El representante de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeed Iravani, recalcó que la situación en el estrecho de Ormuz y sus repercusiones globales son responsabilidad de los Gobiernos de EE.UU. e Israel, que iniciaron la guerra contra Irán, y de sus aliados regionales, al tiempo que Teherán anunciaba este sábado un nuevo mecanismo para gestionar esa vía marítima mediante peajes.
Durante una sesión del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas, Iravani afirmó que, mientras la creciente inestabilidad en los mercados energéticos, las cadenas de suministro y los flujos comerciales son un desafío global, Irán ha sufrido daños por dos actos de agresión en el último año, ambos violatorios de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
Esos ataques —dijo el diplomático— causaron «la trágica pérdida de miles de civiles inocentes, especialmente mujeres y niños» y «una destrucción generalizada de infraestructuras civiles, económicas, energéticas y ambientalmente sensibles, cuyas consecuencias no desaparecerán con el fin de las operaciones militares».
El enviado iraní subrayó que «la cuestión más importante no es solo cómo responder a la crisis actual, sino preguntar honestamente cuáles son las verdaderas raíces de estas crisis y sus crecientes inestabilidades», pues las crisis actuales «surgieron en un vacío».
Tras atribuir la inestabilidad predominante a la escalada militar y a los actos ilegales de agresión perpetrados por Tel Aviv y Washington, denunció que «han intensificado las tensiones en una de las regiones energéticas y comerciales más estratégicas del mundo y han socavado la estabilidad regional y global».
Los ataques a infraestructura petrolera, gasífera y petroquímica de Irán —señaló— han causado graves daños económicos y medioambientales en la región del Golfo, derivando en una situación que ha interrumpido las cadenas globales de suministro energético y de fertilizantes, con serias implicaciones para la seguridad alimentaria y la producción agrícola mundial.
Las sanciones unilaterales, las medidas coercitivas y el bloqueo naval impuesto por EE.UU. han «fragmentado aún más las cadenas de suministro globales y aumentado la inestabilidad en los mercados energéticos y de materias primas».
Al reiterar la apuesta de Irán por la diplomacia y un compromiso constructivo que asegure la no agresión y la estabilidad en Asia Occidental, subrayó que «la paz no puede lograrse mediante presión y la estabilidad no puede construirse mediante la confrontación», recalcando que el único camino sostenible es «el diálogo, el respeto mutuo y la cooperación internacional genuina».
Irán: nuevo mecanismo de gestión en Ormuz
El presidente del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Ebrahim Aziz, confirmó este sábado que Teherán ha ideado un nuevo mecanismo para controlar el tráfico marítimo a través de una «ruta designada» en el estrecho de Ormuz, que incluye el cobro de tarifas por los servicios especializados.
El nuevo sistema, que será presentado pronto, está en línea con la soberanía nacional de Irán y garantizará la seguridad comercial internacional, dijo el alto funcionario en una publicación en su cuenta en X.
Aziz reiteró que se mantendrá la política iraní vigente desde el inicio del conflicto, que permite el paso de barcos que cooperan con Irán y lo prohíbe a países hostiles.
«En este proceso, solo los buques comerciales y las partes que cooperen con Irán se beneficiarán», precisó y adelantó que la «ruta designada» permanecerá cerrada para los operadores del llamado «proyecto de libertad».
Recalcó que «se cobrarán las tarifas necesarias por los servicios especializados prestados bajo este mecanismo».
Ali Nikzad, vicepresidente del Parlamento iraní, dijo a principios de mayo que el país nunca renunciará a sus derechos inherentes en el estrecho de Ormuz. Explicó que el proyecto de ley para Ormuz que analiza el Legislativo, que toma en cuenta el derecho internacional y los derechos de Estados vecinos, no contempla el paso de barcos de Israel por el estrecho, como tampoco de embarcaciones de países hostiles, especialmente EE.UU.
Qalibaf: resistencia de Irán acelera un cambio global
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, afirmó este sábado que la resistencia de la nación persa ante EE.UU., Israel y sus aliados regionales se ha convertido en una fuerza impulsora para acelerar una transformación hacia un nuevo orden multipolar.
«El mundo está al borde de un nuevo orden», declaró Qalibaf, quien sostuvo que «el futuro pertenece al Sur Global».
Citando al presidente chino, Xi Jinping, el alto cargo iraní señaló que «la transformación nunca vista en un siglo se está acelerando en todo el mundo» y apuntó que «la resistencia de 70 días de la nación iraní ha acelerado esta transformación».
Irán conserva potencial de misiles, según inteligencia OTAN
La inteligencia de la OTAN ha confirmado las conclusiones de la comunidad de inteligencia estadounidense, referentes a que, tras 40 días de conflicto bélico, la República Islámica ha conservado, y recuperado, la mayor parte de su potencial misilístico.
El periódico The Independent, citando a una fuente cercana al asunto, publicó que «los servicios de inteligencia advierten que Irán sigue teniendo acceso a la mayor parte de los misiles y las instalaciones subterráneas», señaló el medio.
Según la fuente, la inteligencia de la OTAN estima que Irán conservó al menos un 60% de su potencial misilístico. La inteligencia estadoundiense estima que un 90% de las lanzaderas y almacenes militares iraníes «siguen parcial o totalmente funcionales».
The Independent publica, además, que Irán tiene capacidad para continuar el conflicto con EE.UU. aún durante meses. Expertos de la comunidad de inteligencia estadounidense han señalado la capacidad iraní para recuperar rápidamente lanzaderas afectadas en la guerra y stocks de misiles.
Otra advertencia sobre la contención
Mientras el proceso de conversaciones ha quedado estancado luego de las últimas propuestas presentadas por Washington y Teherán, recíprocamente rechazadas, y se conocen nuevas tramas como el papel de Emiratos Árabes Unidos en la guerra, el presidente Donald Trump ha reiterado sus amenazas, declarando que Irán que tendrá un «muy mal momento» si no se alcanza pronto un acuerdo de paz.
Irán, su Ejército y altos mandos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica han declarado repetidamente su capacidad y preparación para cualquier nuevo intento de agresión. En cuanto a la posición de Estados vecinos, ha advertido que podría haber consecuencias si continúan sirviendo a intereses de EE.UU. contra la nación persa.
Este sábado, en X, Mohammad Mokhber, un asesor principal del líder de la Revolución Islámica, ayatolá Seyyed Mojtaba Jamenei, dijo que Irán consideró durante años a los vecinos árabes del golfo Pérsico como amigos y hermanos, «pero que eligieron aliarse con los enemigos de Irán y Palestina».
«Al vender su propia independencia por adelantado, incluso pusieron sus tierras y viviendas a disposición de los enemigos de Palestina e Irán», dijo Mokhber y señaló que Irán ejerció una contención durante la reciente agresión de Estados Unidos e Israel, lo que en varias ocasiones salvó a muchos de los objetivos en países como EAU de sus ataques de represalia.
Pero —dijo Mokhber—, la paciencia de Teherán podría llegar a su fin si esos países continúan sirviendo como bases para el Mando Central de EE.UU. (Centcom).
«La respuesta de la República Islámica a los bastiones alquilados por el Centcom en la reciente guerra a gran escala no fue definitiva, pero esta contención ciertamente no es permanente», afirmó.

