China ha impuesto controles de exportación a 10 empresas estadounidenses involucradas en la minería de defensa y tierras raras en represalia a la lista negra de Washington, y prohibió la contratación pública de docenas de empresas más.
La medida se produce un mes después de que Trump visitara Beijing, buscando estabilizar las relaciones con China.
Sin embargo, poco después de la visita Washington publicó una nueva lista negra de 80 empresas y sus filiales porque, según dijo, ayudaban al ejército chino, lo que llevó a Pekín a anunciar represalias.
Los nuevos controles de exportación de China se producen “en respuesta al atroz acto del gobierno de Estados Unidos de agregar a su lista de empresas militares chinas”, ha dicho el Ministerio de Comercio en un comunicado, agregando que la medida también fue para “salvaguardar la seguridad nacional”.
Son exactamente los mismos argumentos que invoca Estados Unidos en su guerra económica contra China.
Las 10 empresas incluyen Aveox, que tiene contratos de defensa aeroespacial con el ejército estadounidense, y Oshkosh Defense, que fabrica vehículos militares.
El Ministerio de Economía de China anunció simultáneamente una prohibición a las corredores involucradas en la contratación pública para la compra de productos fabricados por 46 empresas estadounidenses, incluidas Lockheed Martin, Raytheon y la división de defensa de Boeing.
Las empresas con inversiones estadounidenses en China están excluidas, según un comunicado del Ministerio de Econoía, que dijo que los controles entrarían en vigor inmediatamente.
La lista negra de Estados Unidos comenzó hace siete años con el bloqueo comercial a Huawei y TikTok ahora se va ampliando con los gigantes tecnológicos Alibaba y Baidu, así como con el fabricante de vehículos eléctricos BYD.


