
La Fuerza Naval de la Guardia Revolucionaria de Irán incautó dos «buques infractores» y los trasladó a la costa iraní. Se trata del súper portacontenedores MSC Francesca, que, según la parte iraní, está vinculado con Israel, y del portacontenedores Epaminondas. Ambos «operaban sin los permisos necesarios y habían manipulado los sistemas de navegación, poniendo en peligro la seguridad marítima».
Desde la Casa Blanca comentaron que Washington no considera esta acción como una violación del alto el fuego entre ambos países, medida que, según anunció este martes el presidente Donald Trump, ha sido prorrogada hasta que la parte iraní presente su propuesta para la paz y concluyan las negociaciones. Al decir de la portavoz Karoline Leavitt, no se trata de barcos estadounidenses ni israelíes, sino de dos buques internacionales.
Mientras tanto, se informó que el secretario de la Armada estadounidense, John Phelan, dimitió con efecto inmediato, en medio del bloqueo naval que sostiene Washington como parte de su agresión militar contra Irán. Según medios, el alto cargo fue destituido tras mantener durante meses posturas encontradas frente al secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el subsecretario, Steve Feinberg, por cuestiones de personal y estilos de gestión.
En paralelo, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aseguró que la República Islámica está abierta a negociar, pero señaló «el incumplimiento de los compromisos, el bloqueo y las amenazas» por parte de Washington como los principales obstáculos para una negociación genuina.

