Daniela Klette fue secuestrada por la policía de una vivienda social en el número 73 de la Sebastianstrasse, en Berlín en febrero de 2024. Se le acusó de ser miembro de una célula de la Fracción del Ejército Rojo (RAF) y de tener documentación falsa, pero en el largo juicio no se pudo demostrar otras acciones que dos robos.
Pese a ello, y como escarmiento al resto de la población, la Fiscalía pide 15 años de cárcel. Una petición que a las defensas le parecen totalmente fuera de lugar dado que, pese a los mil intentos y testigos que no recordaban hechos acaecidos hace 36 años, no pudo demostrarse su implicación en hechos de sangre.
Las veces que Daniela pudo intervenir en el juicio fue para confirmar su militancia antifascista y saludar la lucha del pueblo palestino, y desmentir las acusaciones del Fiscal. Hace unos días el juicio ha quedado listo para sentencia, a la espera de la decisión del alto tribunal.

