La policía de Bolivia reprimió a maestros que se manifestaban para exigir un mayor presupuesto y denunciaban intentos de privatización de la educación por parte del Gobierno. Los docentes denunciaron haber sido pateados, rociados con agentes químicos y empujados por los agentes policiales durante una manifestación de carácter pacífico.
Un dirigente gremial declaró que los agentes policiales llegaron a «amedrentar al magisterio» mientras los docentes exponían sus demandas.
Los maestros cuestionaron la falta de justicia para los trabajadores, además de señalar las precarias condiciones laborales en el sector, donde porteros y maestros trabajan hasta 72 horas sin alcanzar el salario mínimo nacional.
Durante la protesta, los maestros rechazaron lo que consideran intentos de privatización del sistema educativo a través de un modelo «50/50», que busca redistribuir la recaudación fiscal entre el nivel central y los Gobiernos subnacionales.
El gremio docente anunció una marcha desde Calamarca hasta La Paz y no descartó movilizaciones en el ámbito nacional para los próximos días, además de afirmar que no permitirá que ningún Gobierno «pisotee al magisterio«, reflejando el malestar del sector educativo a causa de la situación económica y las políticas oficiales.
Actualmente, Bolivia cuenta con un universo de 180.000 maestros estatales. El lunes, unos 2.000 maestros rurales tomaron las calles en el centro de La Paz para exigir mejoras salariales, marcando una de las primeras grandes movilizaciones del sector bajo la Administración del presidente de centroderecha, Rodrigo Paz.


