Al dar la bienvenida a infantes cubanos, bolivianos, venezolanos, rusos y suizos que participaron en un taller de arte plumaria, la embajadora, Elba Rosa Pérez, destacó que el 4 de abril es siempre día de fiesta para quienes “fuimos, los que son y quienes serán, orgullosos pioneros de la OPMJ y comprometidos militantes de la UJC”.
Por su parte, la consejera de la legación diplomática María del Carmen March evocó la creación el 4 de abril de 1961 de la Unión de Pioneros Rebeldes que posteriormente asumió el nombre de Unión de Pioneros de Cuba y durante el III Congreso de la UJC, en 1977, se convirtió en la actual OPJM.
Subrayó que, ese día en 1962, ocurrió la integración del movimiento juvenil cubano, así nació la actual UJC, y en referencia a sus integrantes la diplomática citó una expresión del general de Ejército Raúl Casto, líder de la Revolución.
“Los jóvenes cubanos han estado siempre dispuestos a afrontar los retos, asó lo demostraron en la recuperación de los daños causados por los huracanes, el enfrentamiento a las provocaciones del enemigo y las tareas de la defensa, podría mencionar muchos más”, leyó March.
A propósito de la efeméride, la embajadora entregó diplomas de reconocimiento a los pioneros cubanos Nur Alejandra y Kaled Prieto; así como a Emily y Gael Rodríguez, y a los jóvenes Ángel Reytor y Anabel Ríos.
Por su parte, la artista más relevante del arte plumaria en Bolivia, Alexandra Bravo, dirigió un taller de creación en esa especialidad de la plástica en el que se integraron los niños de todos los países asistentes.
Añadió que ella trabaja con plumas de aves de corral como una forma de proteger a la biodiversidad, sin perjudicar a las especies exóticas.
Subrayó que le motivó mucho para realizar este taller el nombre de José Martí (1853-1895), quien en su libro La Edad de Oro transmitió a los futuros hombres y mujeres del siglo XX valores como el independentismo, el anticolonialismo y el antimperialismo con un lenguaje muy comprensible.
Con posterioridad, todos los infantes asesorados por la artista crearon distintos proyectos que quedaron en la embajada en forma de una pequeña exposición.
En declaraciones a Prensa Latina, el niño boliviano Ernesto Carlo Condori, con su pañoleta Roja al cuello, expresó felicidad por la oportunidad de portar este atributo de los pioneros cubanos José Martí.
“Cursé en Cuba desde primero hasta cuarto grado, y en mi escuela en La Habana tuve el honor de iniciarme como pionero, y ya en cuarto grado recibí mi pañoleta roja, la cual conservo con mucho orgullo”, dijo a esta agencia de noticias.