jueves, septiembre 24, 2020
Enlace externo

Las empresas farmacéuticas no se responsabilizan de los efectos secundarios de la vacuna contra el coronavirus

Noticias populares

Una segunda cobaya humana que participaba en el experimento de la vacuna sufre graves efectos secundarios

La multinacional farmacéutica AstraZeneca, que desarrolla una vacuna contra el coronavirus con la marca comercial de la Universidad de...

«Un ejercicio de esterilización masiva»: médicos de Kenia encuentran un agente antifertilidad en la vacuna antitetánica de la ONU

Los obispos católicos de Kenia acusan a dos organizaciones de las Naciones Unidas de esterilizar a millones de niñas...

Vídeo: Convoy ruso se dirige hacia zona ocupada por EEUU en Siria

Conforme informaron el lunes medios locales, una caravana militar rusa se dirige hacia una zona en el noreste de...

La semana pasada altos funcionarios de la Unión Europea confesaron a la agencia Reuters que están negociando con los fabricantes de vacunas sobre tres puntos: el precio, los plazos de pago y la responsabilidad.

Ya saben que las vacunas son absolutamente seguras, pero a veces no lo son y entonces surge el dilema: ¿quién paga los platos rotos de los efectos secundarios?

Cuando, como en este caso, la vacuna es puramente experimental y se aprobará saltándose los protocolos establecidos, el dilema salta al siguiente escalón y por eso hay que negociar quién pagará los daños, las lesiones y la secuelas que deje esa vacuna segura. Es sólo por si las moscas…

Pues bien, los fabricantes de vacunas ya han dicho que ellos no quieren saber nada de nada. Un cabecilla del monopolio farmacéutico AstraZeneca confirmó que su empresa no tiene ninguna intención de enfrentarse a ningún pleito por los efectos secundarios causados por su vacuna contra el coronavirus (1).

AstraZeneca es una de las 25 empresas farmacéuticas del mundo que ya están probando su vacuna en seres humanos, con el fin de inyectársela a millones de personas en el mundo entero.

El dinero fluye como nunca hacia los laboratorios. Los gobiernos están pagando por adelantado los precios exorbitantes que les imponen y las acciones de las empresas farmacéuticas cotizan al alza en la bolsa. Luego (ya saben): si te he visto no me acuerdo.

AstraZeneca es la mayor empresa farmacéutica de Gran Bretaña, con un valor de unos 80 millones de euros. Acaba de reconocer ganancias extraordinarias de 12.600 millones de dólares sólo en los últimos seis meses.

A pesar de tan saludable balance, no quiere responsabilizarse de los efectos secundarios de su vacuna. Que paguen otros, por ejemplo, la Unión Europea. O mejor: que pague la víctima, o sea, que se aguante.

La multinacional va a exigir firmar contratos de exoneración de responsabilidad en el mismo momento de entrega de la vacuna a cada gobierno. Además pretende hacer lo mismo con los inyectados: que firmen una cláusula por la que renuncien a cualquier tipo de reclamación judicial.

La empresa afirma que sin esas garantías, no tendría ningún incentivo para fabricar la vacuna. La mayoría de los países han cedido a esa petición.

Ruud Dobber, un cabecilla de AstraZeneca, dijo a la agencia Reuters: “Esta es una situación única en la que nosotros, como empresa, simplemente no podemos correr el riesgo si en cuatro años la vacuna muestra efectos secundarios”. Además, Dobber añadió: “En los contratos que tenemos, pedimos un seguro. Para la mayoría de los países es aceptable asumir este riesgo porque es de interés nacional” (2).

También lo saben Ustedes de sobra: el “interés nacional” está por encima de todo y de todos. Lo interesante es que se vacunen; lo que venga después ya no interesa tanto. Los efectos secundarios son secundarios y quedarán para que los conspiranoicos pongan el grito en el cielo y cuenten los bulos de siempre cuando ya nadie se acuerde del miedo que estamos pasando.

Dobber se negó a nombrar los países que han hecho pedidos de la vacuna de la empresa, pero el gobierno británico ya ha comprado 250 millones de dosis a varios grupos de grandes empresas farmacéuticas.

El modelo es la legislación que rige en Estados Unidos: no se le puede llevar a juicio a ninguna empresa farmacéutica por los efectos secundarios de la vacuna en caso de que se haya acordado una “emergencia de salud pública”.

Los estados de alarma y las emergencias lo justifican todo, lo explican todo y nadie se puede responsabilizar de nada porque estamos ante una calamidad, una desgracia “natural” que nos ha sobrepasado a todos y para la que no estábamos preparados, etcétera, etcétera, etcétera, etcétera, etcétera…

(1) https://www.thetimes.co.uk/article/success-of-new-drugs-puts-astrazeneca-in-rude-health-8nrshhx0w
(2) https://uk.reuters.com/article/us-astrazeneca-results-vaccine-liability/astrazeneca-to-be-exempt-from-coronavirus-vaccine-liability-claims-in-most-countries-idUKKCN24V2EN

DEJA UN COMENTARIO (si eres fascista, oportunista, revisionista, liberal, maleducado, trol o extraterrestre, no pierdas tiempo; tu mensaje no se publicará)

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias

Le puede interesar: