.

La posibilidad de una confrontación directa entre Rusia y EE.UU.

Al ser consultado sobre la posibilidad de una confrontación militar directa entre Moscú y Washington, Serguéi Lavrov ha señalado que un conflicto de esas características es poco probable.

Según el ministro, las autoridades militares estadounidenses se dan cuenta de la “inadmisibilidad, de lo inaceptable de cualquier acción que pueda provocar un enfrentamiento militar directo entre Rusia y EE.UU.”

“Si alguien en la Federación Rusa, que como ahora dicen, ‘son los únicos que tenían motivos’, quería deshacerse de Skripal, vengarse de él, entonces, ¿por qué lo canjeamos?”

— Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores ruso

“En mi opinión, esto es tan obvio, que los militares no pueden no comprenderlo, y se dan cuenta mejor que muchos otros”, ha destacado.

Según Lavrov, la campaña rusófoba dentro de la Administración estadounidense que incita las ideas sobre una confrontación entre los dos países, sirve solamente para alcanzar “objetivos políticos internos” en una lucha “brutal” entre partidos.

En ese sentido, al hablar sobre los riesgos de una confrontación militar entre Moscú y Washington, Lavrov aseguró que en un “ciento por ciento los militares no permitirán eso, y tampoco lo harán el presidente Putin ni ―estoy seguro― el presidente Trump. Son líderes elegidos por sus pueblos, y son responsables ante la gente por la paz y la seguridad de sus naciones”.

La “escandalosa” situación con Yulia Skripal

En la entrevista, el ministro ha tildado de “escandalosa” la negativa de Londres de proporcionar acceso diplomático a Yulia, la hija del agente doble ruso Serguéi Skripal, envenenado en territorio británico. Rusia ha enviado varias notas oficiales para que el Reino Unido permita contactar directamente a la ciudadana rusa, pero “únicamente los británicos hablan en su nombre”, ha comentado Lavrov.

“Esto ya está sobrepasando todas las barreras, no solamente éticas, sino también morales”, ha señalado. Según Lavrov, desde el Reino Unido afirmaron que “ella no quiere comunicarse” con Rusia. “Pero ella no lo dijo [en primera persona], no escuchamos eso […]. Si Yulia no quiere comunicarse con nosotros, queremos que nos lo diga ella misma”.

Rusia no tenía motivos para vengarse de Skripal

Asimismo, el ministro ha comentado que Rusia no estaba interesada en el envenenamiento del exagente doble ruso Serguéi Skripal, del cual es culpada por Occidente. De acuerdo con Lavrov, si Skripal hubiera representado un interés especial para Moscú, no habría sido canjeado en 2010.

“Skripal fue condenado [en Rusia] y, según recuerdo, cumplió cuatro años de su sentencia. Y entonces [en 2010] tuvo lugar el canje por lo que llamamos el ‘grupo Chapman’, que eran varias personas que estaban espiando para EE.UU. y el Reino Unido. Y sucedió ese canje. Skripal fue liberado, y se mudó a su nueva patria [Reino Unido] donde vivía tranquilamente”, afirmó el ministro en referencia al exespía.

“Si alguien en la Federación Rusa, que como ahora dicen, ‘son los únicos que tenían motivos’, quería deshacerse de él, vengarse de él, entonces, ¿por qué lo canjeamos por nuestros espías?”, inquirió Lavrov.

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