Cientos de manifestantes salieron a las calles de Indianápolis (Indiana, EE.UU.) después de que agentes de Policía dispararan mortalmente contra dos hombres afroamericanos y mataran a una transeúnte embarazada en tres incidentes distintos con solo unas horas de diferencia. Los oficiales no contaban con cámaras corporales durante los hechos, pero aseguran que los dos hombres intercambiaron disparos con ellos.








